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México SA: Barril: 38.11 dólares

reforma energética

La vida le sonríe a los integrantes del gobierno peñanietista, pues la Secretaría de la Función Pública decidió abrirles nuevas y más suculentas oportunidades de vivienda y otras cositas, con todo y que los ilusos mexicanos creyeron que el escándalo de la Casa Blanca (la de aquí, con la parejita presidencial) y Malinalco (el golfista Luis Videgaray) evitaría nuevas fechorías en el gabinetazo (o cuando menos no tan obvias) y más recato en el intercambio de favores con el poder económico (contratos de obra pública por pagos en efectivo y/o modestas chozas en las zonas más lujosas de la República).

Resulta que, en nombre del inquilino de Los Pinos, el encargado del despacho de la Secretaría de la Función Pública, Julián Olivas, dio a conocer que Juan Armando Hinojosa Cantú y su Grupo Higa, la empresa que construyó (y otorgó el financiamiento para) el nido de amor de Enrique Peña Nieto y Angélica Rivera en Las Lomas de Chapultepec (y de paso para la casita del “ministro del año” en Malinalco), “podrá volver a participar en la (nueva) licitación para el tren de alta velocidad México- Querétaro (la original se canceló en noviembre pasado, luego de conocerse el asunto de la Casa Blanca), por no existir ninguna sanción en su contra”.

Lo anterior implica que en este mega negocio (casi 60 mil millones de pesos) también participarán las otras empresas mexicanas declaradas ganadoras en la licitación original (aprobada, según Gerardo Ruiz Mateos, por “legal y transparente” el 3 de noviembre de 2014, y cancelada el 6 de ese mismo mes, 48 horas antes de estallar el escándalo por la casa de Las Lomas), que no son otras que las pertenecientes a Hipólito Gerard, cuñado del ex presidente Carlos Salinas de Gortari, y a Olegario Vázquez Aldir (hijo del barón de los hospitales privados y tirador a una de las nuevas cadenas de televisión, Olegario Vázquez Raña).

El que una vez más sale embarrado en todo esto es el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, quien apenas el pasado 22 de diciembre aseguró que en la nueva licitación del tren México-Querétaro “ya no concursarán Teya, de Grupo Higa (Juan Armando Hinojosa), GIA (Hipólito Gerard) y Prodemex (Olegario Vázquez Aldir)”, y que en cambio el consorcio China Railway Construction Corporation International sí lo haría, porque “no se inconformó por la anulación del fallo ni pidió el pago de costos”, amén de que el gobierno chino “no quiere dañar la relación de amistad con México”.

Ese 22 de diciembre el titular de Comunicaciones y Transportes aseguró, durante una reunión de trabajo con diputados de la comisión especial para revisar el proceso de licitación, emisión de fallo y no firma del contrato de obra pública para la construcción del tren, que el gobierno federal “no ha pagado nada” por cancelar la licitación original. “Refirió que aunque la participación de Grupo Higa en el concurso podría ser objeto de un debate legal, la empresa decidió no concursar… El primero de diciembre pasado se informó al consorcio que la SCT no firmaría el contrato y ya venció el plazo para que el grupo se inconformara, lo cual no ocurrió” (La Jornada, Miriam Posada).

Tres semanas, una licitación cancelada y dos escándalos después (Casa Blanca y Malinalco), la Secretaría de la Función Pública sale a desmentir a Ruiz Mateos (que ha quedado peor que un lazo de perico) y a detallar que los queridos amigos de Enrique Peña Nieto sí participarán en la nueva licitación del México-Querétaro por, según dice, “no existir ninguna sanción en su contra, hasta el día de hoy”. Además, qué derecho tiene la Secretaría de la Función Pública de quitarles las ganas de financiar más vivienda para la burocracia dorada. Eso sí, sobre el conflicto de intereses y el tráfico de influencias ni una sola palabra de Julián Olivas, representante de EPN.

La breve novela del tren México-Querétaro resume el largo historial de ineficiencia, compadrazgo y corrupción del gobierno mexicano, pero en esto a la administración peñanietista de plano se le pasó la mano. El pasado 3 de noviembre el titular de la SCT declaró que “en esta licitación se cumplió estrictamente con la normativa y legislación vigentes”; que se trabajó “con prontitud y responsabilidad”; que “el gobierno federal tiene prisa por ejercer el presupuesto y decidió no ampliar el plazo para la presentación de propuestas porque se correría el riesgo de que no se realizara el proyecto, como ocurrió en el sexenio pasado con los trenes suburbanos” y, en fin, que todo fue legal, transparente e irrebatible, sin favoritismos ni corrupción.

Tres días después, en horas de la mañana y ante los senadores de la República, el titular de la SCT defendió su tesis y aseguró que la licitación había sido la octava maravilla. Pero en la noche de esa misma fecha la Presidencia de la República revocó el fallo de la citada licitación y anunció que se emitiría una nueva convocatoria para el México-Querétaro, “con la finalidad de garantizar la claridad y transparencia del procedimiento”. Ruiz Mateos dijo que “el principal interés del gobierno federal es que no existan cuestionamientos sobre el proyecto y que tampoco haya dudas sobre la claridad y transparencia del proceso”. Cuarenta y ocho horas más tarde, el escándalo de la casita de Las Lomas.

Lo mejor del caso es que, a pesar del estercolero, Gerardo Ruiz Mateos (exhibido, reprobado y desmentido) se mantiene en el cargo, mientras Juan Armando Hinojosa Cantú permanece intocado y “gane” que te “gane” todo tipo de contratos de obra pública. ¿Y los beneficiarios de sus financiamientos? Sin dar una, como acostumbran, pero con tremendas casotas. ¿Quién se anota? (favor de llenar los formularios en la Secretaría de la Función Pública).

LAS REBANADAS DEL PASTEL

Nada detiene la caída del precio petrolero mexicano: ayer el barril cerró en 38.11 dólares, 1.59 billetes verdes menos que el pasado viernes. Mientras más caiga, menor es la posibilidad de que la ronda uno sea exitosa. Los elevados costos de extracción en aguas profundas (la del tesorito) prácticamente se han empatado, sino es que los superan, con el precio de la mezcla nacional, de tal suerte que no parece muy atractiva la idea de invertir para perder y seguir por ese camino por un largo tiempo. Eso sí, el primer resultado tangible de la “reforma” energética es el de Pemex: mientras Carlos Romero Deschamps descansa en su yate, la ex paraestatal echó a la calle a más de 10 mil trabajadores… Y el dolarito a 14.95 bilimbiques.

Carlos Fernández Vega
Carlos Fernández Vega
Autor de la columna México SA de La Jornada. Presidente del Comité Editorial de filiales y franquicias de La Jornada.