Cada quien su mímesis
12 agosto, 2017
Hoy, la 22 asamblea nacional del PRI; no se prevén confrontaciones
12 agosto, 2017

La educación liberal y la democracia

Ricardo Leal Aradillas[1]

Una de las características de las sociedades modernas radica en la complejidad y sofisticación con la que funciona, desde el sistema de producción de alimentos hasta los sistemas legales y económicos, pasando por los electrónicos, autos y pasta de dientes que produce. Todo el conocimiento necesario para producir y perpetuar la sociedad contemporánea se encuentra cada vez más disperso en la sociedad, de tal manera que sólo unas pocas saben hacer unas cuantas cosas, a diferencia de lo que sucedía en versiones anteriores de las sociedades humanas.

En esas versiones anteriores lo común era que las personas comunes supieran y pudieran hacer la mayoría de los objetos y productos comunes y necesarios para la vida cotidiana. Nosotras en cambio no sabemos hacer prácticamente nada de los productos que usamos día a día. Vivimos en una sociedad que depende cada vez más de la ciencia y la tecnología en donde cada vez menos personas entienden sobre ciencia y tecnología.

Es cierto que esto es una consecuencia de la complejidad de la sociedad toda vez que hay un límite a lo que puede ser aprendido en una vida humana. No es posible que todas podamos aprender a fabricar pasta de dientes y computadoras, pero tampoco hace falta. Sin embargo hay cuestiones de toma de decisiones (políticas y económicas) que afectan a la sociedad en general y que resulta peligroso delegarlas por completo a un grupo de personas. Pero justo lo que hacemos es delegar esas decisiones. En México el paradigma de educación universitaria parece concebir su papel como productor de capital humano, se busca producir las piezas que la industria demanda, a veces sin mucho éxito. Esto no sólo no es malo sino que es deseable y necesario, lo malo es que la educación universitaria se reduzca a eso, es decir, es necesario pero no suficiente.

La sociedad mexicana no sólo se enfrenta a problemas técnicos y productivos, sino también a problemas democráticos, políticos y de justicia social. Cuando el sistema universitario se limita a la producción de capital humano se dejan de lado todas aquellas competencias necesarias para una vida civil compatible con una democracia deliberativa. Ciertamente las cuestiones públicas y los conocimientos necesarios para tomar decisiones informadas en beneficio de todos no deberían concentrarse ni distribuirse asimétricamente entre la población.

Las consecuencias de esto nos son conocidas toda vez que las decisiones de las ‘elites’ político empresariales van en contra del bien común sin que haya una discusión a fondo al respecto. Desde los privilegios fiscales para las élites, los impuestos regresivos, el gasto social ineficiente, la privatización de los partidos y la vida pública nos cuestan demasiado. Necesitamos una ciudadanía capaz de entender los problemas del país, que pueda tomar decisiones informadas. El nivel de la discusión pública en México es brutalmente bajo, desde los ‘noticieros’ hasta los pseudo debates electorales pasando por individuos que aun llegando a ser presidentes no alcanzan el nivel de análisis ni de discurso que cabría esperar de alumnos de preparatoria o universitarios.

En un país así es fácil que la élite gobierne para la élite. En oposición al sistema universitario como proveedor de piezas se encuentra aquel que es heredero de la tradición de las artes liberales que se enfoca en impartir también aquellos conocimientos necesarios para que un humano sea libre, tomemos por caso el sistema de educación liberal que algunas universidades que permiten que el alumno tenga un major y un minor, permitiendo que el alumno pueda licenciarse en matemáticas pero también seguir estudios de derecho, literatura, política o filosofía. Es un modelo de educación que entiende que un ingeniero nunca es sólo un ingeniero sino también un ciudadano y que una democracia sin ciudadanos capaces de entender y deliberar acerca de los asuntos públicos está destinada convertirse en una kakistocracia, en un México.

@WikipoliticaSLP

@RicardoLeal77

[1] Integrante de Wikipolítica SLP