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México SA: Desocupación: ni fu ni fa

reforma energética

P asan los meses, transcurren los años, crece el número de discursos que anuncian un futuro venturoso, y la tasa oficial de desocupación abierta se mantiene prácticamente estancada, con todo y los trucos contables aplicados. Así, llueva, truene o relampaguee, 2.5 millones de mexicanos se mantienen en la desocupación abierta, a pesar de que en la casa grande (Los Pinos, no Las Lomas) celebran la “creación histórica” de plazas laborales.

Como cada mes, el Inegi divulgó sus indicadores oportunos de ocupación y empleo, en esta ocasión correspondientes a octubre de 2014, y entre sus resultados destacan la no muy satisfactoria combinación de tres elementos a nivel nacional:

  1. A) la tasa de participación se redujo 1.59 puntos porcentuales, lo que se traduce en que alrededor de 835 mil mexicanos en edad y condición de trabajar se “desincorporaron” del mercado laboral durante octubre; B) del inventario laboral fueron borrados los menores de 15 años, por ser éste el nuevo mínimo de edad para trabajar (antes del cambio constitucional eran 14 de años), y C) que con todo y esta combinación contable –que involucra a un buen número de personas fuera del mercado laboral–, en el décimo mes del año la tasa oficial de desocupación abierta a duras penas se “redujo” 0.06 puntos porcentuales, en comparación con los números de septiembre pasado, y 0.23 puntos en relación con igual mes, pero de 2013.

Si en el ámbito nacional el resultado no es halagüeno, la cosa se pone peor en el urbano, donde se concentra 75 por ciento de la población económicamente activa. Informa el Inegi que en las 32 principales urbes de la República la tasa oficial de desempleo aumentó de 5.67 por ciento en octubre de 2013 a 5.87 por ciento en el mismo mes de 2014, y el efecto negativo fue más fuerte para los hombres, pues ese indicador se incrementó a 6.22 por ciento (5.36 para las mujeres).

En octubre pasado, de las 32 entidades federativas, 11 registraron incrementos en la tasa oficial de desocupación abierta. El Distrito Federal se mantiene en el primer lugar, con 6.93 por ciento de su población económicamente activa en desocupación abierta. Le siguen Baja California Sur, con 6.79 por ciento (el efecto de Odile no se ha superado) y Nayarit, con 6.31 por ciento.

En sentido contrario, sobresalen Guerrero (algo por demás inverosímil, por la profunda depresión económica que registra el estado), con apenas 1.79 por ciento de la PEA; Campeche (donde el gobernador Fernando Ortega Bernés gasta muchísimo más en los conciertos de Ricky Martin y en reprimir periodistas que en fomentar el empleo), con 2.87, y Oaxaca (la emigración de mano de obra es brutal) con 3.14 por ciento.

El Inegi reporta que entre octubre de 2013 e igual mes de 2014 la tasa de informalidad laboral se redujo de 59.22 a 58.14 por ciento de la población en edad de trabajar, mientras la tasa de ocupación en el sector informal lo hizo de 28.05 a 27.50 por ciento de la población económicamente activa. La PEA, de acuerdo con los últimos datos disponibles, suma alrededor de 52.5 millones de mexicanos.

Paralelamente, el Inegi dio a conocer la inflación de la primera quincena de noviembre del presente año, la cual reportó una tasa anualizada de 4.16 por ciento, contra 3.51 en el periodo previo. Los precios de los productos agropecuarios aumentaron 0.93 por ciento y los de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno 3.72, ‘‘como resultado de la terminación del subsidio en la tarifa eléctrica de verano en diez ciudades del país”. Como siempre, el crecimiento de los precios de los alimentos (5.46 por ciento) se mantuvo por arriba del índice general y se duplicaron entre la primera quincena de noviembre de 2013 y el mismo periodo de 2014.

Por otra parte, el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados revela que de acuerdo con el IMSS, en el pasado septiembre el salario base de cotización promedio se ubicó en 8 mil 447 pesos al mes (nominales), para un crecimiento anual de 4.62 por ciento o 373 pesos. Un mes antes, la variación anual fue de 4.63 por ciento, en tanto que en el noveno mes de 2013 se registró una tasa de 3.67 por ciento.

Lo anterior en términos nominales, pero a la hora de aplicar el efecto inflacionario el panorama se ensombrece. En septiembre de 2014 la inflación anual fue de 4.22 por ciento, un mes atrás de 4.15 y año antes de 3.39; lo anterior se traduce en un “crecimiento” del salario real de apenas 0.39, 0.46 y 0.27 por ciento, respectivamente.

Así, a precios constantes de diciembre de 2010 el promedio del salario base de cotización al IMSS en septiembre de 2014 resulta menor en 0.18 por ciento (13.6 pesos) al registrado en el mismo mes de 2008 (cuando oficial y tardíamente el gobierno calderonista reconoció el impacto de la crisis económica). Ello implica, apunta el CEFP, que todavía no se logra superar las afectaciones causadas por la crisis económica que comenzó seis años atrás.

En el tercer trimestre de 2014 la tasa decrecimiento del salario base de cotización en términos nominales se colocó en promedio en 4.66 por ciento y la inflación se situó en 4.15 por ciento. De esta manera, el “incremento” anual promedio del salario en términos reales fue de 0.5 por ciento, superior en 0.37 puntos porcentuales en comparación al mismo trimestre del año previo, cuando apenas fue de 0.13 por ciento).

En el periodo de enero a septiembre de 2014, por actividad económica, los sectores de transporte y comunicaciones y construcción fueron los únicos que presentaron reducciones anuales en el salario real que otorgan, reportando caídas de 0.51 y 0.03 por ciento, respectivamente. En cambio, las industrias extractivas, y eléctrica y suministro de agua potable reportaron los mayores incrementos anuales: 2.56 y 1.74 por ciento real, en ese orden.

En suma, puntualiza el CEFP, en septiembre de 2014 “se registró el séptimo mes consecutivo de desempeños favorables en la tasa de crecimiento anual del salario real de los trabajadores formales; sin embargo, el avance aún es a ritmos bajos al promediar un incremento de 0.32 por ciento en lo que va del año” y sólo para los trabajadores inscritos en el IMSS.

LAS REBANADAS DEL PASTEL

Informa el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, que “esta semana el presidente Enrique Peña Nieto anunciará cambios importantes”, toda vez que “se tiene que modificar lo que no está caminando bien, y se tienen que tomar decisiones que modifiquen completamente este escenario respecto a donde hay debilidad del Estado mexicano…” Qué bueno, pero ¿quién cerrará la puerta por dentro?

Carlos Fernández Vega
Carlos Fernández Vega
Autor de la columna México SA de La Jornada. Presidente del Comité Editorial de filiales y franquicias de La Jornada.