reforma energética
México SA: EPN: urge Catemaco
16 julio, 2015
Profesores potosinos vuelven a manifestarse
16 julio, 2015

La libertad de expresión

María Elena Yrízar Arias

E l derecho a la libertad de expresión es definido como un medio para la libre difusión de las ideas. Es un derecho fundamental y un derecho humano, señalado en el artículo 19.º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, así como en las constituciones políticas de los estados con sistemas democráticos.

En nuestro país, la Constitución Política, en su artículo 7º. establece: es inviolable la libertad de difundir opiniones, información e ideas, a través de cualquier medio. No se puede restringir este derecho por vías o medios indirectos, tales como el abuso de controles oficiales o particulares, de papel para periódicos, de frecuencias radioeléctricas o de enseres y aparatos usados en la difusión de información o por cualesquiera otros medios y tecnologías de la información y comunicación encaminados a impedir la transmisión y circulación de ideas y opiniones. Ninguna ley ni autoridad puede establecer la previa censura, ni coartar la libertad de difusión, que no tiene más límites que los previstos en el primer párrafo del artículo 6o. de esta Constitución. En ningún caso podrán secuestrarse los bienes utilizados para la difusión de información, opiniones e ideas, como instrumento del delito.

Lo anterior viene al caso porque la Iglesia católica, por conducto del vicario general de la Arquidiócesis potosina, Gerardo Vaglienty Rivera, afirmó que “ningún diputado de ningún partido político tiene derecho de criticar o juzgar a la Iglesia católica por no estar de acuerdo con la uniones de personas homosexuales, ni porque estemos los sacerdotes en desacuerdo en que adopten hijos por no tratarse de un matrimonio tradicional. Todos tenemos libertad de expresión, es un derecho de cada mexicano y nadie tiene por qué coartar su libertad de expresión”.

Lo expresado por el representante de la Iglesia hizo alusión, a su vez, a las declaraciones de un diputado perrestida en el sentido de su desacuerdo sobre la opinión de la Iglesia con relación a legislar sobre los derechos de las personas homosexuales. Agregó el vocero que si el diputado del PRD Jorge Escudero Villa tiene una forma de pensar diferente a la de la Iglesia católica, allá él, ese será su punto de vista que respeta la Iglesia, pero eso no quiere decir que los jerarcas y los sacerdotes no puedan expresar su manera de pensar conforme al Evangelio de Cristo. También enfatizó: “Y no estamos obligados a estar forzosamente de acuerdo a lo que dicte la Suprema Corte de Justicia de la Nación, o a lo que digan o legislen los diputados, aunque sí respetaremos su postura, y si nosotros la respetamos, pues que ellos respeten a la Iglesia. ¿Estamos?”. Tienen razón de ejercer su derecho y deben ser tolerantes a las diferencias de opiniones.

Es muy importante destacar que el derecho a la libertad de expresión existe plenamente, que la Iglesia católica tiene sus opiniones, que son respetables, y si bien difieren de los criterios establecidos por el estado de derecho que nos rigen en el país, la misma Iglesia ha hecho uso de esa libertad cuando ha manifestado su desacuerdo con los criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el sentido de que es legal la unión en matrimonio de dos personas del mismo sexo. Esa postura ideológica de la Iglesia, si bien es un derecho a la libertad de expresión, no constituye por sí misma más que un ejercicio del derecho de libertad, pero eso no quiere decir que sus ideas podrían estar encima de la supremacía de la ley que contiene la misma Constitución en el artículo 133º que dice: Esta Constitución, las leyes del Congreso de la Unión que emanen de ella y todos los tratados que estén de acuerdo con la misma, celebrados y que se celebren por el presidente de la república, con aprobación del Senado, serán la Ley Suprema de toda la Unión. Todos estamos regidos por esta Ley. Las opiniones, en cualquier sentido, siempre son bienvenidas.

[email protected]