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Izquierdas a la expectativa

éxodo, Coqueteos marcelistas y el ingrato recuerdo

A ver quién se baja
Duelo de contactos políticos

Ricarlos I

M ientras el PAN y el PRI ya seleccionaron a sus candidatos, el PRD y las izquierdas se han mantenido a la expectativa luego de haber perdido a “su gallo” a principios de año. Hoy, hay ya dos posibles aspirantes a llevar la bandera. Primero, Eugenio Govea Arcos, candidato oficial por el partido Movimiento Ciudadano, y Fernando Pérez Espinosa, ex aspirante panista que ya está en pláticas avanzadas con las dirigencias de los partidos de izquierda.

El caso de Govea es de todos conocido. Inició su carrera en Acción Nacional y salió de ese partido cuando, a su modo de ver, la corrupción que ya se apoderaba del albiazul le impidió ser candidato a la gubernatura, dejando a Alejandro Zapata como contendiente para los comicios constitucionales, elección que a la postre perdió.

Desde aquel tiempo, se adhirió a Convergencia, que luego cambiaría su nombre a Movimiento Ciudadano. Actualmente entre las izquierdas, luego del arresto de Ricardo Gallardo Cardona y la declinación de sus familiares a sus aspiraciones políticas (al menos en este ciclo electoral) lo han dejado como el actor más fuerte en ese lado del escenario.

Mientras tanto, Calolo viene también de perder un proceso de selección, que a modo de dedazo se efectuó en el Partido Revolucionario Institucional. Inconforme por no haber resultado “candidato de unidad” en beneficio de Juan Manuel Carreras, desde los primeros días posteriores al nombramiento de Carreras se le vio reuniéndose con Óscar Vera Fábregat, dirigente de Conciencia Popular, y con Érika Briones, su contraparte del PRD estatal.

Si bien en aquellas ocasiones se negó algún acuerdo, el rumor entre los círculos políticos llegó a tal grado que hasta Marcelo de los Santos lo dio por bueno. Ayer, Briones confirmó dichos acercamientos, señalando que aunque no hay nada firmado, se usaría la estructura del partido de los Vera para incluir a Calolo entre los posibles contendientes de la izquierda.

Aunque no todos parecen estar de acuerdo. Voces al interior del PRD advierten que la posibilidad de Calolo para contender por Conciencia Popular depende, primero, de cómo lo traten en su partido en los próximos días, pues si se le concede un lugar alto en la lista de aspirantes a las diputaciones plurinominales federales, Pérez Espinosa se mantendría alineado al tricolor.

Si en cambio, se le deja fuera de los primeros lugares de la lista, entonces sí, él y toda la estructura electoral y de contactos que en su vida como empresario y político ha ido tejiendo, se irían a buscar contender por las izquierdas.

O al menos por una parte de ellas, pues también se sabe que en pláticas que ha tenido el candidato de Movimiento Ciudadano con Pérez Espinosa, no han sabido llegar a un acuerdo de quién declinaría a favor de quién. Después de todo, Calolo no renunciaría a su partido de toda la vida para apoyar a alguien más, mientras que Govea no estaría dispuesto a bajarse tan fácilmente de la contienda.

Semejante escenario, en el que la pugna por el poder en el sector que se llama a sí mismo “progresista”, ha sido reducido a un duelo de contactos políticos, no hace sino desesperanzar a más de uno, menos cuando la sensación generalizada en el PRD y varios sectores de la población que se inclinaban por su proyecto político (por sui géneris que este fuera), luego de la caída de El Pollo, es que tratar de modificar el statu quo te conduce a la cárcel.

De esta misma forma, incluso al interior del PRD, las opiniones generalizadas conducen a que esta división en la que la alianza opositora es más que improbable, e incluso las izquierdas podrían acabar más fragmentadas con Morena por su lado, Movimiento Ciudadano por el suyo y el PRD y PT por el propio, no hace sino pavimentar una eventual victoria priísta el próximo junio.

Badajazos

Ahora toca ver si los aspirantes perdedores de la contienda panista no dividen también al albiazul. A pesar de las muestras de buena fe que quisieron dar de cara al electorado y su propia militancia, mucha amargura ha quedado entre los aspirantes, con un Zapata señalando el uso de la estructura partidista para fines personales, Sonia Mendoza alegando intentos de imposición de la dirigencia nacional, y Mario Leal lamentando que el PAN ya no es lo que era… Su “operación cicatriz” deberá iniciar con el solo anuncio del triunfador, o la historia de 2009 podría repetirse, y en esta ocasión la derrota sería poco menos que catastrófica, con un PRI envalentonado por su presidente, su gobernador y su alcalde capitalino, sin contar a sus diputados, senadores y gobernadores vecinos.

JSL
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