Rechaza Congreso iniciar juicio de responsabilidad contra Gallardo Cardona
12 agosto, 2015
éxodo, Coqueteos marcelistas y el ingrato recuerdo
Fallaron los cabildeos
12 agosto, 2015

La batalla perdida por el agua

Carlos López Torres

D e las dependencias con mayor responsabilidad, corresponde a la Comisión Estatal del Agua (CEA), conjuntamente con los departamentos municipales encargados del abasto de agua potable y los organismos paramunicipales creados en medio de la febril privatización del preciado líquido, garantizar no sólo el suministro a quienes con sus contribuciones pagan su uso, sino cuidar de cualquier elemento contaminador que afecte el consumo humano en la entidad.

Sin embargo, la proverbial incapacidad, el permanente conflicto de intereses, y por supuesto, la institucionalizada corrupción en las diferentes instancias encargadas del servicio, ha dado por resultado la paulatina pérdida de la batalla por el agua en el estado, poniendo en riesgo el futuro del recurso irracionalmente usado y peor tratado por las empresas que además de consumir cantidades exorbitantes, desechan todo tipo de contaminantes en ríos, lagunas y veneros.

Por más que la gente afectada sale una y otra vez a protestar contra la contaminación del agua y el ambiente, los intereses minoritarios de los poderosos empresarios se imponen violentando leyes, reglamentos y todo tipo de disposiciones, que los gobernantes han hecho aprobar o han emitido administrativamente en un vano intento por hacer aparecer su función como protectora de los pobladores, cuando en realidad terminan doblándose ante la influencia y el poder de las devastadoras industrias.

En el municipio de Ébano, donde se inició la explotación del primer pozo petrolero, con la aparejada y aparente abundancia económica surgió el vicio y la prostitución como nunca antes se había visto en medio del deterioro ambiental, que hoy mantiene a los agricultores, ganaderos y pescadores al borde del colapso dado el tiradero de chapopote que indiscriminadamente hace Pemex, sobre todo en las lagunas cercanas a la cabecera municipal sin que autoridad alguna haga por remediar el terrible desastre ecológico.

En Axtla de Terrazas, desde hace años, los habitantes de la cabecera municipal se vienen quejando de la brutal contaminación del río que cruza la demarcación, ocasionada por la Juguera de Huichihuayán que arroja cotidianamente residuos químicos por miles de litros, con resultados desastrosos no sólo para los peces y la flora, sino para quienes se ven obligados a consumir para uso doméstico el contaminado líquido.

La disputa intermunicipal por el uso del agua mantiene algunos conflictos latentes entre las autoridades y usuarios de las demarcaciones. Tal es el caso de las autoridades municipales de Huehuetlán y Coxcatlán, quienes se han enredado en una disputa por el sistema compartido San Juanito de abasto del agua que ha llegado hasta la suspensión del servicio a algunas comunidades de ambos municipios; así como la amenaza de iniciar denuncias penales entre los ediles sin que haya mediación alguna hasta el momento que ponga fin al añejo problema.

El tandeo iniciado en Valles por la escasez del líquido, la fuerte temporada de calor derivada de la canícula, así como la falta de previsión, empiezan a generar un problema que afecta a miles de habitantes, sobre todo de las zonas más alejadas y altas.

Qué decir de San Luis y la zona conurbada, donde la solución mágica de la presa El Realito no ha sido tal, a partir del abandono del programa MIG que implica la renovación del sistema de conducción del agua que se evade en un alto porcentaje y contamina el agua que llega a los hogares. La batalla se ha ido perdiendo por más gastos publicitarios que se hagan en sentido contrario.