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México SA: Inversiones de fábula

reforma energética

E staba el inquilino de Los Pinos presume que te presume la “confianza que proyecta en el mundo entero” su gobierno para atraer capitales foráneos (sin reparar en la creciente desconfianza que genera entre sus presuntos gobernados) y que, por lo mismo, durante su estancia en la residencia oficial se han captado alrededor de 80 mil millones de dólares de inversión extranjera directa.

Alguien le apuntó al oído que fuera cauto a la hora de manejar cifras y hablar de confianza, porque las que utilizó a todas luces no corresponden a los hechos, toda vez que cerca de 25 por ciento de dicha cantidad es atribuible a una sola operación de compraventa en 2013, que no fue otra que la adquisición (por brasileños y belgas) de la otra parte del duopolio de la cerveza en el país (Grupo Modelo; la rama respectiva de Femsa se vendió en 2010), al tiempo que tales dineros sólo llegan a sacar gruesa raja de los sedientos mexicanos y no a dar muestra de la gran “confianza” que le tienen al gobierno, el cual, dicho sea de paso, concede enormes privilegios a las empresas trasnacionales, lo que les hace aún más atractivo el pastel de las ganancias.

Pero esa precisión al hombre de Los Pinos le valió gorro y plácidamente siguió con el cuento: “porque es la confianza, a final de cuentas, la que permite seguir atrayendo más inversiones que sean productivas que hagan y se generen más empleos en distintas regiones del país, y esto también abra oportunidades de desarrollo, de bienestar y de realización personal para cada mexicano. Sólo esto hace posible que sigan viniendo más inversiones”.

De nueva cuenta el citado metiche le explicó al inquilino de Los Pinos que lo anterior es puro rollo, toda vez que otro 40 por ciento de los 80 mil millones de dólares por él presumidos no debe considerarse inversión extranjera, por el simple hecho de que se trata de reinversión de las utilidades generadas aquí, internamente, en la economía mexicana, y no dinero fresco proveniente de otros lares.

Una vez más el inquilino de Los Pinos ni se inmutó, y dijo que “otras empresas nacionales y extranjeras están invirtiendo en el país y lo hacen porque México proyecta confianza… porque hoy podemos apreciar la vorágine, la volatilidad económica que el mundo está proyectando, un escenario para muchos de incertidumbre, y sin embargo México sigue proyectando confianza al mundo entero. Tan es así que siguen llegando inversiones al país”.

Al borde de la histeria, el metiche le recordó que, por ejemplo, en el primer semestre del presente año, 52.7 por ciento de la presunta inversión extranjera (casi 53 centavos de cada dólar) correspondió a reinversión de utilidades (ganancias generadas en México) y 8.4 por ciento a cuentas entre compañías. Así, sólo 38.9 centavos de cada dólar fueron nueva inversión foránea e inyectados realmente a la economía mexicana, y en la mayoría de los casos fueron para adquirir empresas existentes y no para generar valor agregado ni crear empleos formales (de hecho, por ejemplo, los nuevos propietarios de Grupo Modelo en realidad llegaron a reducir la plantilla).

Entre esto último destacó la adquisición de empresas de telecomunicaciones ya existentes (Iusacell y Unefon) por parte de la trasnacional estadunidense ATT, lo que ocurrió en el primer trimestre de 2015. El monto de la operación superó los 2 mil millones de dólares, y quienes vendieron las acciones deben estar muy contentos, pero hasta allí.

En el balance, de los 80 mil millones de dólares presumidos por el inquilino de Los Pinos como inversión extranjera a lo largo de su estancia en la residencia oficial, en realidad sólo 45 centavos de cada dólar puede considerarse, efectivamente, dinero fresco que se inyectó a la economía mexicana. El 55 por ciento restante es –mayoritariamente– reinversión de las utilidades obtenidas en la economía mexicana y de los consumidores mexicanos, y –la parte menor– cuentas entre las propias compañías con sus respectivas matrices allende nuestras fronteras.

Lo anterior es alarmante, pero de acuerdo con el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados, en el presente año la situación “mejoró”, toda vez que “entre enero y junio de 2015 se dio una recomposición de la inversión extranjera directa que arribó al país respecto de lo reportado en el mismo periodo de 2014. Tratándose de la reinversión de utilidades, ésta pasó de representar 87.4 por ciento en el primer semestre de 2014 a 52.7 por ciento en el mismo periodo de 2015, ascendiendo a 7 mil 246.1 millones de dólares y disminuir 14.9 por ciento anual”.

De acuerdo con la misma fuente, en ese mismo periodo “las nuevas inversiones conformaron 38.9 por ciento de la IED total con 5 mil 348.6 millones de dólares, cantidad que discrepa con la desinversión que se registró por este concepto un año atrás (-956.1 millones). Las cuentas entre compañías registraron un monto de mil 155 millones, monto que contrasta con los recursos que se notificaron un año atrás (2 mil 177.8 millones) e implicó una reducción de 47 por ciento”.

Con relación a la evolución que guardó la IED anual, destaca el CEFP, la cantidad recibida en el primer semestre de 2015 (13 mil 749.7 millones, con todo y reinversión de utilidades y cuentas entre compañías), “constituye la segunda cifra preliminar más alta para un primer semestre desde 2007; sin embargo, si a dicha cifra se le resta la transacción Iusacell-Unefon- ATT, la IED hubiera sido de 11 mil 712.7 millones, lo que registraría un aumento de 20.3 por ciento con relación a la cantidad preliminar de 2014”.

En fin, cada quien su cuento, y por lo mismo el inquilino de Los Pinos siguió con el suyo: el flujo de inversión extranjera, dijo, “es consecuencia de ser consistentes y congruentes con lo que estamos impulsando, de seguir trabajando para desarrollar más infraestructura que haga de México ser más atractivo para las inversiones. México sólo podrá seguir creciendo, generar más empleos en beneficio de las familias mexicanas si realmente logramos consolidar confianza hacia el mundo entero y entre nosotros mismos”.

LAS REBANADAS DEL PASTEL

Lo que no es cuento es que ayer el Banco de México sacrificó 400 millones de dólares adicionales en reservas internacionales, pero con todo el billete verde se vendió a 17.18 bilimbiques en ventanilla bancaria, mientras el barril petrolero de exportación se colocó en 38.82 dólares.

Carlos Fernández Vega
Carlos Fernández Vega
Autor de la columna México SA de La Jornada. Presidente del Comité Editorial de filiales y franquicias de La Jornada.