reforma energética
México SA: Economía: tijera en ristre
18 Noviembre, 2015
Incontrolables los fondos para seguridad pública
18 Noviembre, 2015

Las Magdalenas

Israel López Monsivais

Hetera, nombre que recibían las cortesanas en la Grecia antigua. Adviértase, pues, que la prostitución es el oficio más antiguo de la civilización. Sin embargo, de como se ejerció en la cultura helénica al siglo XXI todo es distinto. No se pudo erradicar, al contrario, ahora existen diversos tipos: voluntaria, forzada e infantil. Siendo el mayor problema la trata y tráfico de personas que va en aumento como problema público.

Mi primer contacto literario con las damas de noche fue con la novela Santa escrita por el abogado Federico Gamboa en 1903, la protagonista cae en la prostitución en un burdel con una sociedad conservadora de doble moral que visitaba estos sitios. Ejemplifica el control que llevó a cabo el general Díaz durante la dictadura.

Ahora bien, el boom latinoamericano nos entregó dos joyas literarias con estos asuntos de baja moral: Pantaleón y las visitadoras del premio Nobel de literatura, Mario Vargas Llosa, y El lugar sin límites, José Donoso. Si bien el turismo sexual es otro problema; desde la Zona Roja de Ámsterdam, el Ladyboy en Tailandia o las Jineteras en Cuba. Como es sabido la prostitución es parte histórica de la sociedad, inspiró a la literatura o a los compositores como Agustín Lara y Joaquín Sabina (Una canción para la Magdalena).

De la época porfiriana y sus burdeles al recorrido nocturno de la calle Sullivan en el Distrito Federal donde diario más de 150 mujeres esclavizadas las prostituyen por años, esto de acuerdo a la Comisión Unidos contra la Trata. Como es sabido la cultura machista mexicana ha aplaudido al hombre que frecuenta a las cenicientas de saldo y esquina.

Fenómeno global que diversifica su explotación infantil con el Internet. Recientemente leí una investigación, un reportaje y una nota que me pusieron a reflexionar en lo que estamos haciendo en estos temas como agentes de cambio. Primero el reportaje del periódico español El Mundo, “Soy puta porque me encanta”. Una mujer transexual que ejerce la prostitución voluntaria en el Polígono Marconi se dice feliz con su oficio.

Segundo un artículo de investigación publicado por CNN cuenta la vida de Karla Jacinto que vivió una historia de terror: “fui violada 43,200 veces”. Recuerda que hasta 30 hombres por día, los siete días de la semana, durante gran parte de cuatro años la violaron. Originaria de Zacatelco, comunidad que rodea Tenancingo, refugio de padrotes y traficantes de personas.

Y tercero la nota publicada por el periódico Pulso de San Luis Potosí en la cual las trabajadoras sexuales denuncian a los agentes de la Policía Municipal de Ciudad Valles que exigen una cuota de 280 pesos por noche para dejarlas trabajar en La Bajadita. Prostitución voluntaria, trata de personas y extorsión de la autoridad en tres casos distintos.

Los hechos denunciados por Karla Jacinto y la situación en Ciudad Valles son una constante. Las autoridades deben revisar todos los sitios de bombillas rosas (casas de masajes) y los table dance que funcionan sobre la carretera 57. Asegurarse que no se ejerza la trata de personas ni la explotación. Y en los casos de prostitución voluntaria garantizar su seguridad. Por último, legislar un marco de mayor protección y combate contra estos problemas públicos locales.

“Dueña de un corazón, tan cinco estrellas, que hasta el hijo de un Dios, una vez que la vio, se fue con ella. Y nunca le cobró la Magdalena”.

Twitter: francotiradort1

Mail: [email protected]

JSL
JSL