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Nuevo gabinete, concebido para enfrentar el enorme vacío político que deja Toranzo

Como era de esperarse, el nuevo gabinete designado por el gobernador  electo Juan Manuel Carreras López, ha sido concebido como uno con el que se pretende enfrentar el enorme vacío político que deja su antecesor.

A primera vista da la impresión de ser un aparato gubernamental incluyente, no obstante ser formal y mayoritariamente priista; lo que habla en el fondo del uso político-electoral que jugaran algunas piezas claves de cara al 2018, como sería la designación de Joel Ramírez Días en la SEGE, por ejemplo. Ello se explica dada la apretada votación alcanzada en las pasadas elecciones   por el próximo gobernador, así como el enorme desgaste que a estas alturas acusa el partido del gobierno nacional y localmente.

Más allá del mensaje de inclusión que se pretende proyectar, se trata asimismo de la conjunción de una serie de personajes representativos de fuerzas políticas tradicionales del priismo, cuyo alejamiento temporal del partido no sólo ha puesto en riesgo la pérdida de votos, sino la pérdida de la titularidad del Ejecutivo el pasado sexenio y una baja sensible actualmente con la interrupción del pretendido tercer triunfo consecutivo del PRI en el municipio de la capital y la caída de escaños en el Congreso Local.

La cara amable, frente a la actitud adusta y distante del anterior gabinete, que se pretende ofrecer con la incorporación de funcionarios aparentemente accesibles, particularmente con el impulso dado a las mujeres, quienes sin embargo ocuparán cargos medianos y menores, frente a los más importantes y decisivos que les corresponderá a los hombres, es un rasgo que denota la intención de acercar a la mujer a la actividad política, aunque todavía distante del espacio de las decisiones importantes.

El retorno de políticos alejados por algún tiempo del aparato burocrático estatal, como el de Alejandro Leal Tovías, ligado desde hace años a la labor periodística, o la de Alberto Elías, conocedor de los programas asistencialistas y el mismo Elías Pesina, quien tendrá que lidiar con los diversos sindicatos al servicio del gobierno estatal, pareciera tener la intención de dar una mayor atención a la ciudadanía y los propios empleados.

El gabinete refleja el cumplimiento puntual de compromisos políticos con la  inclusión de funcionarios ligados a viejos políticos como el caso de Antonio Esper Sulaimán, en Turismo, Elías Dip Leos o Lucy Lastras, en la Dirección del Registro Civil, Flor Salazar Mendoza,en el Archivo Histórico y Manuel Lozano Nieto, en la Secretaría del Trabajo; así como Luis Gerardo Aldaco, en la Coordinación General para el Fortalecimiento de los Municipios, la infaltable posición al empresariado en la persona de Gustavo Puente Orozco y por supuesto, el compromiso con el Verde con la designación de Ivette Salazar y la repetición de Concepción Guadalupe Nava Calvillo, como directora general de ejecución de medidas para los menores infractores.

Entre el reciclaje de personajes se encuentra Magdalena González Vega, Adrián Vázquez, José Luis Ugalde Montes, Aureliano Gama Basarte y Gaudencio Medellín.

En fin, el intento por reunir a la diversidad de priistas se ha concretado  parcialmente en el nuevo gabinete. Lo que sí sabemos, es que el paquete es grande, después del largo período de agonía del torancismo, marcado por su fracaso frente a la inseguridad, que en lo inmediato habrá de enfrentar el general en retiro Arturo Gutiérrez, como secretario de Seguridad Pública, después de su renuncia en el vecino Tamaulipas, donde prácticamente se vio rebasado por el poderoso Cartel del Golfo. De igual manera Federico Garza

Herrera, habrá de demostrar, de ser ratificado por el Congreso del Estado, que tiene la voluntad política de sacar del atolladero la dependencia encargada de la Procuración de Justicia, cuyo rezago en todos los sentidos, dura ya varios sexenios.