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Anuncia AMLO nombramientos para medios públicos del Estado
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  • Garrote estadunidense
  • Puebla tumba a Otálora
  • Periodistas a medios públicos

Julio Hernández López

Donald Trump ha marcado el ritmo y la línea. Los innegables problemas internos de Venezuela han sido potenciados para crear una desestabilización cuyo episodio con pretensiones de finiquito ha sido la creación de un “encargado” de la presidencia de aquella república (el autoproclamado Juan Guaidó) en sintonía con los planes de Washington, secundados con ánimo lubricante por el Grupo de Lima y, en su momento, por el peñismo ahora relevado por la administración obradorista que honrosamente se ha negado a cumplir el libreto establecido por el gobierno estadunidense.

A Washington no le satisface que haya ínsulas de neutralidad que en el fondo constituyen una resistencia al avasallamiento deseado por la Casa Blanca. Dentro del espectro de regresiones que postula la administración obradorista (la restitución de los precios de garantía y de la Compañía Nacional de Subsistencias Populares, Conasupo, entre otras) está la Doctrina Estrada, que el neoliberalismo político abandonó y ahora se reivindica a partir de su premisa esencial del no intervencionismo.

La acometida de Trump, y sus aliados, contra Nicolás Maduro, es un mensaje extremo de intolerancia ante los procesos internos de países latinoamericanos. El gobierno de Nicolás Maduro ha cometido errores y excesos, carente de la habilidad política y el carisma de Hugo Chávez, pero resulta indefendible que el garrote estadunidense pretenda reactivar sus históricas políticas de intervencionismo y golpismo.

En esa suerte, aunque hoy la histeria promovida por los grandes medios de comunicación “convenza” acríticamente a muchos respecto de la “maldad” del gobierno de Maduro, corre también la suerte del proceso mexicano encabezado por Andrés Manuel López Obrador: todo aquel que se opone a las líneas generales de la política de Washington y los grandes capitales, termina por ser llevado a escenarios de conflicto inducido. Por ello, el actual gobierno federal se mantiene en su posición original: respeto al gobierno de Nicolás Maduro.

El conflicto interno en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación desembocó en la renuncia de la presidenta, Janine Madeline Otálora Malassis, quien, sin irse del citado tribunal, pues simplemente se retira a su puesto de magistrada, ayer mismo fue relevada en ese cargo directivo por Felipe Alfredo Fuentes Barrera.

Otálora Malassis tuvo su punto de quiebre en el curso de la calificación de las elecciones poblanas. Ante un empate de votos en la sala superior del mencionado tribunal, la presidenta votó a favor de reconocer el triunfo electoral de Martha Erika Alonso, la esposa de Rafael Moreno Valle, a pesar de la difusión de múltiples irregularidades y francos delitos cometidos por ese morenovallismo durante la contienda que dejó oficialmente en segundo lugar al ahora morenista Luis Miguel Barbosa./

En su conferencia mañanera, el presidente López Obrador dio a conocer sus propuestas para integrar el aparato de regulación de los medios públicos del Estado mexicano. Un equipo compacto, con Jesús Ramírez Cuevas a la cabeza y Jenaro Villamil como principal operador de campo, intentará dar unidad a las piezas dispersas de la estructura de radio, televisión y difusión de noticias que posee el Estado mexicano.

En ese proyecto, el más ambicioso hasta ahora emprendido por ocupante alguno del poder presidencial, López Obrador contará, luego que el Senado dé el visto bueno, con la participación de un extraordinario equipo de profesionales de la comunicación: Villamil al frente del Sistema Público de Radio y Televisión, Sanjuana Martínez en Notimex, Armando Casas (quien, como director de TV UNAM aireó como nunca su programación) en Canal 22, Gabriel Sosaplatas (autor de libros sobre telecomunicaciones y medios) en Radio Educación, Aleida Callejas en el Instituto Mexicano de la Radio (Imer), Lidia Camacho a Televisión Educativa, el exgobernador de Tlaxcala José Antonio Álvarez Lima al canal Once, Fernando Coca Meneses al canal 14 (del SPRyT) y el exjefe delegacional interino en Cuauhtémoc, Rodolfo González, en Radio, Televisión y Cinematografía.

Aún cuando el futuro ocupante de un departamento de vivienda al interior de Palacio Nacional se esmeró en declarar que esta alineación de combate periodístico no busca enfrentar al espectro de los medios convencionales de comunicación a título privado, lo cierto es que su gobierno requiere de mecanismos bien articulados de difusión de mensajes y noticias. Los gobiernos de corte progresista, en el grado que sea, han terminado por confrontarse con esos medios de propiedad privada y, en varios casos (Telesur, un ejemplo), han buscado generar sus propias vías de desahogo comunicacional y propagandístico.

Aún cuando el periodismo sufrirá la cercenación provisional de cuadros valiosos que ahora pasarán al ejercicio de la función pública, resulta muy interesante que un selecto puñado de esos profesionales haya decidido dar el paso hacia compromisos cívicos, a pesar de que dicho tránsito pueda generarles maledicencias y críticas de diversa índole. Los periodistas y especialistas en medios son ciudadanos con plena capacidad en cuanto al ejercicio de sus derechos políticos y, trazando una línea clara de diferenciación respecto a sus anteriores ocupaciones, podrán intentar cambios profundos en un terreno hasta ahora controlado y corrompido por intereses dominantes en una buena parte de los medios impresos y electrónicos de propiedad privada.

En Nueva York, en el marco del juicio a Joaquín Guzmán Loera, uno de su antiguos lugartenientes, luego peleado con él, Dámaso López, alias el licenciado, hizo saber que el asesinato del muy reconocido periodista Javier Valdez tuvo como autores originales a los hijos del Chapo, quienes pretendieron ordenar que el periodista de Ríodoce no publicara una entrevista con López en la que este negaba haber ordenado un ataque armado contra los mencionados hijos de Guzmán Loera. ¡Hasta mañana!

Julio Hernández López
Julio Hernández López
Autor de la columna Astillero, en La Jornada; director de La Jornada San Luis.