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16 marzo, 2015
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16 marzo, 2015

“Nos vemos el lunes”: Carmen en MVS

Rogelio Hernández López

E A sta es una columna para periodistas. Aparece los lunes. Este, del 16 de marzo, podría significar mucho para el futuro del periodismo de investigación. Sin duda será muy grande la expectativa por saber si continúa Carmen Aristegui al frente de la primera edición de noticias de MVS. Yo calculo que habrá acuerdos y ella continuará allí.

El conflicto causó, en menos de tres días, la atención pública nacional y acciones virtuales de cientos de miles de seguidores de la periodista, sin exagerar. El tema se ha manejado profusamente en medios de prensa impresos y digitales. Los más interesados están informados de la evolución pero invadidos de conjeturas.

Lo paradójico es que hay pocos datos duros de las causas reales de esto que comenzó como un embrollo interno en esa empresa de comunicación. La especulación se alimenta de los silencios y las sospechas sin bases se hicieron tan masivas que crearon esa estática que dificulta el discernimiento y hasta los diálogos para el arreglo.

Como reportero quiero compartir una especie de resumen y algunos datos adicionales que podrían ayudar a dilucidar lo que pasa allí. Voy a parecer notario público pero el caso lo amerita.

Sepan que pregunté por escrito, a tres personas que laboran en MVS, sobre la causa del conflicto interno: Felipe Chao, vicepresidente de relaciones institucionales y comunicación corporativa; Gabriel Sosa Plata, ombudsman de noticias; Carmen Aristegui, coordinadora de la primera emisión de noticias MVS.

Operé así porque mi veteranía me dice que, para no especular, hay que acudir directo a las fuentes involucradas en un conflicto.

La presentación de Méxicoleaks

El punto que aparentemente desató el conflicto fue la presentación de una alianza entre medios y periodistas llamada Méxicoleaks.

Desde el 3 de marzo recibí por correo electrónico y en notificaciones de Facebook, una invitación diseñada para el “Lanzamiento de Méxicoleaks una Plataforma de Filtraciones para México”.

En ella se anunciaba que el acto sería el 10 de marzo a las 10 horas, en el Centro de Cultura Digital (debajo de la Estela de Luz de Chapultepec) y que los presentadores serían “Luis Fernando García, Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D); Eduard Martín-Borregón, PODER; Dulce Ramos, Animal Político; Irving Huerta, Unidad MVS/Aristegui; Daniela Pastrana, Periodistas de a Pie; Alfonso Flores, Másde131; Emeequis (no decía quién); Rafael Rodríguez Castañeda, Revista Proceso”. Ignoro cuántas semanas o meses tardaron en madurar sus acuerdos y normas.

El acto se realizó. Estuve allí. Presidieron los anunciados, más Ignacio Rodríguez Reyna director de la revista Emeequis. La entrada fue abierta, es decir sin registro ni requisitos. Nos concentramos más de 100 personas, la mayoría periodistas jóvenes. Todo transcurrió sin incidentes y en armonía hasta que, por un momento, pareció desestabilizarse cuando un veterano reportero de mi generación, Roberto Vizcaíno, preguntó, entre otras cosas, si la alianza era “antisistémica”. Le respondieron bien, sin altisonancias, y salió satisfecho.

Hasta allí todo bien. Yo salí contento. Carmen había anunciado por radio y en su sitio web personal que MVS noticias participaba en la alianza. Eso le daba más fuerza al frente, pensé.

Esa nueva plataforma virtual parecía cristalizar un deseo extendido entre un gran número de periodistas del país de contar con una herramienta de colaboración y de apoyo para difundir informaciones “sensibles”, de esas que no les publican en algunos medios o si las difunden atraen riesgos varios o peligro de violencia. Iba contento porque ese sería el siguiente tema de esta columna con información útil para colegas.

La reacción de MVS

Pero en la misma noche del 10 surgió una reacción sorpresiva. En un comunicado que luego convirtió en mensaje institucional del corporativo MVS informó que “no forma parte de México Leaks…” y recriminó sin decir nombres que “el uso de nuestra marca, sin autorización expresa de sus propietarios, constituye no solo un agravio y una ofensa, sino un engaño a la sociedad, pues implica un muy lamentable abuso de confianza”.

