Casi 100 ejidatarios denuncian despojo de tierras en Mexquitic
29 abril, 2015
Sonia no aclara su trayectoria, pero pretende intimidar: Guacho
29 abril, 2015

La hora del atole

Carlos López Torres

P untualmente se cumple el ritual: los que se van o buscan otro cargo alegan falta de tiempo para cumplir, o bien, reiteran sus promesas aunque saben que una vez transcurrido el tiempo difícilmente habrá quien les reclame, o lo que es más grave, permanecerán impunes sin que sus actos sean punibles.

Más aún, algunos privilegiados del chapulinato tunero, como los diputados locales beneficiados por la reforma electoral, pueden incluso seguir ocupando su curul y continuar cobrando dietas y prerrogativas, aunque al mismo tiempo sean candidatos para otro puesto de elección.

La desfachatez de algunos diputados es tal que no tienen empacho en presumir propuestas viejas como si fueran nuevas, cuando todo mundo sabe que como legisladores no rebuznaron porque no sabían la tonada, que no faltaban sobre todo cuando era quincena, que a todo decían que sí, tratándose del titular del Ejecutivo, por supuesto.

Algunos de esos saltimbanquis se desgarran las vestiduras ante el incumplimiento de los algunos funcionarios que ya de salida, no tienen empacho en dejar un tiradero de obras inconclusas, dejando de paso colgados de la brocha a miles de crédulos electores que, aún así, como dice el Filósofo de Güémez a propósito de los candidatos a diputados, son como los camarones… con uno que salga bueno… ¡ya chingamos!.

Pero bueno, los candidatos le siguen apostando al viejo refrán que sentencia: si con atolito el enfermo va sanando; atolito vámosle dando. Ahí tiene usted como botón la vieja promesa de llevar proyectos productivos al campo, propuesta manejada desde la década de los ochenta sin resultados tangibles, dado el crecimiento de la importación de productos agrícolas con el consabido aumento de la dependencia alimentaria.

Otros candidatos prometen obras por doquier, aunque no dejan de aclarar que, para el efecto, recurrirían al gobierno federal en busca de apoyo. Como si el recorte hecho al presupuesto, que no afecta por supuesto el dispendioso proceso comicial, no fuera desde que se decretó la drástica disminución del gasto público un impedimento para el crecimiento del país.

Doce de los 27 diputados de la actual legislatura ya son candidatos a diputados, aunque sólo cuatro de ellos dicen estar dispuestos a desmentir el probado dicho popular que dice: no se puede chiflar y comer pinole. Dos de los chapulines son del Verde Ecologista y los otros dos del aturquesado Panal, ambos aliados del no menos descolorido tricolor. Lo que sí es cierto es que a los diputados les gusta hacerse como el tío Lolo…