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México SA: Economía decadente

reforma energética

E n medio del discurso oficial que todo lo ve color de rosa y que no se sale un milímetro del guión propagandístico, tres organismos financieros recién recortaron, una vez más, sus respectivas estimaciones sobre el “crecimiento” económico mexicano para el presente año.

La Cepal aplicó el primer tijeretazo, y prácticamente de inmediato procedieron en igual sentido el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Así, en el mejor de los casos, y sólo en él, el “crecimiento” económico del país rondará el 2 por ciento, para una tasa anual promedio de 1.8 por ciento en la primera mitad del gobierno que llegó para “mover a México”.

Nada que presumir, pero la decisión de dichos organismos contrasta, como siempre, con el discurso del “ministro del (d) año”, quien fue contar a los senadores que la economía autóctona “crece 3 por ciento”, una proporción que ni lejanamente se registra (las propias cifras oficiales así lo dejan en claro) desde hace tres años.

Días atrás la Cepal de nueva cuenta actualizó sus propias cifras, y a la economía mexicana le pronostica un “crecimiento” de 2.2 por ciento en este 2015, con lo que la coloca en el escalón número 17 de 33 posibles en el contexto latinoamericano y caribeño.

Por su parte, tanto el Banco Mundial como el FMI redujeron el pronóstico a 2.3 por ciento, y descontando, pues aún faltan otros “cortes de caja” sobre el ingrato comportamiento económico nacional, con lo que la Secretaría de Hacienda podría presumir que, por fin, atinó en su holgadísimo pronóstico (una vez que recortó el original), pues ya no le pone números cerrados sino que utiliza un “rango” con una diferencia de 31 por ciento entre el mínimo y el máximo (en el caso de 2015 va de 2.2 a 3.2 por ciento). Ypara 2016 la situación no mejora, porque los tres organismos estiman que se año el “crecimiento” económico será de entre 2.5 y 2.8 por ciento.

En fin, la economía en el suelo y el micrófono propagandístico en el cielo, frente a economías latinoamericanas con una perspectiva de crecimiento hasta tres veces superior a la cada día más recortada estimación para nuestro país,

En vía de mientras, el Fondo Monetario Internacional divulgó sus Perspectivas de la Economía Mundial y, en resumen, advierte que “los riesgos a la baja para la economía mundial ahora parecen más pronunciados que hace tan solo unos meses”. Van, pues, algunos pasajes del más reciente estudio del FMI:

En las economías avanzadas, el crecimiento económico a corto plazo aún parece sólido, en comparación con los últimos meses, pero es más débil en las economías de mercados emergentes y en desarrollo que representan una proporción cada vez mayor del producto mundial y aún constituyen la parte más importante del crecimiento mundial. En el grupo de economías avanzadas, las secuelas de recientes crisis son ahora más débiles, y esto, sumado a un apoyo prolongado de política monetaria y una vuelta a la neutralidad fiscal, ha respaldado una aceleración del producto y una caída del desempleo a nivel general, aunque persisten presiones deflacionarias.

La recuperación se encuentra en una etapa más avanzada en Estados Unidos y el Reino Unido, donde la política monetaria probablemente se endurezca pronto, pero es más incierta en la zona del euro y Japón. En los países que no forman parte del grupo de economías avanzadas, las fuentes de la desaceleración del crecimiento son diversas, y van desde la caída de precios de las materias primas (que también afecta negativamente a algunas economías avanzadas), hasta el sobrendeudamiento generado anteriormente por el rápido crecimiento del crédito y las turbulencias políticas. Naturalmente, los países con múltiples diagnósticos se encuentran en una situación más difícil, y en ciertos casos también se enfrentan a tasas de inflación más altas. Para las economías de mercados emergentes y en desarrollo en su conjunto, nuestro pronóstico es que el crecimiento se reducirá por quinto año consecutivo en 2015.

¿En qué se basan los pronósticos de moderación del crecimiento? En primer lugar, la persistencia de un bajo crecimiento de la productividad parece indicar que el crecimiento potencial del producto a largo plazo puede haber caído en todas las economías. La inversión persistentemente baja ayuda a explicar el incremento limitado de la productividad de la mano de obra y de los salarios, aunque el crecimiento de la productividad conjunta de todos los factores de producción, no solo de la mano de obra, también ha sido lento. La baja demanda agregada es un factor que desalienta la inversión.

El lento crecimiento potencial previsto también reduce la demanda agregada, lo que limita aún más la inversión, generando un círculo vicioso. El envejecimiento de la población contrae aún más la inversión en algunos países; en otros, las deficiencias institucionales o la inestabilidad política son factores adversos disuasorios. En sus formas más extremas, los conflictos políticos han generado una gran cantidad de personas desplazadas en todo el mundo, tanto dentro como fuera de las fronteras nacionales.

Los costos económicos y sociales son enormes. Las recesiones pueden tener un efecto negativo permanente no solo en los niveles tendenciales de la productividad, sino también en el aumento tendencial de la productividad. Como consecuencia de este mecanismo, el bajo nivel de productividad proyectado actualmente parece en parte el resultado de la turbulencia posterior a 2007. Algunos historiadores económicos señalan que la evolución del crecimiento mundial después de la posguerra refleja en gran medida los rendimientos decrecientes junto con el extenso margen de innovación tecnológica, jaloneados temporalmente por la entrada de China y los antiguos estados de la Unión Soviética en la economía de mercado mundial y por la revolución de la tecnología de la información y las comunicaciones.

Otros sostienen, sin embargo, que la innovación transformadora continúa en muchos ámbitos, desde la robótica a la bioingeniería. Pero como en el caso de la electrificación hace más de un siglo, pueden pasar décadas hasta que estos avances se incorporen en los procesos de producción comercial cuyos productos se miden en los ingresos nacionales. Solo el tiempo (léase la realidad) zanjará estos debates.

LAS REBANADAS DEL PASTEL

Los jilgueros oficiales brincan de contento porque, dicen, el “peso se recupera”, pues ayer en ventanilla el billete verde se vendió a 16.92 bilimbiques. Qué bueno: ahora sólo falta que “recupere” 30 por ciento adicional para que apenas retome la cotización vigente el día inaugural del “México en movimiento’’.

Carlos Fernández Vega
Carlos Fernández Vega
Autor de la columna México SA de La Jornada. Presidente del Comité Editorial de filiales y franquicias de La Jornada.