La comunicación empresarial se insertó también en la primera emisión del noticiero del día 11. Carmen no respondió directamente. Únicamente refrendó al aire la orientación editorial que han compartido su equipo y la empresa. Sin embargo eso provocó notas informativas refiriendo una confrontación y se inició una espiral de especulaciones, la mayoría recriminando a la empresa y muchas acusando que actuaba por instrucciones o pactos con el gobierno para afectar a la periodista.

Después de escuchar a Carmen y antes que terminara el noticiero del día 11, impactado por la comunicación de la empresa mandé un correo con preguntas a Felipe Chao, vicepresidente de relaciones y comunicación, con quien mantengo un trato cordial por conocernos desde varios años atrás. Al cabo de un poco más de una hora me respondió lacónica pero contundentemente:

“Mi querido Rogelio, no tiene nada que ver ni con la plataforma ni con gobiernos. Simplemente es, como se afirma en el desplegado, que los legítimos propietarios nunca tuvieron conocimiento de nada”.

Supuse que el embrollo interno tendría arreglo.

Sin embargo, desde la mañana de ese 11 de marzo se desataron las reacciones mediáticas de los seguidores de Carmen. Por la noche varios afirmaron que el tema había alcanzado más de 100 mil comentarios en línea. En la página de Noticias MVS se registraron 248 comentarios, la mayoría recriminantes y en el área del micrositio de primera emisión que conduce Carmen ya se habían manifestado alrededor de 3 mil 500 opiniones en el mismo tono. En medios de prensa digitales se multiplicaban pequeñas notas sobre la “confrontación”, pero sus datos únicos eran el comunicado empresarial y las frases de Carmen.

Entonces, como reacción de la avalancha virtual, la directiva de MVS preparó un segundo comunicado, ahora inserto en 7 diarios de la capital y también como cápsula corporativa en radio. Asentó: “Que quede claro: La plataforma Méxicoleaks no es el problema… Es indebido comprometer a una empresa, sin tener facultades para ello”. Carmen tampoco respondió directamente. Repitió casi lo mismo del día anterior y agregó al finalizar el noticiero:

“…no queremos entrar en un pleito artificial, queremos hacer periodismo, comunicación para nuestras audiencias, no queremos perder lo que hemos ganado en este tiempo, además de ratificar nuestro compromiso con MVS y reiterar que queremos seguir haciendo nuestro trabajo y no perder lo que hemos ganado como sociedad y periodistas, la fuerza que nos dan en las redes sociales que se han manifestado es fundamental, desde aquí gracias, gracias, gracias…”

Más reacciones. Los comentarios en redes sociales superaron las 150 mil. Hasta la tarde del 12 ya eran 4 mil 557 opiniones en el micrositio de la primera edición de noticias (370 donde MVS asentó el segundo comunicado). En los mensajes pocos, muy pocos, trataban de razonar. La mayoría aseguraba que el prestigio de MVS lo daba Carmen y advertía que la seguirían a donde fuese. Proseguían señalamientos de que había injerencia gubernamental.

El tema creció en la prensa escrita y con salida digital, fueron muchas las notas breves señalando la “confrontación”. Hubo varios medios y columnistas menos rigurosos, como SDP noticias, que publicó toda una tesis política que involucraba en el conflicto a Carlos Slim, a la familia Vargas, al gobierno federal, a Marcelo Ebrard y así. Sólo que tampoco ofrecía datos duros para comprobarlo. El clímax de la especulación colectiva se hizo extremo entre estos periodistas. Eso sí da pena ajena.

Calculé que a pesar del segundo comunicado había posibilidades de arreglo interno. Había que confirmar esta inducción con alguien del círculo interno de MVS. Busqué al ombudsman, Gabriel Sosa Plata. Le solicité conocer, cuando la tuviera, su posición respecto del conflicto, porque intuía que él podría ser un mediador para el diálogo y el acuerdo de normas subsecuentes para la relación de la empresa con los periodistas.

