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Los XV años de Rubí y el megabullying

María Elena Yrízar Arias

Desde que se difundió en los medios de comunicación social un inocente video donde se invitaba a todos a que concurrieran a los festejos de los XV años de una joven potosina del semidesierto, que su familia y ella viven en una comunidad llamada La Joya, del municipio de Charcas, se volvió el tema más grande y bien estructurado para ser usado por muchos como un pretexto para hacerse notar por ese evento.

Así, Televisa invitó a los padres y a la festejada al programa de Andrea Lagarreta, donde fue entrevistada la familia y de allí le sobraron quienes quisieran pagar el vestido, regalar el maquillaje, darle a Rubí la oportunidad de participar en la serie televisiva La Rosa de Guadalupe, y así, un sinfín de comentarios por todos lados, revistas, periódicos, políticos, comerciantes, marcas de prestigio, entre otras, que dijeron estar muy puestos en el festejo.

Muchos artistas dijeron que concurrirían al evento, pero lo hicieron para darse fama de sus grupos musicales, otros, para tener sus cinco minutos de notoriedad, así, como se dice vulgarmente, se subieron al tren de los festejos.

Así que, cuando se desbordaron las opiniones y comentarios, en realidad se hizo un  mitote en contra de la festejada, porque Rubí es víctima de las redes sociales y del megabullying nacional e internacional al que fue sometida. En otros países, igualmente, se volvió noticia. Como quien dice, Rubí se convirtió en la mayor distractora de la atención de la verdadera problemática social y política que vive la nación; Rubí se convirtió en mercadotecnia truculenta. Y lo más grave es que las personas ni cuenta se dan de que en realidad con estas noticias de los XV de Rubí, son manipuladas y distraídas de la realidad con temas como éste.

Inclusive, hasta del mismo contexto potosino, que desde un día anterior a la fiesta de Rubí, la ciudadanía estaba muy desesperada porque en las gasolinerías no vendían combustible y en algunas de ellas sólo despachaban 20 litros por cada vehículo. Las filas de vehículos en las gasolineras provocaron problemas entre los choferes, que inclusive hubo golpes y algunos incidentes que alteraron la paz pública. Esa escasez de gasolina que parece que representa la coronación de la reforma energética y la privatización anunciada.

Rubí es toda una celebridad porque es famosa de ser famosa y hasta dos escenarios hubo en la fiesta de los quince años. Primero, en La Joya, fueron la misa de los quince años y de allí se trasladaron a la Hacienda de Laguna Seca, para la comida y convivencia con todos los colados en el festejo. Así que aquello se volvió incontrolable, pues no había dónde estacionar los cientos de carros que obstruyeron la carretera a Matehuala. No había ni para dónde hacerse. Tampoco habían cuartos de hoteles en Matehuala. Los que disfrutaron mucho el evento fueron los que llegaron en la noche al baile, ya que había cuatro conjuntos tocando. Desde luego, todo aquello era ruidoso, había tomadera y pachanga.

La famosa carrera de caballos acabó en tragedia. Un campesino de ese municipio se atravesó al caballo en la carrera y murió arrollado. Así las cosas, otra señora que estaba junto al ahora difunto, también fue golpeada y está grave en el hospital.

La fiesta que terminó en tragedia sirvió para que la sociedad pudiera ir a divertirse y mofarse de uno de los eventos más importantes que existen para las familias mexicanas: presentar a la hija en sociedad, y como en la mayoría de los casos que se logró celebrar meses después de haber cumplido años.

El gobernador Carreras sostuvo unos días antes del evento con firmeza su intención de no asistir a los XV de Rubí. Fue de última hora que cambió de opinión tras enterarse que el gobernador de otra entidad, ni siquiera vecina, también sacaba su tajada del viral evento, así que, aunque fuera de a rapidito, el gobernador Carreras y su esposa llegaron a La Joya a la hora de la misa, cuando ya la CFE y Telmex terminaban las primeras acometidas que llevaron sus servicios a la comunidad, y terminando el rito regresó a esta capital.

Al evento concurrieron personas que buscaban salir en las noticias. Así el presidente de San Blas, Nayarit, conocido por el apodo de El Robapoquito, vino a traerle un vehículo a la festejada. Hubo personajes de todos, hasta Juanito, aquel que quería gobernar Iztapalapa, en el Estado de México. En fin, por el Altiplano tenemos un dicho muy popular: a la gorra, no hay quien le corra. El evento se difundió a nivel nacional e internacional. Así todos quedaron bien distraídos. Sobre el bullying, consulten www.m-x.com.mx/…/mexico-se-burla-de-rubi-sus-xv…/

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