Crédulo
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16 enero, 2015

Extraña insistencia de los abstencionistas

Ignacio Betancourt

E xtraña, muy extraña la insistencia en no votar durante las próximas elecciones por parte de algunas personalidades y grupos heterogéneos y dispares, que a sólo algunos meses de las votaciones de este año llamen a boicotear el próximo proceso electoral. No se trata de ser ingenuos y esperar que los graves problemas nacionales vayan a resolverse con unas elecciones como las que suelen ocurrir en nuestro patrio suelo, pero dado que el horno no está para bollos resulta por lo menos extraña la insistencia en el abstencionismo.

Hace algunos días uno de los promotores locales de esa iniciativa me invitó a participar en dicho empeño, y mi respuesta inmediata fue que no me propusiera tales cuestiones, ve a hacerlo con el PRI le dije, que será el principal beneficiado de tal promoción. Lo anterior lo señalo como resultado de un elemental razonamiento: en un país donde el panista ex presidente Calderón llegó al poder por un fraude electoral y el actual presidente priísta llegó al poder por otro fraude, desaparecer o disminuir los votos opositores a PRI y PAN es facilitar su corrupta ascensión.

Me pregunto si quienes proponen tal despropósito habrán tomado en cuenta que de manera principal el PRI cuenta ya nacionalmente con cuatro o cinco millones de votos comprados (por ejemplo en San Luis Potosí con los miles de comerciantes informales y grupos tipo Antorcha Campesina obligados a afiliarse al partido en el poder), con los cuales en un contexto de abstención incrementada facilitarían sus triunfos electorales. Otra cosa sería si se llamara a no votar ni por el PRI, ni por el Pan, ni por el PRD, ni por el Verde ¿Dónde están las campañas de larga duración contra esos partidos ultra corruptos?

Sólo imaginar la segunda mitad del fatídico sexenio peñanietista con mayoría priísta absoluta en el Senado y en la diputación federal es para poner los pelos de punta (a calvos y melenudos). Si en los primeros dos años del Copete Parlante (Copete es su nombre y Parlante su apellido), sin mayoría absoluta en ninguna de las dos cámaras pudo agredir tan impunemente a más de cien millones de ciudadanos con las mal llamadas reformas estructurales ¿qué se podría esperar con puros votos para el PRI y el PAN?

En el caso del poeta Javier Sicilia (extrañamente enconado enemigo de López Obrador), quien sin representatividad alguna llama a “refundar la nación” como si tal empeño requiriese sólo de voluntarismo y recursos mediáticos, desconcierta y desanima de la misma manera como ocurrió con el llamado Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (necesario y potencialmente extraordinario, pero fallido en parte debido al cordial autoritarismo de sus impulsores).

Claro que el país necesita urgentemente de elecciones limpias, y de un nuevo constituyente y de una refundación nacional, pero dada la magnitud del desafío el intento requiere de un largo aliento y de una gigantesca y sistemática organización generalizada entre la población y no sólo entre ciertos “iluminados”, ofendidos por la brutalidad de la política nacional. Cuando Sicilia pregunta a los lectores de la revista Proceso si “se han olvidado de las centenas de miles de muertos y desplazados, de las decenas de miles de desaparecidos a causa de las últimas elecciones que legitimaron la violencia”, pasa por alto que tal cuestionamiento debería hacerlo a quienes votaron por el PRI y anteriormente por el PAN.

Y cambiando de tema, no puedo dejar de señalar aunque sea brevemente, lo que ocurre actualmente en las turísticas parisinas calles. El gobierno francés (oportunista y racista) promueve multitudinarias manifestaciones contra el terrorismo pero, omitiendo sus ricas tradiciones intelectuales, no se sabe que con el mismo entusiasmo convoque a mesas redondas sobre la libertad de expresión, sus límites y sus posibilidades; o a debates sobre los efectos sociales del racismo y sus insospechadas manifestaciones. Me pregunto ¿Por qué los editores de Charlie Hebdo no publican en su portada a la Virgen de Lourdes en bikini y pidiendo limosna, por ejemplo? ¿Sólo son criticables los musulmanes?

Volviendo al hebdomadario tema de la deplorable Secretaría de Cultura de San Luis Potosí, esta columna informa que en la reciente reunión de la mesa de diálogo, realizada el miercoles 14 de enero, entre los representantes de la Secult y los del Colectivo de colectivos (quienes constituidos en Asamblea Permanente se han convertido en la única instancia ciudadana con capacidad de decisión sobre las actividades a realizar en un centro cultural institucional), la parte oficial informó que el arbitrario proyecto con el que pretendieron desaparecer al Centro Cultural Mariano Jiménez ha sido suprimido.

Si bien se logró uno de los objetivos del Colectivo de colectivos, aún hay importantes deudas pendientes, sólo cito tres de urgente resolución: el Reglamento que la Secult intenta imponer a la Ley Estatal de Cultura; las relaciones cotidianas entre los empleados de la Secult y los integrantes del Colectivo de colectivos; y el financiamiento para dicho Centro, pues los burócratas culturosos han declarado que no hay un solo centavo para el mantenimiento y la funcionalidad del Mariano Jiménez. Quién podría entender tales subterfugios administrativos, pagan seis o siete plazas pero advierten que dado que el centro es una “unidad administrativa” no dispone de presupuesto alguno. De inmediato alguien se preguntaría ¿cómo es que dicho Centro ha logrado vivir más de veinte años? ¿Cómo es que la Secult administra un lugar sin que asigne presupuesto, o como quieran llamarle a la indispensable inversión monetaria para su funcionamiento?

De la escasa poesía anónima africana (que es principalmente verbal) editada, va un poema de los llamados “del hombre” titulado Dulzura, traducido al español por Rogelio Martínez Fivee: Hay algo en este mundo/ que a todo lo demás superó en dulzura./ Es más dulce que la miel/ es más dulce que el azúcar/ es más dulce que todo/ lo que existe./ Es el sueño./ Cuando te conquista el sueño/ nada puede impedir que duermas./ Cuando te conquista el sueño/ y muchos millones llegan/ millones llegan para interrumpirte/ pero millones te encontrarán dormido.