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Trump, ¿socio y amigo?

Economía: de mal en peor

A partir de mañana la idílica estrategia gubernamental se topará con la energúmena realidad: ¿Trump se comportará como socio y amigo de México, como suponen en Los Pinos y áreas conexas? Todo apunta a un No rotundo, pero en la apanicada residencia oficial creen en los cuentos de hadas mientras ansiosamente esperan ver de qué tamaño será la gran puerta que tendría el prometido muro fronterizo y qué tan bonita resulta.

En vía de mientras, la Organización de Naciones Unidas divulgó su informe Situación y perspectivas de la economía mundial, del que se toman los siguientes pasajes. Va, pues.

En los días siguientes a la elección en Estados Unidos, los activos de los mercados emergentes cayeron notablemente, junto con una fuerte depreciación en varias monedas (entre ellas el peso mexicano, de forma destacada). Una nueva oleada de aversión al riesgo, motivada, por ejemplo, por preocupaciones relacionadas con la introducción de medidas proteccionistas por parte de Estados Unidos o la aplicación de medidas derivadas del Brexit, podrían desestabilizar los mercados financieros en todo el mundo.

Hay una considerable incertidumbre relacionada con la evolución de la política internacional. Por ejemplo, la nueva administración estadunidense ha discutido cambios de gran alcance a su orientación y postura en las políticas relacionadas con la macroeconomía, el comercio global y el medio ambiente, así como la naturaleza de su participación en organismos multilaterales.

Si fueran llevados a la práctica algunos de esos cambios anunciados, el impacto económico se manifestaría más allá de lo inmediato, pero una mayor incertidumbre podría influir en las decisiones de inversión a corto plazo.

Esta incertidumbre también puede provocar la salida de capitales en economías receptoras (como la mexicana), en una suerte de huida hacia la seguridad. Algunas medidas recientemente propuestas por la nueva administración estadunidense pueden tener el potencial de acelerar el crecimiento del producto interno bruto a corto plazo, como el incremento de la inversión en infraestructura, aunque no está claro si el Congreso de aquel país estaría de acuerdo con el aumento de los niveles de deuda.

La introducción de barreras aduaneras a socios como China y México sería contraproducente y un mecanismo en contra del crecimiento económico, especialmente si tales acciones desencadenan medidas de represalia que potencialmente se extiendan a otros países.

Es notorio el débil desempeño de la economía mexicana. En medio de bajos precios petroleros, la lenta producción industrial en Estados Unidos y las restricciones monetarias y fiscales, se estima que el PIB de México habrá crecido sólo 2 por ciento en 2016. El resultado de las elecciones estadunidenses ha complicado más la perspectiva económica del país a corto y mediano plazos, lo que eleva la incertidumbre en torno a los pronósticos de crecimiento, ya que cerca de 80 por ciento de sus exportaciones se destinan al mercado estadunidense.

Así, cualquier medida proteccionista que adopte la administración Trump tendrá un efecto directo en el crecimiento económico de México. El ingreso de remesas al país también podría verse afectado si dicho gobierno decide aplicar un impuesto sobre los flujos de esos envíos. Por ejemplo, los flujos de remesas hacia México aumentaron más de 8 por ciento en el primer semestre de 2016 en términos de dólares estadunidenses y aún más en términos de moneda nacional. Alcanzaron 13 mil 200 millones de dólares, monto que excedió los ingresos por exportación de petróleo. Sin embargo, la perspectiva es altamente incierta y depende de si algunos de los cambios propuestos (por Trump) a las políticas de inmigración y fiscalidad son introducidos por la nueva administración de Estados Unidos.

La creciente preocupación sobre las perspectivas para la economía mexicana reforzó la presión sobre el peso, provocando su fuerte caída tras las elecciones en Estados Unidos. La debilidad de esa moneda podría impulsar más la inflación, que ha aumentado constantemente desde mediados de 2016, superando el nivel objetivo de inflación central de 3 por ciento desde octubre pasado.

La combinación de un peso más débil, una inflación creciente y una perspectiva de crecimiento moderada es el principal reto para el Banco de México. Tras elevar considerablemente los tipos de interés en 2016, se espera un mayor endurecimiento en 2017. Dado el alto grado de incertidumbre y una estricta política fiscal y monetaria, se prevé que el crecimiento de la inversión sea lento. Como resultado de todo ello, se prevé que el crecimiento del producto interno bruto se reduzca a 2 por ciento en 2017 y 2018, en medio de una brecha todavía negativa. Es decir, se prevé que el crecimiento de México siga siendo débil en medio de una incertidumbre importante.

Existen significativos riesgos también para el panorama mundial. Es de destacar el elevado grado de incertidumbre en el ámbito de las políticas internacionales y los altos niveles de deuda en moneda extranjera como los principales riesgos, los cuales podrían afectar significativamente el crecimiento mundial.

En América Latina y el Caribe los principales factores de riesgo son una desaceleración mayor a la esperada en China, la posible adopción de medidas proteccionistas por parte de la administración Trump y nuevas turbulencias en los mercados financieros. Esto último podría, por ejemplo, ser desencadenado por un ritmo más rápido a lo esperado en los aumentos de las tasas de interés en Estados Unidos.

Las perspectivas de crecimiento a mediano plazo para muchas economías latinoamericanas y caribeñas están oscurecidas por persistentes debilidades estructurales, incluyendo una alta dependencia de las materias primas y un bajo crecimiento de la productividad. Un período prolongado de crecimiento débil podría suponer una amenaza a los logros y avances sociales de la década pasada y complicar el camino de la región hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El resultado electoral en Estados Unidos ha complicado más el panorama de corto ymediano plazos para la economía mexicana.

Las rebanadas del pastel

Nada hace prever que el ahora canciller del (d) año obtenga mejores resultados que en su paso por Hacienda. Entonces, no dejen de ver el siguiente capítulo de la gustada telenovela Luis y Enrique en el país de sus maravillas… Y entre éstas, destaca que ayer el dólar se vendió hasta en 22.50 papelitos algún día llamados pesos.

Twitter: @cafevega

Carlos Fernández Vega
Carlos Fernández Vega
Autor de la columna México SA de La Jornada. Presidente del Comité Editorial de filiales y franquicias de La Jornada.