Sólo la punta del iceberg
9 enero, 2015
Mensaje
9 enero, 2015

Ignacio Betancourt

L uego de los dos viernes anteriores que La Jornada San Luis no se publicó, inicio el año para esta columna con una recomendación que el gran científico Albert Einstein (1879-1955) solía expresar: Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.

En un país como este México nuestro, con uno de los salarios mínimos más bajos del mundo, con un lamentable lugar 61 en la competitividad mundial y un lugar 43 en el índice de desarrollo financiero, una indisoluble asociación entre delincuencia y gobierno y decenas de miles de asesinatos y secuestros cobijados por la impunidad y la más desmesurada de las corrupciones, las tareas que aguardan a la ciudadanía son enormes e insoslayables. Ante la incapacidad gubernamental y su inexistente disposición para resolver los ingentes problemas nacionales, únicamente los más de cien millones de mexicanos agredidos (hasta más allá de cualquier límite) serán quienes remedien la situación. No hay marcha atrás, o cambiamos la nación o esta se hunde con ciudadanos y gobiernos.

Basta que nos ocupemos en mirar los atrabiliarios megaproyectos económicos (autopistas, aeropuertos, minas, hidroeléctricas, parques eólicos, acueductos, desarrollos turísticos), que habrán de imponerse a través de empresas extranjeras (y empresarios favoritos del grupo Atlacomulco), para entender la magnitud de la agresión contra los recursos naturales y los habitantes de infinidad de comunidades rurales e indígenas, aplastadas con autorización del Estado mexicano y su boyante delincuencia operativa.

Habrá que tener muy presentes a los megaproyectos mineros, una de las actividades más agresivas para las poblaciones cuyas tierras son expropiadas, verdaderos despojos para los que no hay límite ni ley; no es poca cosa que el Tribunal Permanente de los Pueblos denuncie que “las minas son la mayor causa de tensiones en América Latina al generar unos 200 conflictos sociales en la región”, la mitad de tales problemas son generados por las mineras canadienses las que no sólo violan derechos ambientales, sino además provocan graves lesiones en el tejido social. En México se sabe de focos rojos en por lo menos 35 lugares, entre ellos San Luis Potosí con diez casos; Oaxaca con cuatro casos; Michoacán y Guerrero con tres; Baja California Sur, Chihuahua, Hidalgo, Puebla y Zacatecas con dos cada uno; y al menos uno en Chiapas, Colima, Jalisco, Durango, Morelos y Veracruz. En todos estos lugares se transgrede el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (ratificado por México) al no consultar en forma previa, libre e informada a las comunidades afectadas. Y qué decir de las leyes secundarias de las terroríficas reformas que aniquilarán contratos colectivos y propiciarán despidos masivos; por supuesto todo lo anterior con el beneplácito y la complicidad del gobierno mexicano. ¿Se saldrán con la suya los priístas o la población agredida lo impedirá?

Y cambiando de tema, retomo el ya largo conflicto entre la mafia de la Secretaría Estatal de Cultura y los colectivos de la sociedad civil que hasta hoy han logrado impedir la desaparición del Centro Cultural Mariano Jiménez, el cual hoy coordinan a través de una asamblea ciudadana permanente, pese al sistemático acecho que a través de Mauricio Gómez Aranda realiza la Secult en complicidad con tres empleadas asignadas al Centro Cultural desde antes del conflicto, quienes intentan boicotear de las más diversas maneras las actividades de los colectivos; pese a que toda la actividad que realizan las tres burocráticas damas consiste en pasar su jornada de trabajo comiendo tacos, tortas, gorditas, tamales, pastelitos, dulces, galletas, chocolates, pepitas, cacahuates, buñuelos, jugos, cafés, malteadas, refrescos, han declarado que sólo atenderán lo que Mauricio Gómez les ordene porque es quien les otorga sus injustificables sueldos ¿A cuántos compatriotas se les pagará sólo por dedicarse a comer, conversar y acicalarse? Ante tamaño despropósito (pasan por alto que tanto el sueldo de las comedoras compulsivas como el de su lamentable patrón proviene de los impuestos de los ciudadanos) los colectivos ya preparan una estrategia que resuelva tan penosa realidad, en tanto analizan la respuesta que la Secult entregó a su solicitud de información respecto a los presupuestos para el Mariano Jiménez de los años 2013, 2014 y 2015. Cito el oficio 325/013/14: hacemos de su conocimiento que el Centro Cultural Mariano Jiménez, es una unidad administrativa perteneciente a la Secretaría de Cultura, por lo que no tiene un presupuesto asignado. Por lo anterior no es posible informarle los montos de los ejercicios fiscales 2013, 2014 y 2015 dado que no cuenta con ellos.

Por ser el inicio de un año lleno de compromiso y responsabilidad para la ciudadanía crítica (y consciente de la importancia de este momento histórico), me permití consultar el sapiencial y milenario libro de la cultura china llamado I Ching en busca de alguna orientación para el actuar social y digno durante este 2015. Luego de lanzar las tres monedas durante seis ocasiones se generaron los hexagramas titulados “La duración” y “La plenitud”, respuestas simbólicas que cada ciudadano adecuará a la circunstancia; esto es, de manera sintética, lo que estableció la consulta al I Ching: Es propicia la perseverancia. Es propicio que uno tenga a donde ir. La duración es un estado en movimiento que no se detiene por los impedimentos. El noble permanece firme y no modifica su rumbo. Lo duradero sólo puede conseguirse poco a poco mediante el trabajo prolongado y la reflexión cuidadosa. No se debe actuar precipitadamente; aspirar a más de lo posible dificulta el logro, al evitar lo excesivo se desvanece el arrepentimiento.

El hombre interiormente libre hace surgir la plenitud y es como el sol del mediodía que alumbra y alegra todo lo que hay bajo el cielo. La claridad interior hace posible el examen exacto de las circunstancias.