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15 abril, 2015
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15 abril, 2015

Escaramuzas electorales

Jaime Nava

S emanas antes de que los partidos y sus sonrientes pudieran iniciar legalmente labores de campaña y promoción de sus buenas intenciones o sus elegantes engaños aparecieron algunos espectaculares, dentro de los imaginarios límites del séptimo distrito local, que mostraban una suma: la conocida rana René (Kermit The Frog) de los Muppets más un par de huevos y, como resultado la frase: “cosas buenas”.

La colocación de esos espectaculares no fue otra cosa que una burla a la ley electoral que deberá ser modificada para evitar que en próximas elecciones aparezcan más Muppets ya que, actualmente, si no se hace mención de su persona directamente o partido no existe manera de imponer sanción alguna. Entre los espectaculares, cuya autoría el candidato atribuye a sus amigos, faltó uno con la operación: rana René más huevos menos pago de regalías igual a: investigación y posible demanda de Disney.

Al anticipado priísta, Rene Díaz González, su rana sin patas lo hizo dar un salto a la fama y, en la sanción por sus actos –o los de sus amigos– si bien no puede ser jurídica posiblemente será electoral. Quizá el PRI no tiene muchas posibilidades de ganar en un distrito como el séptimo que el PAN se adjudica cómodamente. “Campaña negra” (en su contra) sostiene el candidato ante los cuestionamientos y el escándalo nacional. Pretexto, ante una eventual derrota, ya tiene.

Por todo el país se presentan candidatos y alianzas abominables. La conveniencia electoral hace el milagro, y la pasividad de la desmemoriada ciudadanía, de juntar o separar a los partidos más incompatibles de la política mexicana. Ojalá las campañas duraran tres o seis años. Si durante los periodos electorales los partidos se vuelven verdaderos opositores: ¿Los panistas habrían aprobado la reforma energética durante un periodo electoral? Me atrevo a afirmar que no. Hubieran sido oposición, como en su momento, cuando Calderón intentó privatizar Pemex el PRI se opuso rotundamente. No se trata de nuevas reflexiones o el encuentro de puntos de acuerdo, es la posesión del pastel y la posibilidad de repartir los pedazos.

Si las campañas duraran más tiempo las promesas tendrían que materializarse al poco tiempo, ninguna colectividad, por apática que fuera, podría tolerar la permanencia de sonrientes que no concretaran ninguna propuesta. Una competencia electoral de largo alcance sería imposible de sostener económicamente: imaginemos al Partido Verde con multas millonarias durante seis años más cupones, lentes y tarjetas de descuento. Los recursos deberían salir de los bolsillos de los propios partidos o candidatos y, obviamente, sólo se le devolvería lo gastado a quienes resultasen beneficiados por los votos de la mayoría.

Mientras yo sueño alguna locura como la anterior el mensaje en los medios parece ser general: votar o abstenerse. ¿Por qué? Pocos son quienes ofrecen alternativas a la abstención como medio para enviar un mensaje de rechazo. La forma más contundente de demostrar el rechazo a los partidos políticos es por medio de los votos nulos. Aunque los medios quieran hacer parecer que no hay diferencia entre abstenerse y anular el voto sí existen diferencias significativas.

Abstenerse es un acto pasivo, que no tiene ninguna trascendencia más allá de la estadística. En cambio, los votos nulos son derechos ejercidos individualmente pero que envían un mensaje, estadístico y con efectos legales, de manera colectiva a los partidos. Los votos nulos no van a impedir que candidatos de diversos partidos ocupen algún puesto de elección; no obstante, sí son capaces impedir que los partidos alcancen el porcentaje que la ley les exige para mantener el registro. Sin importar lo que cada persona decida hacer con sus votos se requiere de la participación de la ciudadanía en la vida pública todos los días para impedir que sigan abusando del poder, la ley y los recursos públicos con total impunidad.

¡Que la UASLP baje los costos de posgrados y licenciaturas!  #EducaciónParaTodos

¡Ni un día más en el silencio, ni un día más sin Carmen Aristegui!

@JaimeNavaN

Jaime Nava N.
Jaime Nava N.
Estudiante de maestría en Derechos Humanos por la UASLP. Activista en Amnistía Internacional.