Carmen no informó y la empresa se excedió

Luego de una hora con 14 minutos el defensor de las audiencias de MVS me envió su posicionamiento que colocó horas más tarde en el sitio oficial de la empresa. Para el lunes 16 ese documento ya sería bien conocido. De él entresaco, el viernes 13 por la noche, algunas conclusiones que me parecen importantes para suponer que, a pesar de todo, habría arreglo.

“…esta Defensoría envió algunas preguntas a la conductora titular del noticiario de Noticias MVS y al director de la emisora para conocer directamente su posición sobre los antecedentes del caso y tener más elementos para alguna recomendación o pronunciamiento público. Hasta hoy 12 de marzo, esta Defensoría no ha obtenido respuesta de las partes”.

“No obstante…, existen elementos con los que es posible emitir un posicionamiento… Esta Defensoría no cuenta con información para saber si la periodista Carmen Aristegui comentó el tema del acuerdo con los promotores de México Leaks con el director general o los integrantes del Comité Editorial.

“(Debió hacerlo) siempre y cuando se haya utilizado la marca o los recursos de Noticias MVS como participante de un proyecto o acuerdo. Ni la periodista ni los conductores ni el resto del personal pueden asumir la representación de la firma, aunque formen parte de ella”.

Sobre la campaña que hizo MVS en medios, Sosa Plata escribió:

“A nuestro parecer, esta campaña es inédita y desproporcionada frente a un diferendo… (…) cuando en su derecho de libertad de expresión se utilizan calificativos como “ofensa”, “abuso de confianza”, “intereses particulares que nada tienen que ver con el periodismo que realiza la empresa” y hasta “engaño”… es un mecanismo de presión inédito de una empresa hacia algunos de sus propios periodistas y conductores que podría afectar su desempeño periodístico”.

“Esta Defensoría exhorta a la periodista Carmen Aristegui, a las y los periodistas que forman parte de la Unidad de Investigaciones Especiales de Noticias MVS y a los directivos de MVS Radio a retomar el diálogo, evitar las descalificaciones y dar solución pronta a las diferencias…”

Hasta allí el posicionamiento de Gabriel.

El viernes 13 por la mañana, el ombudsman fue invitado por Carmen a leer su posicionamiento en el noticiero; pero también los escuchas se enteraron de un tercer comunicado de MVS anunciando el despido de dos periodistas del equipo de Carmen (Daniel Lizárraga e Irving Huerta). La periodista reiteró su posición de que desean seguir en ese espacio en las mismas condiciones de libertad ganadas durante seis años pero advirtió que era condición “irrenunciable” la reinstalación de los dos colegas del área de investigaciones especiales.

Se complicaba el arreglo interno, a pesar del llamado del ombudsman. Para entonces , según nota de Jenaro Villamil, el tema había crecido más en las redes sociales. “el hashtag “#EnDefensaDeAristegui” alcanzó 245 mil 892 mensajes, colocándose como el Trending Topic más importante. En el sitio Change.org la petición de apoyo a Carmen Aristegui en Change.org acumulaba alrededor de las 10 horas más de 85 mil firmas”.

Y en la tarde del viernes 13, apareció otro comunicado de MVS con el propósito de resolver el conflicto, documento que a mi entender de periodista veterano de asuntos políticos, sienta las bases para un acuerdo de continuidad de Carmen y su requipo de reporteros en MVS.

Los directivos de la empresa difundieron nuevos lineamientos que a partir de este lunes 15 de marzo regirán la relación entre periodistas conductores y empresa. Se crea un Comité Editorial donde participarán todos los conductores de noticias con voz y voto y donde se presentarán las agendas de cada noticiero. Además resolvieron que la unidad de investigaciones especiales, ya no sólo prestará servicios a la primera emisión de conduce Carmen Aristegui, sino a todas las emisiones de Noticias MVS. Precisaron también que cualquier diferendo en relación a temas y conducción de las emisiones será dirimida entre el conductor y el director de noticias.

Quizá Carmen Aristeguí no sabía esto al despedir el noticiero matutino del viernes 13. Pero lo que dijo al finalizar fue su acostumbrada despedida. “Nos vemos el lunes”. Por el bien de los públicos, de MVS, del periodismo de investigación, de Carmen y su equipo, este reportero espera escucharla y verla este 16 de marzo.