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Medios y periodistas también hemos perdido credibilidad

Rogelio Hernández López

Esto es una asesoría gratuita que ofrecí a varios colegas inmersos en el periodismo digital que buscan cómo hacer su trabajo en elecciones. El eje de mi propuesta es que en el proceso electoral en marcha tienen chance de ganar credibilidad y salir del precarismo en que trabajan. Uno de los varios problemas que enfrentan, sobre todo los medios digitales, es que la pérdida de credibilidad de los políticos ha arrastrado a los medios y los periodistas.

Credibilidad en caída libre

Los datos más recientes y confiables se pueden encontrar en un estudio magnífico que se encuentra en el sitio del Instituto Nacional Electoral. Se llama: Informe país sobre la calidad de la ciudadanía en México 2014. Fue realizado por un grupo de investigadores de varias entidades académicas y difundido bajo la responsabilidad del todavía IFE en colaboración con El Colegio de México.

Allí se refieren las encuestas más recientes sobre la aceptación ciudadana en las instituciones y se confirma que la confianza en los medios de comunicación cayó brutalmente en los últimos cuatro años:

 “En cuanto a los medios de comunicación, 61% de los mexicanos en 2010 confiaba en ellos mientras que en 2013 sólo 32% dijo confiar mucho o algo en ellos”.

La caída llegó hasta el nivel más bajo en algunas regiones:

 “La región Norte alcanza el nivel más elevado con 42%, pero el resto de las regiones varía entre 32 y 28% de confianza; excepto en la Sur donde alcanza sólo 22%.

“Este rango entre 42 y 22% es una de las variaciones más grandes que encontramos a nivel regional en cuanto a los niveles de confianza hacia instituciones u organizaciones políticas y sociales”

Esos datos duros podrían explicar el trasfondo de las preocupaciones de varios colegas que no encuentran fórmulas para sostener a sus medios periodísticos digitales y suponen que podrían haber posibilidades en el actual proceso electoral.

Uno de estos, que elegí como ejemplo, me informaba que en cuatro años no ha podido encontrar el camino que le permita sostener su periódico digital como fuente de empleo para él y otras cinco personas. –Sufrimos mucho cada mes para la nómina y eso que no pagamos colaboraciones, porque las tomamos de otros medios sin pedir autorización pero citando la fuente– se sinceraba. –Las elecciones pueden ayudarme por el enorme gasto publicitario, pero hay demasiada competencia.

–No le busques mucho. El factor mayor se llama credibilidad– respondí como reportero veterano, casi intuitivamente, porque él y muchos otros saben que conozco poco de administración de medios de comunicación. Lo único que pude ofrecerle fue una especie de asesoría gratuita para investigar posibilidades.

Las consultas de colegas me llegaron porque en una columna anterior traté de documentar que los periódicos digitales mexicanos, como nunca antes, sí pueden convertirse en el fenómeno comunicacional más novedoso y en otro factor de influencia en el actual proceso electoral mexicano ya en marcha.

La credibilidad es apenas uno de los problemas que enfrenta hoy el periodismo mexicano, quizá el mayor. Y los medios digitales, junto a ese tienen que enfrentar otros, pero que van estrechamente ligados. Veamos.

Cuatro problemas

Primer problema. En México el mercado de la información noticiosa es acaparado por muy pocas corporaciones tanto en televisión y radio como en medios impresos; corporativos que también acaparan los mayores porcentajes de publicidad tanto privada como pública.

Segundo problema. Excesiva competencia digital. Sin que haya un estudio reciente, yo me permití hacer (empíricamente) un cálculo promedio nacional de la cantidad de medios digitales en el país, sobre la base de las cantidades existentes en ciudades chicas, medianas y macro urbes.  Conservadoramente induje que eran más de 2 mil 500, con equipos de trabajo de una a 15 personas. La mayoría de estos, como en el resto del mundo, sufren para encontrar un modelo de negocios que los aleje del precarismo laboral.

Tercer problema. Disminución de la calidad de las noticias que producen los medios digitales, por la baja en los costos de producción. Gerardo Miguel, consultor titular de Estudios de Comunicación de España, asegura que “la sostenibilidad del periodismo en términos económicos, está en peligro” por la multiplicación del periodismo digital. “La reducción de costes –dice–, lejos de ser solución, contribuye a debilitarlo”.

Y a eso hay que añadirle otra disminución en la calidad de las noticias por malas prácticas de muchísimos periodistas mexicanos en las redes sociales que circulan rumores, especulaciones, datos falsos de internautas, noticias viejas como si fuesen actuales y muchos etcéteras más.

Cuarto problema. Paulatina caída en la aceptación ciudadana de los medios de comunicación. Este es el fenómeno que más debería de preocupar a los periodistas que quieren insertarse en el mercado y aprovechar el actual proceso electoral.

El consultor español Gerardo Miguel sostiene que “todo ello también tiene una influencia en la concentración de las audiencias en las marcas periodísticas más fuertes”. Aunque resulte paradójico, dice el informe, “lejos de fomentar la diversificación, Internet favorece un concentración del consumo de noticias en los medios dotados de mejor imagen de marca”. Ya que los medios que tengan una mayor proyección global y prestigio tendrán mayor capacidad para atraer a la audiencia.

Por tanto, agregó yo, no hay respuestas sencillas, ni recetas para disolver esas y otras preocupaciones de los colegas en Internet. Pero a la vez sí existe una fórmula tan añeja como el mismo periodismo como profesión: hacer y construir periodismo con altos niveles de calidad profesional y por tanto de periodismo con credibilidad.

¿Cómo? Con “cambios de paradigma” como lo observa el investigador Manuel de Santiago Freda (Revista Zócalo 179), el de adaptarse a que los horizontes que abrió la era digital e hicieron que el periodismo ya no sea considerado como negocio para la mayoría de periodistas, sino para poder vivir dignamente haciendo periodismo no lucrativo. Y aún en este nuevo modelo que se abre paso el gran tema es construir credibilidad para consolidar el fácil acceso al universo digital.

La credibilidad, especialmente en el periodismo, es la mayor fortaleza que puede obtener una persona o un medio de comunicación. Es la confianza de la gente (públicos) de que es cierto lo que le informan o le dicen; es un valor que se construye con trabajo profesional durante años y que se pierde muy fácilmente. La credibilidad es el mayor y más difícil crédito social de los periodistas y los medios.

Entonces concluyo. El proceso electoral en marcha es un chance formidable para salir un tanto del precarismo de quienes hacen periodismo desde las plataformas digitales, pero con la condición de que muestren calidad profesional y obtengan, de paso, credibilidad. En la siguiente Miradas de reportero mostraré algunas recomendaciones de periodistas de otros países para una cobertura electoral profesional.