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México SA: Pemex vs Lozoya

reforma energética

Nada detiene el desplome del precio del barril mexicano de exportación. Va de mal en peor, y ayer se vendió a 21.50 dólares (este nivel se aplica a las entregas de finales de febrero), con lo que apenas en lo que va del presente mes la caída acumulada es de 21.5 por ciento respecto del cierre de 2016.

Ya ni el sempiterno optimismo de la propaganda oficial es útil para amortiguar el ramalazo, por mucho que pregone que “lo bueno de todo esto” es que el país recibirá más pesos por cada barril vendido en dólares. Y ayer por billete verde se pagaron 18.20 bilimbiques nacionales.

Lo mejor del caso es que la crisis de petroprecios ha provocado que, desesperada, Petróleos Mexicanos tomara la decisión de desmentir al director general… de Pemex. En la entrega de ayer en este espacio se recordó que justo un año atrás Emilio Lozoya reconoció, en entrevista con El Financiero, que “el costo total de producción de petróleo (mexicano) es de 23 dólares por barril, de los más competitivos a escala mundial, lo que permite que el crudo siga siendo rentable”.

El funcionario refirió lo que en ese momento –enero de 2015– costaba a Pemex producir un barril de petróleo. No especulaba lo que en un futuro cercano o lejano costaría producir ese mismo barril. No sacó su bola de cristal para consultar cuál sería el costo de aquí a cinco, 10 o 20 años. Dejó en claro que (obviamente en promedio) el costo en ese momento era de 23 dólares. Así de sencillo.

Pero dada la alarma de propios y extraños porque el precio del barril mexicano de exportación se encuentra por abajo de 23 dólares, es decir, se vende a un precio menor a su costo de producción (versión Lozoya), la ex paraestatal montó en cólera y decidió desmentir a su inoportuno director general.

Petróleos Mexicanos divulgó un comunicado por medio del cual asegura que “el costo de 23 dólares por barril que ha llegado a reportarse asociado a las actividades de Pemex es un costo esperado a futuro vinculado con el amplio portafolio de yacimientos de la empresa, y que incorpora tanto la exploración, la delimitación de campos, la perforación de pozos y la instalación de infraestructura como la producción en nuevos campos”.

Qué raro: en enero de 2015 Lozoya habló de lo que en ese momento le costaba a Pemex producir un barril de petróleo, y ahora la ex paraestatal asegura que en realidad los multicitados 23 dólares son “un costo esperado a futuro”, porque hoy –según dice– la empresa “mantiene uno de los costos de producción más bajos a nivel mundial, con un promedio menor a 10 dólares por barril en los campos que actualmente están activos; incluso, en algunos pozos en aguas someras, el costo es inferior a siete dólares por barril”.

De acuerdo con lo anterior, Pemex califica de mentiroso a su director general, a menos que algún alquimista transformara los 23 dólares de enero de 2015 en 10 o siete dólares en enero de 2016. De hecho, se anima a decir que “el nivel de costos promedio medido en dólares incluso ha disminuido recientemente debido a un efecto cambiario derivado de la apreciación del dólar, ya que la mayoría de los servicios que se utilizan en estos campos de producción están contratados en (depreciados) pesos. Este nivel de costos implica que las actividades de producción de Pemex continúan siendo rentables aun con la disminución reciente en las cotizaciones internacionales de los hidrocarburos”.

Lozoya, pues, miente, de acuerdo con Pemex, y para confirmarlo la empresa productiva del Estado recuerda que el año pasado “anunció seis nuevos descubrimientos (dos en aguas profundas, dos en aguas someras y dos en tierra) que permitieron incorporar reservas por mil millones de barriles de petróleo crudo equivalente. De este modo, se logró revertir la tendencia a la baja en la tasa de incorporación de nuevas reservas, la cual se estima sea de alrededor de 85 por ciento de reservas totales 3P… y el costo de descubrimiento de dichos yacimientos fue de 2 dólares por barril”.

En donde no hay punto de discusión es en que los costos de producción de Pemex “son inferiores a los de la mayoría de las grandes petroleras como Exxon, Eni, Conoco, British Petroleum, Shell, Chevron y Petrobras, de acuerdo con fuentes de los reportes anuales presentados ante la Securities and Exchange Commission” de Estados Unidos.

¿Qué hará Pemex con su director general, o viceversa?, porque alguien miente, sea el funcionario, sea la empresa productiva del Estado. No deje de ver el siguiente capítulo, mientras el precio del barril de exportación se mantiene en caída libre y, por lo mismo, pone en riesgo el glorioso futuro de la ídem “reforma” energética y su prometida carretada de inversiones.

Y de cereza aparecen los mismos personajes, con el mismo manual de frases de ocasión y las mismas declaraciones: “como hemos apuntado en varias ocasiones, la economía mexicana está en una situación fuerte y tomando medidas para ir contrarrestando este impacto que se nos avecina” (Agustín Carstens, febrero de 2008); “a diferencia del pasado, actualmente la economía mexicana cuenta con fortalezas que le permitirán superar el entorno adverso adecuadamente; el monitoreo constante nos permitirá adoptar medidas oportunas” (Luis Videgaray, enero de 2016). ¿Qué sucedió? En 2008 la economía reventó y en 2009 se desplomó en una proporción no vista en 80 años; ¿y en 2016?, porque la economía cruje, y de qué forma. Y en esa dinámica el gobierno se instaló hace 34 años, con los resultados por conocidos y padecidos.

LAS REBANADAS DEL PASTEL

Joaquín El Chapo Guzmán se paseó cómoda y libremente por toda Sinaloa (desde la sierra, pasando por las cabañas de la UAS, hasta los retenes militares, sin olvidar la colonia en la que vive la mamá de Malova) mientras las presuntas autoridades papaban moscas, estiraban la mano y volteaban para otra parte. Entonces, ¿misión cumplida?… El IMSS concluyó la compra consolidada de medicamentos para 2016, que implicó una erogación por casi 48 mil millones de pesos, convirtiéndose así en la mayor del sector público en este renglón. El mecanismo de adquisición (en el que participaron el Issste, las secretarías de Marina y de la Defensa Nacional, Pemex, 18 entidades federativas y 17 institutos de la Secretaría de Salud), amén de garantizar el abasto de medicamentos, permitió disminuir precios hasta representar ahorros al erario por más de 2 mil 500 millones de pesos (cerca de 11 mil millones si se incluyen las compras de 2013 y 2014).

Carlos Fernández Vega
Carlos Fernández Vega
Autor de la columna México SA de La Jornada. Presidente del Comité Editorial de filiales y franquicias de La Jornada.