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México SA: Realidad y discurso rosa

reforma energética

La tercera semana del año se inicia con fuerte “volatilidad” (pasajera, obvio es, según la versión oficial) en el precio petrolero y el tipo de cambio del peso frente al dólar, factores negativos que el gobierno peñanietista intenta contrarrestar con bonitos discursos aquí y allá.

Sin embargo, la realidad no se amilana ante la retórica oficial y mantiene su contundencia. Como en su más reciente reporte lo señala el Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN), del Tecnológico de Monterrey, campus estado de México, la caída en los precios petroleros impactará las finanzas públicas, porque si bien las coberturas contratadas garantizan un precio de 49 dólares por barril para 2016 (aunque sólo para la mitad, aproximadamente, de la exportación), el reto estará en la elaboración del presupuesto para 2017, de tal forma que si el importe por barril de crudo continúa deteriorándose es muy probable que se presenten recortes al gasto público en algún momento del año en curso.

La creciente volatilidad e incertidumbre a escala internacional, donde la desaceleración económica en China ha jugado un papel principal, ha tenido como consecuencia el retiro de capitales de los mercados emergentes propiciando resultados desfavorables en los principales mercados bursátiles mundiales, en particular en los emergentes, dada la fuga de capitales en busca de instrumentos de inversión más seguros.

Desde octubre pasado el Fondo Monetario Internacional ya contemplaba las consecuencias del escenario antes mencionado, lo cual llevó al organismo a realizar ajustes a la baja en sus expectativas de crecimiento económico. Para 2016 dicha institución contempla un crecimiento económico a escala mundial de 3.6 por ciento, luego del 3.8 esperado anteriormente. Sin embargo, América Latina y el Caribe sufrieron una de las modificaciones más significativas en las perspectivas de crecimiento, al pasar de 1.7 a sólo 0. 8 por ciento para el año en curso. México no está exento de las correcciones a la baja, pues las expectativas disminuyeron de 3 a 2.8 por ciento.

A pesar de que la inversión extranjera en bonos del gobierno mexicano aumentó de 2 billones 119 mil millones de pesos a finales de 2014 a 2 billones 125 mil millones al cierre del año pasado, el CIEN señala que la inestabilidad internacional y el incremento en las tasas de interés de referencia de la Reserva Federal de Estados Unidos son factores de riesgo que podrían propiciar la salida de capitales del país. De ahí que el Banco de México deba responder en el mismo sentido que su contraparte estadunidense para estimular la permanencia de la inversión extranjera de cartera. No obstante, un incremento gradual de la tasa mexicana de interés podría traducirse en encarecimiento de las fuentes de financiamiento, que a su vez sería contraproducente en la evolución de la economía.

Si bien durante 2015 la inflación se mantuvo bajo control (un incremento de 2.1 por ciento anualizado en el Índice Nacional de Precios al Consumidor reportado en diciembre), la constante depreciación del peso es otro de los riesgos en los que se debe fijar la atención y que podría incidir en presiones inflacionarias durante 2016. La mayoría de las importaciones mexicanas se encuentran concentradas en máquinas y material eléctrico (21.6 por ciento del total), componentes fundamentales para los procesos de producción, de tal forma que el encarecimiento de dichos elementos podría impactar en los costos de fabricación, los cuales se trasladarían en última instancia a los consumidores finales de estos productos.

Por objeto del gasto, la educación fue el rubro que exhibió el aumento inflacionario más significativo (3.6 por ciento), seguido por salud (3.3), ropa y muebles (cada uno con 2.9), en contraste con el desempeño de la vivienda, cuya variación inflacionaria fue negativa (-0.1). Adicionalmente resalta la mejoría observada en el renglón de alimentos, ya que de mostrar incrementos de 6.5 por ciento durante diciembre de 2014 la cifra se redujo a 2.3 un año después. Esto último obedece en parte a la reducción de precios en algunos productos de origen animal, como el huevo (-18.6 por ciento), carne de cerdo (-5.4) y pollo (-5.1), y jitomate (-8.6). No obstante, otros alimentos exhibieron alzas significativas (arroz, 5.9; maíz, 6.6, y frijol, 16.7).

El consumo, principal motor de crecimiento económico en 2015, se enfrentará probablemente a créditos más caros y a una inflación más elevada durante el año en curso, factores que tendrán injerencia negativa en su desempeño futuro. Adicionalmente, otra circunstancia que ensombrece el panorama es la desaceleración de la actividad industrial nacional. En noviembre pasado la tasa de crecimiento anualizada de dicha variable fue de apenas 0.1 por ciento, de manera que en el acumulado de enero a noviembre el incremento fue de uno por ciento en términos anuales, que contrasta con el 2.5 por ciento de 2014. En tanto la producción industrial en Estados Unidos no dé señales de mejoría, resultará complicado que su contraparte mexicana logre un repunte significativo en los próximos meses.

En noviembre pasado (el dato oficial más reciente) la tasa de crecimiento anual de la actividad industrial de nuestro país fue apenas marginal, debido a que los incrementos de 4.9 por ciento en la generación de energía eléctrica y de 1.8 en las manufacturas fueron compensados a la baja por las caída de 4.3 en la minería y el retroceso de 1.2 en la construcción. Lo anterior se ve reflejado en las tendencias, en donde el total de la actividad industrial presenta una trayectoria estancada a consecuencia de las tasas de crecimiento limitadas exhibidas en meses recientes. Un comportamiento similar se observa en la generación de energía eléctrica, en tanto que la minería y la construcción muestran un movimiento a la baja; únicamente las manufacturas mantienen una trayectoria alcista.

Por último, el CIEN detalla que en los ciclos se presenta un panorama menos alentador, ya que tanto el total de la actividad industrial como sus componentes (con excepción de la minería) exhiben un comportamiento negativo, en donde las manufacturas, la construcción y el total se ubican por debajo de la tendencia de largo plazo. Dicho escenario implica que la actividad industrial continuará exhibiendo ritmos moderados de crecimiento a lo largo de los próximos meses.

LAS REBANADAS DEL PASTEL

¿Y cuándo se divulgará un tuit del inquilino de Los Pinos que a la letra diga: “Misión cumplida: lo tenemos; quiero informar a los mexicanos que Humberto Moreira ha sido rescatado de la cárcel española”?

Carlos Fernández Vega
Carlos Fernández Vega
Autor de la columna México SA de La Jornada. Presidente del Comité Editorial de filiales y franquicias de La Jornada.