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El Ceepac bajo fuego

éxodo, Coqueteos marcelistas y el ingrato recuerdo

No atina Fonseca Leal
Las cuentas de Madero
PRI mejor ni se mete
Jornaleros premiados

A a presencia de Gustavo Madero en San Luis Potosí combinó en términos tragicómicos la justa demanda de limpieza electoral con el recuerdo de la postura panista asumida en anteriores ocasiones al negarse a poner en duda los veredictos electorales que favorecían a Acción Nacional.

Cierto es que la legislación cambió luego del escándalo nacional e internacional por el resultado ínfimo (0.56 por ciento de diferencia respecto a Andrés Manuel López Obrador) que se adjudicó a Felipe Calderón para darle las llaves de Los Pinos, pero contrasta rudamente la defensa apasionada de la institucionalidad ciudadana de los órganos electorales y sus intocables resultados, con la postura calculadamente aguerrida del chihuahuense al que sus propios compañeros de partido comienzan a pedir cuentas por los malos números electorales de esta ocasión.

Anótese en esa lista de panistas relevantes que no se van con la finta de los postreros arrestos de Madero al diputado local Alejandro Lozano González, conocido como El Boris, quien dijo “que Gustavo Madero mejor se vaya a marchar… pero del PAN”. Dijo el legislador local que “es lamentable que se vengan, ahora sí a marchar, Madero y Santiago Creel, cuando tuvieron la oportunidad de levantar la voz ante casos drásticos de corrupción. No lo hicieron, es incongruente que no hayan llevado a buen término el proceso y ahora quieran remediar la situación con una marcha”. Aseguró Lozano que en la dirigencia de su partido hay una mentalidad “poquitera y mediocre”, que tiene a Acción Nacional en la lona.

La propia vocería de la Iglesia católica potosina insistió en la necesidad de que se respete “la voluntad de los potosinos”, en una postura que sin duda favorece a Juan Manuel Carreras, pues el llamado de la cúpula religiosa se entiende como un intento de impedir que se descarrilen los entendimientos tradicionales entre partidos y grupos en SLP.

El propio gobierno del estado apareció solicitando que se mantenga el “clima de paz y tranquilidad social” y se eviten “confrontaciones que no le abonan a la democracia”. No es demasiada la fuerza política del secretario general de Gobierno, Eduardo González Sierra, pero se supone que de algo habrá de servir que la administración saliente convoque a respetar tiempos y resultados.

La presidenta del Ceepac, Laura Elena Fonseca Leal, pagaba los costos de la imposición facciosa que en su favor se hizo en ese órgano que debería ser ejemplo de imparcialidad y buen oficio político. Por todos lados le brincan problemas, incluso de gravedad consignable ante agencias del ministerio público, pero la insegura funcionaria sólo atina a dar declaraciones que suenan a tiempos pasados y a que no se entienden las nuevas circunstancias. Afirma la hija del ex gobernador priísta Guillermo Fonseca que se deben esperar los tiempos, que se cuidan escrupulosamente los votos de todo mundo y que es imposible realizar un fraude electoral, mientras en diversos puntos de la geografía potosina estallan conflictos verbales, físicos e incluso de literal incendio. La estructuración del trabajo del Ceepac que hizo Fonseca, con el torpedeo interno de un grupo que la deja reinar pero no gobernar, ha resultado impráctico ante las protestas desbordadas.

La postura del consejero Martín Faz, sin embargo, pareció más contundente y adecuada que los juegos retóricos de otros de sus compañeros. Dijo ayer que el Ceepac no se dejará chantajear, y que los panistas están jugando con fuego al pretender que se modifiquen los procesos y resultados hasta ahora emitidos por ese órgano colectivo. “Si nos piden que abramos indiscriminadamente los paquetes electorales, nos están pidiendo que violemos la ley”, puntualizó Faz.

En el flanco priísta se mantenía una estrategia de no entrar en confrontaciones que significaran más gasolina al fuego. Según algunas versiones no oficiales, entendían la visita de Madero y sus desplantes como parte de luchas internas de Acción Nacional, que utilizaron el escenario potosino para su desahogo.

En un plano más agradable, dos jornaleros potosinos fueron designados como ganadores del premio estatal, ciudadanizado, de periodismo. Guillermo Luévano, doctor en derecho, y ciudadano que sabe ejercer sus derechos, fue reconocido en el ramo de artículo de fondo por su sección Altermundi, y Gustavo Rodríguez, Guto, quien ha participado en varias publicaciones nacionales importantes, entre ellas El chamuco, mereció reconocimiento en cuanto a caricatura. La comunidad jornalera potosina felicita a ambos compañeros.

JSL
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