Críticas, propias de la funcion pública: Mario
28 Septiembre, 2015
La descompuesta gobernanza, a reparación
28 Septiembre, 2015

Los periodistas deben actualizarse

Rogelio Hernández López

E l periodismo es una profesión y quienes la ejercen deben actualizarse permanentemente. Este tema es viejo y de polémica entre algunos sectores de periodistas, y sigue siendo problemático. La buena noticia es que ya son pocos los colegas y académicos que insistan en que el periodismo es un oficio.

En sentido contrario, cada día más personas aceptan que esta actividad evolucionó a profesión. Aunque, ejercer el periodismo en México es aceptar hacerlo con muchas vulnerabilidades, una de ellas es la deficiencia en la formación profesional, entre otras causas por la falta de actualización profesional.

La educación continua es una obligación entre médicos, abogados, ingenieros y otros profesionistas que quieran hacer bien su trabajo.

Esas y otras son profesiones de alto interés público, por eso las apoyan instituciones del Estado y cuentan con colegios, barras, asociaciones para defenderse, promover su actualización profesional y hasta para intervenir en el diseño de políticas públicas y en el funcionamiento de órganos del Estado.

Poca oferta académica

Pero los periodistas tienen demasiado poco de todo eso, a pesar de la importancia social de su labor. Por ejemplo, al pedir información sobre cursos de posgrado en cualquier buscador digital aparecen apenas seis ofertas de maestrías, uno que otro diplomado. Lo que aparece con más recurrencia son invitaciones a pláticas, cursillos o talleres que pocos grupos de periodistas procuran con sus propios recursos o con algún apoyo informal.

De las más de 430 carreras universitarias de comunicación y periodismo en el país, apenas seis entidades ofrecen cursos de posgrado, pero combinan sus temarios también para comunicólogos: Universidad Iberoamericana, Escuela de Periodismo Carlos Septién, Universidad Anáhuac en su plantel Sur del DF, Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), Universidad de Guadalajara y más eventualmente el Tecnológico de Monterrey.

Lo más frecuente en las entidades de educación superior, públicas y privadas, son las semanas de la comunicación que normalmente organizan alumnos y algunos maestros para ofrecer ciclos de charlas o mesas redondas. Eso no es oferta académica sistémica de actualización profesional. Muy pocas organizaciones de periodistas tienen en su plan de trabajo la capacitación continua con valor curricular, y menos empresas ofrecen capacitación continua para sus periodistas empleados.

El ejemplo de El Colegio de Sinaloa

Frente a ese panorama resalta la vocación de El Colegio de Sinaloa que tiene institucionalizado un curso regular y específicamente para la actualización continua de alto nivel. Se llama Cátedra Magistral de Comunicación y Periodismo Pablo de Villavivencio.

Esta cátedra magistral se ofrece anualmente y sin costo para quienes soliciten ser aceptados como alumnos. Los recursos que se utilizan son aportados por los fondos del colegio que, a su vez, se sustentan en aportaciones de la Secretaría de Educación Pública y en el área involucrada del gobierno del estado.

El temario o programa curricular ocupa como mínimo 60 horas que pueden transcurrir en sesiones de fines de semana o en 12 días continuos.

Los docentes, que cada año cambian, tienen que cumplir cierto rango de conocimientos probados y experiencia que avale el nivel de catedrático. Para ser invitados tienen que ser propuestos al pleno del Consejo Colegiado. Además deben presentar un programa o temario que cumpla con los requisitos de actualización profesional, incluida la bibliografía y los ensayos recientes del impartidor, que respalden su nivel de conocimientos.

Por ejemplo para la cátedra 2015, examinan la propuesta de programa académico el presidente de El Colegio de Sinaloa, Enrique Villa Rivera, la secretaria general Lydia Concepción Celaya y el director de vinculación académica, José Carlos Barajas Villalbazo.

El temario que podrían aprobar en unos días, está enfocado para investigadores de la comunicación, docentes y periodistas en activo; abarca dos talleres y además cuatro temas centrales con un hilo conductor: “Nuevos fenómenos en relación con el ejercicio del periodismo en México”.

Entre los temas centrales de ese curso posible se encuentran: una estrategia para reducir vulnerabilidades en los periodistas mexicanos; los nuevos actores que presionan al mercado monopolizado de la información (más medios públicos al margen del mercado, periodismo de cercanía y no lucrativo); nuevo andamiaje jurídico para el periodismo (internacional, reformas constitucionales y leyes secundarias federales, normas y leyes estatales).

Los dos talleres, en diez horas cada uno, pretenden la interlocución de los profesionistas alumnos que sean aceptados. Los temas son: Una estrategia para obtener fortalezas y reducir riesgos a periodistas en Sinaloa y Cómo deben ser los reporteros para la era digital.

Como reportero relativamente conocedor de los problemas y debilidades de nuestra profesión, creo que El Colegio de Sinaloa sí es ejemplo avanzado de lo que deben hacer otras entidades educativas en el país: entender que el periodismo es una profesión de interés público que debe ser apoyada y tutelada para que cumpla su responsabilidad social;  institucionalizar un curso profesional de actualización para periodistas, al menos una vez al año; fondear sus costos de operación con las entidades de gobierno responsables de la educación pública para facilitar el acceso de los periodistas y comunicadores que entienden la necesidad de mantenerse actualizados.

Nota final.- Informo a mis colegas que el Consejo Colegiado de El Colegio de Sinaloa me honró al aprobar invitarme para que imparta nuevamente, como en 2013, la cátedra magistral de comunicación y periodismo 2015. Espero que sus directivos académicos aprueben el programa que les propuse. Si lo aceptan, el curso sería del 19 al 31 de octubre.