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Efecto Flanders

Óscar G. Chávez

P ocos o muy pocos sabíamos en San Luis Potosí quien era el personaje que nos gobernaría entre 2009 y 2015. Casi nada se escuchó de su tránsito por la Secretaría de Salud durante el sexenio anterior en el que se desempeñó como su titular.

Difícil resulta explicar a este día cómo fue que logró vencer en el proceso electoral de 2009 al panista Alejandro Zapata Perogordo y resultar triunfante en aquellos comicios. Zapata, ex alcalde de la capital potosina y legislador federal, por algún motivo no logró descollar en su campaña y posicionarse frente al funcionario del gabinete de Marcelo de los Santos. Señalaban los especialistas en el tema electoral que mucho influyó éste en inclinar la balanza a favor de Toranzo, ya que Zapata no gozaba de sus simpatías.

Durante esa contienda electoral fue en la que surgió o se adoptó para la campaña de Toranzo, la imagen de Ned Flanders, personaje de la caricatura de Los Simpson. La similitud de rasgos faciales, guardada toda proporción entre el ser ficticio y el médico potosino, fue la que dio paso a popularizar la fisonomía del candidato del Revolucionario Institucional y otorgarle cierto sentido de penetración en diversas zonas de la capital y el estado.

Fueron quizá los sectores más populares los que identificaron de una manera rápida al candidato mimetizado con la caricatura estadunidense. Él mismo en repetidas ocasiones se hizo acompañar de la risible figura y garantizó un buen número de concurrentes a sus mítines y actos masivos encaminados a promover su candidatura.

Llegó el triunfo electoral y con éste se pretendió desterrar la imagen que en parte lo posibilitó, sin embargo la identificación de éste con aquel ya era del dominio público y pareciera incluso, que el mismo Toranzo hizo suyas ciertas pautas conductuales con las que se identifica a Flanders en la serie televisiva.

El carácter pusilánime y la verborrea inconexa entre su mundo y la realidad son apenas una de las muchas características que comparten el gobernador saliente y la caricatura; sin embargo pareciera que la verticalidad y la honestidad a toda prueba que impera en la persona de Flanders, son algo que no han logrado empatar en nuestro mandatario.

En este último aspecto mucho se ha criticado la manera en la que Toranzo ha favorecido a sus inmediatos, principalmente familiares, para la obtención de apoyos públicos, así como el incremento de su patrimonio inmobiliario. Un diario de circulación nacional fue uno de los principales difusores de los hechos.

De la misma manera fue notorio este gobierno por el panorama gris que proyectó hacia dentro y fuera; ausencia de obra social y de acciones encaminadas al beneficio colectivo, no sólo en la capital, sino en el resto del estado.

Por el contrario, destacó de manera notable la forma en que se empeñó en hacer llegar al estado para instalarse en él, a la empresa alemana BMW, y bajo el argumento de fomentar empleo entre los potosinos, firmar un secreto convenio leonino en el que se beneficiaba de una forma lacerante para el erario a la armadora vehicular. Una campaña publicitaria desproporcionada daba cuenta del logro.

No obstante la enorme cantidad de críticas que contra su gestión han vertido propios y extraños, entiéndanse dentro de los primeros a sus propios correligionarios de partido, el mandatario ha hecho de su mandato, al más puro estilo salinista un airado hago como que no los oigo y hago como que no los veo. En su distorsionada percepción de la realidad, todo pareciera transcurrir a la perfección.

Muestra de ella la tuvimos en su último informe, en el que se dedicó a justipreciar las acciones desarrolladas a lo largo de este último año de su desempeño como gobernador. Pese a la crítica adversa y al marcado rechazo que hay en general hacia su persona y administración por parte de la ciudadanía, él asegura que todo marcha de acuerdo a las necesidades que enfrenta el estado; nada hay reprobable en sus actos.

Dentro de estos márgenes de irrealidad pareciera que su mímesis con el personaje alcanza diversos aspectos, entre ellos el no explicarse el rechazo del que es objeto por parte de los que se encuentran a su alrededor.

Pocos se mostrarán ajenos a la frase: es el peor gobernador que hemos tenido en San Luis, quizá sólo para él resulte desconocida y lejana; pero la mayoría de los habitantes de la ciudad y el estado, coincidirán y reforzarán con sus muy particulares sentires y opiniones, la percepción que tienen del gobierno torancista.

Ya los días se encuentran contados; serán su sucesor y su gabinete quienes den cuenta del estado real que guarda la administración pública. Distamos mucho de invocar, a semejanza de una senadora panista, a la figura divina para dar gracias por la conclusión del periodo; es un encargo constitucional el que termina y que nada tiene que ver con la religiosidad, ya que de otra manera y de acuerdo a sus parámetros, habría que solicitarle a la del dicho, organizara un Te Deum y misa cantada para celebrar el fausto acontecimiento.

Concluye el sexenio, esperemos que nuestro estado salga del universo de fantasía en el que estuvo estancado durante seis años de caricaturas que hicieron de nuestro entorno un Springfield.