Desmadre legislativo en protección a periodistas
31 agosto, 2015
reforma energética
México SA: Austeridad de mentiritas
31 agosto, 2015

El mítico poder de los gobernantes ungidos

Carlos López Torres

E n momentos en que el gobernador electo hacía uso de la SEGE como plataforma de lanzamiento para su candidatura a ocupar la titularidad del Ejecutivo estatal, tejer alianzas con los representantes del sindicalismo corporativizado para la realización de la talacha electorera, Fernando Toranzo Fernández, en su informe ante los paleros de la Fundación Colosio, reconocía sin inmutarse que la educación en la entidad se asemejaba a una tragedia, toda vez que de cada dos alumnos que ingresaban a educación básica, sólo uno terminaba en alguno de los niveles de primaria o secundaria, respectivamente.

En tanto, la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), en el mismo año 2014 informaba sobre las graves carencias en materia de infraestructura educativa, que afectaban a 60 por ciento de las secundarias, cuyo impacto en la convivencia escolar y los derechos humanos de los alumnos era una realidad insoslayable que debería atenderse.

Sin embargo, en medio de un juego de palabras que mucho nos recuerda al mimo mexicano Mario Moreno Cantinflas, el secretario de la SEGE, el profesor y ex sindicalista Vito Lucas Hernández Gómez, informa que el sector educativo se encuentra “muy satisfecho por la inversión que no es la solución total”, en cuanto a la atención a muchas de las carencias y deficiencias en materia de infraestructura, señaladas en el informe aludido de la CEDH.

Por su parte, la maestra Griselda Álvarez Oliveros, secretaria del SEER, tratando de justificar la atención a las escuelas del sistema que dirige, dice que las necesidades de infraestructura y equipamiento se deben al crecimiento de la demanda, no al descuido de las autoridades, aunque reconoce que los avejentados edificios del sistema estatal han sido remozados debido a las aportaciones “voluntarias” de los padres de familia.

Sin mayores elementos, en una posición francamente acrítica relacionada con la tragedia reconocida por Toranzo Fernández, la delegada de la SEP, Lucía Gárate Gómez, aseguró que la educación en las cuatro zonas de la entidad se verá ampliamente beneficiada en calidad educativa como en infraestructura escolar, con Carreras López como gobernador.

Ninguno de los funcionarios, aspirantes todos ellos a ser ratificados en los cargos que hoy ocupan en el sector educativo del estado, asumen responsabilidad alguna relacionada con los rezagos dejados por el corajudo gobernante, quien no acepta que lo increpen por sus yerros educativos como recién ocurrió en su gira por Valles, seguramente al rendir su último informe el próximo 11 de septiembre ya no hablará de la tragedia, sino de la construcción de aulas y la atención a otras pequeñas obras que finalmente no impactaran la realidad educativa de la entidad, estancada en los últimos lugares del ranking nacional no obstante lo bien portados que son los maestros potosinos.

En medio del desastre económico-financiero, con el anunciado recorte presupuestal y el crecimiento de la demanda educativa; así como el padecimiento de recursos en los bolsillos de quienes han sido llevados hacia la privatización de la educación mediante cuotas “voluntarias”, aportaciones especiales y pago de servicios, resulta verdaderamente manipulador apostarle al supuesto poder extraordinario del gobernante ungido para suceder al cómplice de la tragedia educativa que vive San Luis Potosí, desde hace varios sexenios.