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México SA: Pemex: ¿‘‘pérdidas’’?

reforma energética

P rometieron que con la “reforma” energética Petróleos Mexicanos se convertiría en “empresa productiva del Estado que compita en igualdad de circunstancias y oportunidades con los nuevos inversionistas” (léase con el capital privado), pero según transcurre el tiempo se hace más crítica la situación financiera de la otrora paraestatal, y sus números rojos son cada vez más abultados.

En el inaudito, en 2015 el gobierno federal decidió recortarle (62 mil millones de pesos) el presupuesto de inversión a la empresa que mayor ingreso genera al propio gobierno, a la par que, con todo y “reforma”, la Secretaría de Hacienda le quita a la ex paraestatal hasta el último centavo de rendimiento y una cantidad adicional, que para cubrir la ahora empresa productiva del Estado no tiene más remedio que endeudarse.

Así, con tan perversa práctica y números rojos que crecen a la velocidad del sonido, Pemex muy lejos está de “competir en igualdad de circunstancias” con los vampiros trasnacionales que han llegado a succionar el otrora oro negro nacional. Más parece una estrategia para borrar del mapa a la ex paraestatal.

Para dar una idea de qué se trata, hay que mencionar que de acuerdo con la estadística financiera de Pemex, de 2001 a diciembre de 2014 la Secretaría de Hacienda se quedó con el 100 por ciento del rendimiento generado por Petróleos Mexicanos en ese lapso (alrededor de 8 billones de pesos), y todavía a la ex paraestatal le exigió una cantidad adicional equivalente a cerca de 10 por ciento de ese monto. Así, no hay reporte financiero de la ahora empresa productiva del Estado que no reconozca “pérdidas” en tal o cual periodo, ni mucho menos empresa que aguante ese trote.

A lo anterior se añade el desplome del precio de exportación, la cada día menor producción interna de crudo y el crecimiento de la extracción en el territorio del principal cliente de Pemex, Estados Unidos, que ha alcanzado el auto abasto con gran potencial exportador. Así, se juntó roto con descosido, mientras la autoridad hacendaria no sólo le recorta el presupuesto en inversión sino que mantiene la práctica del saqueo financiero.

Sirva el contexto para entender por qué Petróleos Mexicanos una vez más reportó “pérdidas” en su balance financiero correspondiente al primer trimestre de 2015, por mucho que se mantenga como la segunda empresa más importante en el mundo de la energía antes de impuestos (después de que la Secretaría de Hacienda “limpia” sus finanzas, cae al escalón número 90).

Como bien resumió La Jornada (Israel Rodríguez) “Pemex registró en el primer trimestre del presente año una pérdida de 100 mil 546 millones de pesos, las mayores en toda la historia de la petrolera para un solo trimestre agobiada por la caída en las cotizaciones internacionales del crudo y su constante baja en la plataforma de producción. Las pérdidas anualizadas de Pemex aumentaron 179 por ciento, comparadas con los 35 mil 953 millones de pesos observadas en el mismo periodo de 2014”.

De acuerdo con la información más reciente de Pemex, de 2009 a 2013 los impuestos y derechos pagados a la Secretaría de Hacienda significaron 117 por ciento del rendimiento de operación de la otrora paraestatal y 125 por ciento del rendimiento antes de impuestos y derechos, es decir, que de cada peso captado por Petróleos Mexicanos por el primer concepto referido, la SHCP se quedó con 1.17 pesos, y con 1.25 pesos por el segundo concepto.

En 2014 los impuestos y derechos pagados por Pemex se incrementaron hasta representar 121 y 155 por ciento del rendimiento de operación y del rendimiento antes de impuestos y derechos, respectivamente. ¿Qué empresa soporta ese ritmo?

En el primer trimestre de 2015 todo se desplomó (presupuesto, precios, volumen exportado, producción, etcétera), pero aún así Pemex reportó un rendimiento antes de impuestos y derechos por 48 mil 400 millones de pesos. Pero llegó Hacienda y convirtió en rojos los números negros de la ex paraestatal: se llevó 100 mil 500 millones. Por si fuera poco, Petróleos Mexicanos pagó deuda por 55 mil 525 millones de pesos y 15 mil 562 millones adicionales sólo por intereses.

Sin el saqueo financiero de que es víctima, Petróleos Mexicanos se mantiene como número uno en rentabilidad a nivel mundial. Antes de que llegue Hacienda y arrase, la rentabilidad de Pemex es superior, y por mucho, a la registrada por trasnacionales como Statoil (Noruega), Chevron, Exxon, Shell (ambas de Estados Unidos) y British Petroleum (británica). Con respecto a esta última, la rentabilidad de Pemex resulta casi 22 veces superior.

Sin embargo, tal holgura de nada le sirve a la ex paraestatal, pues cuando llegan los muchachos del fisco arrasan hasta con lo que no hay, lo que ha elevado la deuda de mercado de Pemex (diciembre de 2014) a 78 mil millones de dólares (alrededor de un billón 170 mil millones de pesos), sin considerar los pasivos laborales (cerca de 100 mil millones de dólares) y otras deudas (19 mil millones de billetes verdes adicionales). En números cerrados, 200 mil millones de dólares, y contando. Sólo en 2015 la estimación oficial es que la deuda se incremente 15 mil millones de dólares.

En la próxima década Pemex deberá pagar alrededor de 60 mil millones de dólares por concepto de vencimientos de su deuda (sólo capital; intereses aparte), de tal suerte que para cubrir las exigencias de Hacienda, y en el cuento de nunca acabar, la ex paraestatal tendrá que endeudarse más para pagar su deuda y todavía competir con los vampiros trasnacionales que se asienten en territorio nacional (bueno la mitad, porque el otro 50 por ciento pertenece a los barones de la minería, quienes también participarán en el negocio del oro negro). Entonces, salvo que un milagro guadalupano suceda, a ese ritmo y con la entusiasta ayuda de la SHCP, la empresa va directo a su extinción.

Y en la tienda de enfrente, nada mal canta las rancheras otra empresa “beneficiada” por la “reforma” energética: en el primer trimestre de 2015 la Comisión Federal de Electricidad registró pérdidas por 16 mil 305 millones de pesos, tres veces más que las registradas en igual periodo de 2014. La deuda de esta ex paraestatal cerró el trimestre en poco más de 140 mil millones de pesos, y contando.

LAS REBANADAS DEL PASTEL

Eso sí, por mandato de ley ambas empresas del Estado están obligadas a ser productivas y competitivas. ¿En serio?

Carlos Fernández Vega
Carlos Fernández Vega
Autor de la columna México SA de La Jornada. Presidente del Comité Editorial de filiales y franquicias de La Jornada.