Periodistas, sí, estamos solos
27 marzo, 2017
Diferencias
27 marzo, 2017

Mujeres en grave riesgo

Carlos López Torres

“En este país te matan por ser periodista, y te matan también por ser mujer”. La aseveración anterior, hecha por la académica y periodista Denise Dresser en ocasión de su participación en la protesta para condenar el artero asesinato de la corresponsal de La Jornada en Chihuahua, la periodista Miroslava Breach Valducea, adquiere lamentablemente gran actualidad dada la dominante tendencia de la contingencia al crecimiento del feminicidio, asesinato o desaparición de mujeres, revictimizadas en muchos casos por la propia autoridad.

No obstante el informe de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) respecto a su actuación sobre algunos casos que tienen que ver con los feminicidios en la entidad, lo cierto es que el repunte de la violencia contra las mujeres, como lo hacen patente el asesinato de una estudiante de la Universidad Pedagógica Nacional en Xilitla y más recientemente el de una mujer acribillada frente a un billar en el ejido Laguna del Mante, del municipio de Ciudad Valles, son indicativos de que el aumento de los riesgos para las mujeres son una realidad en todo el territorio potosino.

Por ello resulta preocupante que la alcaldesa del municipio mayoritariamente indígena de Aquismón, haya reconocido recién la existencia de amenazas anónimas sobre su persona; motivo por el cual entre otras incapacidades de los anteriores directores de seguridad pública municipal, se haya visto obligada a nombrar a un teniente de infantería, el militar Jesús Narciso Lozano, en sustitución de quien desempeñaba el cargo anteriormente.

Ese municipio y otros de la región Huasteca, donde según el secretario general de la Sección 26, profesor Alejo Rivera, las y los maestros viven en constante zozobra dada la creciente inseguridad y falta de vigilancia que prevalece en las comunidades, parecieran retornar a los peores momentos de violencia e inseguridad que se vivieron durante el pasado sexenio de la omisión, la incapacidad y permisividad, donde la demarcación municipal de Aquismón estuvo dominada por el crimen organizado, al grado de que se decía que los malos tenían injerencia en la obra pública municipal y controlaban hasta el basurero municipal.

Al parecer la designación del teniente de infantería Narciso Lozano no sólo habla de la seriedad con que la presidenta municipal ha tomado las cosas, sino hace evidente el crecimiento de la inseguridad en la empobrecida demarcación municipal, para la que solicita la alcaldesa un mayor número de elementos policiacos de la corporación estatal.

En estos tiempos de amenazas cumplidas, contra quienes luchan por hacer vigente la libertad de expresión y las y los activistas de derechos humanos, así como quienes se oponen a la destrucción del de por sí deteriorado medio ambiente, no sería nada remoto que las amenazas se cumplan sobre las mujeres que hacen política. La alerta está dada. De la sociedad depende que los intentos de amordazamiento por cualquier motivo tengan éxito.