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México SA: Germán Larrea, otra vez

reforma energética

E l inenarrable Germán Larrea (el de Pasta de Conchos) mantiene el liderazgo entre los barones de la minería en lo que a procesos penales y requerimientos judiciales se refiere. Entre lo más reciente destaca que el hasta hace poco denominado “empresario sin rostro” ha sido requerido por el gobierno de Perú para que “aclare su responsabilidad en un presunto hecho delictivo”, de acuerdo con el pronunciamiento público de la ministra de Energía y Minas de esa nación andina, Rosa Ortiz.

De tiempo atrás el tóxico empresario dueño de Grupo México (el impune contaminador de los ríos Sonora y Bacanuchi, entre otras gracias) y de Southern Copper Corporation (que opera en Perú) logró adjudicarse un proyecto minero denominado Tía María, en Arequipa, que sistemáticamente han rechazado los habitantes y agricultores de la zona. Cuando menos desde 2005 Larrea y sus muchachos han intentado echar a andar su plan de negocios, pero el gobierno peruano no daba el paso decisivo, ante la protesta ciudadana.

Pero, ¡sorpresa!, el propio Grupo México informó que “es un orgullo anunciar que en 2014 la compañía obtuvo la aprobación de los estudios de impacto ambiental de nuestros principales proyectos peruanos Tía María y Toquepala. Estamos avanzando para llevar estos importantes proyectos a su culminación, los cuales añadirán 220 mil toneladas anuales de cobre y 3 mil 100 toneladas de molibdeno a nuestra capacidad de producción”.

Nadie sabe, aunque todos lo suponen, cómo fue que la permanente negativa del gobierno peruano se convirtió en afirmativa, pues como por arte de magia aprobó el proyecto de Larrea y a pesar de la reiterada protesta de los habitantes de la zona afectada. Pero es tal la felicidad del barón y sus muchachos, que ahora presumen que “este proyecto se concluirá en la primera mitad de 2017 con una inversión de aproximadamente mil 400 millones… que espera genere 3 mil 500 puestos de trabajo durante la fase de construcción. Cuando esté en operación, Tía María empleará directamente a 600 trabajadores e indirectamente a otros 2 mil. A lo largo de sus 20 años de vida útil esperados, los servicios afines al proyecto crearán oportunidades significativas de negocios en la región de Arequipa. El proyecto Tía María incluye varias concesiones mineras, que totalizan 33 mil hectáreas”.

El solo anuncio incrementó la temperatura social y en las últimas semanas las protestas y enfrentamientos han crecido en número y tono. De hecho, ayer, “desde tempranas horas de la mañana, pobladores opuestos al proyecto Tía María tomaron nuevos tramos viales y cerraron los accesos de la Universidad Nacional de San Agustín, como parte del paro de 72 horas que acatan en respaldo a las protestas contra el proyecto minero, en el Valle de Tambo. Fuentes de la zona informaron que un grupo de pobladores bloqueó el kilómetro 966 de la carretera Panamericana Sur, a la altura del cruce conocido como La Joya. Desde las 5:30 am, los manifestantes llegaron hasta este sector para impedir el tránsito de vehículos.

“En tanto, en la ciudad de Arequipa un grupo de estudiantes cerró los accesos a las facultades de sociales, biomédicas e ingenierías de la Universidad Nacional de San Agustín. La medida la acatan en respaldo a las protestas anti mineras. Los jóvenes universitarios usaron carpetas, barriles y candados para impedir el ingreso de personas. Señalaron que por la tarde evaluarán si continúan acatando la medida de fuerza” (periódico El Comercio, Perú).

Lo que llama la atención es que el gobierno de Ollanta Humala primero aprobó el proyecto de Larrea (aunque como candidato lo rechazó tajantemente y ofreció ayuda a los habitantes de la zona para impedir el avance de la empresa minera) y echó la tropa en contra de los manifestantes –peruanos todos ellos–, pero ayer la ministra de Energía y Minas decidió “suspender conversaciones con la minera Southern Copper sobre su millonario proyecto de cobre Tía María, mientras no aclare su responsabilidad en relación con denuncias de un presunto hecho delictivo”, relacionado con el supuesto pago de dádivas a ciertos “líderes opositores”, de acuerdo con la agencia informativa Reuters.

Por lo anterior, la citada ministra “solicitó la presencia en Lima de Germán Larrea, presidente del Grupo México, dueño de Southern Copper, para esclarecer el tema. Estoy a la espera de que me confirme cuándo arribará a Lima. También evalúa acusar penalmente a Southern Copper si le encuentra responsabilidad en el hecho delictivo”, para lo cual recaba información sobre el tema.

La señora ministra deberá esperar cómodamente sentada en mullido sillón, porque Germán Larrea no acostumbra atender los no pocos citatorios judiciales que le son girados por violar la ley aquí, allá y acullá (el único caso fue en Estados Unidos, cuando una corte texana lo obligó a sentarse en el banquillo de los acusados y a pagar una multimillonaria suma), porque para eso tiene a su jauría de leguleyos y políticos que lo mantienen impune.

Y si de algo sirven las experiencias ajenas, entonces la recomendación a los peruanos es que se asomen al tiradero que impunemente ha dejado en México el otrora “empresario sin rostro”.

LAS REBANADAS DEL PASTEL

Una más, sobre el viacrucis de las pensiones: “en torno a lo difícil, casi imposible, que el IMSS reconozca el total de semanas cotizadas de un trabajador para calcular su pensión, yo tengo ese problema. No me reconocen aproximadamente 500 semanas que corresponden a los años anteriores a 1983. Metí mi reclamación, y me traen vuelta y vuelta, y sólo me dicen que ‘no ha salido la información’. Pretextan que en esos años no había sistema, que todo lo hacían manualmente y que tienen que buscar los documentos en los archivos. Lo raro es que en el sistema del Infonavit sí aparece todo mi historial (con todas las semanas por mí cotizadas), pero dicen que esto no es válido para el IMSS. Es muy desgastante estar yendo seguido y encontrar la misma respuesta siempre y sin saber dónde dirigirse o encontrar a alguien que ayude a agilizar este trámite. También me parece increíble que afuera de la delegación IMSS, y a la vista de todos, te aborden coyotes de algunos despachos y ofrezcan sus ‘servicios’, tales como: ‘te tramitamos tu pensión aunque no tengas los 60 años’ o ‘te ofrecemos una pensión más alta aumentando tus semanas de cotización’. Por supuesto que yo no acudiré a estos coyotes. Sólo quiero que sea justo lo que me corresponde por todos los años que trabajé” (Juan Rosales Salas, [email protected]).

Carlos Fernández Vega
Carlos Fernández Vega
Autor de la columna México SA de La Jornada. Presidente del Comité Editorial de filiales y franquicias de La Jornada.