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México SA: Dólar en las nubes

reforma energética

C on todo y las mil y una maravillas narradas el pasado miércoles por el inquilino de Los Pinos, el tipo de cambio del peso frente al dólar se mantiene en niveles históricos, y al cierre de la jornada cambiaria de ayer por cada billete verde en ventanilla bancaria se pagaron 17.10 decolorados papelitos del Banco de México.

Las voces oficiales y las oficiosas defienden la versión de que a la divisa mexicana “no le ha ido tan mal” en este agitado 2015 si le compara con los zarandeos sufridos por otras monedas latinoamericanas, pero en los hechos la nuestra se coloca entre las tres primeras con mayor depreciación, sólo por debajo del real brasileño, el peso colombiano y el peso uruguayo, con devaluaciones, en lo que va del año, de 41, 31 y 20 por ciento, respectivamente, contra 15 por ciento (versión Fix) del bilimbique (si se considera lo que va del sexenio peñanietista, la caída supera 30 por ciento).

Pero no sólo en el contexto latinoamericano, pues de acuerdo con información de The Wall Street Journal, la devaluación del peso mexicano supera a la registrada por la mayoría de las monedas europeas (salvo la ucraniana), las de la zona Asia- Pacífico (excepto el dólar australiano, de Medio Oriente y África.

Entonces, eso de que el sodomizado peso mexicano en 2015 ha librado muy bien la “volatilidad pasajera” forma parte de la leyenda urbana, y eso que aún falta la repercusión que en el tipo de cambio tendrá el aumento de las tasas de interés en Estados Unidos, la cual de tiempo atrás mantiene “nervioso” al gobernador del Banco de México.

En vía de mientras, el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados explica que en 2014 el tipo de cambio peso-dólar “presentó altas y bajas”, principalmente hasta julio, oscilando en una banda entre 12.95 y 13.29 pesos por dólar. A partir de agosto de ese año, con una paridad de 13.15, se registró una tendencia sostenida al alza con una tasa de crecimiento promedio mensual de 2.4 por ciento, alcanzando 14.45 pesos por dólar en diciembre de 2014. En los primeros seis meses de 2015 el tipo de cambio continuó depreciándose frente a la divisa estadunidense, debido principalmente al “fortalecimiento del dólar, dado un cierto repunte apreciable de su economía y por la expectativa de normalización de su política monetaria’’.

De acuerdo con información del Banco de México, señala el CEFP, en el primer trimestre de 2015 el tipo de cambio Fix promedió 15.31 pesos por dólar, para los siguientes meses mantuvo la tendencia alcista y ayer cerró en 16.82. “Los niveles del tipo de cambio por encima de 13 pesos por dólar ya se habían presentado en la economía mexicana hace poco más de seis años, en noviembre de 2008”.

En febrero de 2009, recuerda el citado centro de estudios, el tipo de cambio sobrepasó los 14 pesos por dólar, alcanzando 14.52, con “picos” de 14.74 en marzo, para regresar a niveles de entre 13 y 12 pesos por dólar para el resto de ese año. “Estos altos niveles de la paridad cambiaria provocaron que 2009 fuera el año con el mayor tipo de cambio promedio en los últimos seis años (13.51 pesos por dólar), por lo que el tipo de cambio flexible permitió absorber en gran medida el choque ocasionado por la crisis internacional”. Sin embargo, ese máximo histórico ha sido holgadamente superado a lo largo del gobierno peñanietista.

El CEFP detalla que los mercados cambiarios internacionales registraron mayor volatilidad de enero de 2014 a la fecha, “atribuida principalmente al deterioro de las perspectivas de la economía mundial por un crecimiento menor al esperado en la economía de la zona euro y de China, diversos riesgos geopolíticos, el temor por la epidemia del Ebola y la continua caída en los precios del petróleo. Además, los mercados se han mantenido a la expectativa con las diferencias observadas y esperadas en la evolución de la política monetaria en las principales economías avanzadas, particularmente de la Reserva Federal”.

El Banco de México, apunta el CEFP, “ha reiterado la posibilidad de que eventos como un crecimiento de la economía mundial menor al previsto y la incertidumbre sobre la velocidad en que la Reserva Federal normalizará su política monetaria, podrían intensificar la volatilidad en los mercados financieros y en los tipos de cambio de las economías emergentes. Por ello, ha venido aconsejando mantenerse atentos ante cualquier eventualidad que amerite su intervención a través de diferentes mecanismos”.

Por ello, dice, desde marzo de 2015 el Banco de México anunció “medidas preventivas adicionales para proveer liquidez al mercado cambiario”, las cuales resultaron insuficientes para contrarrestar la “volatilidad pasajera”, debido –señala el CEFP– “a que el panorama internacional continuó moviéndose dentro de un entorno sinuoso”.

Como la “volatilidad pasajera” se encaprichó y se niega a retirarse, el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados advierte que “no se puede descartar que sigan presentándose casos que impacten en la cotización del peso, aunque se espera que el régimen de tipo de cambio flexible contribuya claramente al amortiguamiento razonable de choques externos. De acuerdo con el Banco de México, las reservas internacionales se ubican en 188 mil 300 millones de dólares, lo que se considera un nivel razonable para sostener el mecanismo de subastas. Esta institución anticipa que las políticas monetarias que se implementarán durante el año por parte de la mayoría de las economías seguirán diferentes direcciones, y no descarta nuevos episodios de volatilidad por lo que estará atento a la evolución de los mercados internacionales”. Entonces, agárrense, que la “fiesta” aún no termina.

LAS REBANADAS DEL PASTEL

La historia pasa factura a los países colonialistas y éstos no quieren pagarla. Saquean a las naciones “conquistadas”, ultrajan a sus pueblos, exprimen sus economías, agotan sus recursos naturales, provocan guerras entre connacionales, no dejan piedra sobre piedra. Arrasan lo mismo en América Latina que en Africa y Asia, pero los soberbios colonizadores –que de dientes para afuera pregonan los derechos humanos– ahora se escandalizan por la oleada de migrantes que tocan sus fronteras y se niegan a recibir a quienes debieron abandonar su tierra como resultado de la devastación causada por aquellos que hoy los rechazan.

Carlos Fernández Vega
Carlos Fernández Vega
Autor de la columna México SA de La Jornada. Presidente del Comité Editorial de filiales y franquicias de La Jornada.