Revoca Tribunal cambio a reglamento de elecciones
14 febrero, 2018
Encapsular (políticamente) a Gordillo
15 febrero, 2018

¿Podrá Xavier Nava sacar a Gallardo del Palacio Municipal?

María Elena Yrízar Arias

Xavier Nava Palacios es un joven político, nieto del doctor Salvador Nava Martínez, quien inició sus actividades políticas en 1958 como líder de la oposición al cacicazgo de Gonzalo N. Santos. Tomo parte en las protestas que culminaron con la salida de Manuel Álvarez del gobierno estatal en el que fue sustituido por Francisco Martínez de la Vega. En diciembre de 1958, Salvador Nava se postuló como candidato independiente a la presidencia municipal capitalina, frente al candidato del PRI Francisco Gutiérrez Castellanos, al que derrotó por 26,319 votos contra 1,638. El Congreso potosino lo declaró presidente electo y tomó posesión el 1 de enero de 1959. El doctor Nava ocupó dos veces la presidencia municipal de San Luis Potosí, así como fue candidato a gobernador también en dos ocasiones; ejerció un importante liderazgo en su estado y a nivel nacional. El primer candidato independiente en ganar una alcaldía en México en 1958.

Salvador Nava Martínez volvió a la lucha política en 1981; fundó el Frente Cívico Potosino, y respaldado por el PAN y el Partido Demócrata Mexicano fue postulado nuevamente candidato a presidente municipal, venciendo al candidato del PRI, Roberto Leyva Torres, por una proporción de dos votos a uno. Igualmente encabezó la oposición al gobernador Florencio Salazar Martínez que terminó con su caída y sustitución por Leopoldino Ortiz Santos y en 1991 fue postulado por el PAN, el PDM y el PRD como candidato a gobernador a pesar de estar enfermo de cáncer. En las elecciones del 18 de agosto de 1991 fue declarado oficialmente triunfador el candidato del PRI, Fausto Zapata. Una vez más Nava reclamó un fraude y anunció la realización de una Marcha por la Dignidad de San Luis Potosí a la Ciudad de México. Ante las protestas, Fausto Zapata, que había tomado posesión como gobernador el 26 de septiembre de 1991 renunció el 10 de octubre del mismo año y fue sustituido por Gonzalo Martínez Corbalá. Ante esto el doctor Nava suspendió la marcha.

Xavier Nava igualmente es nieto de Conchita Calvillo, quien fue la esposa del doctor Salvador Nava Martínez y cuenta con una alta estructura moral y una larga trayectoria de participación política organizando a mujeres para la participación en la lucha civilista y luego como protagonista de la lucha política al lado de su esposo. Doña Conchita es la presidenta vitalicia de la Fundación Salvador Nava por la educación, fundada por el mismo Xavier Nava.

Con estos antecedentes históricos familiares, Xavier Nava Palacios, quien llegó a ser diputado federal, impulsado por el PRD y la corriente política llamada “gallardismo”, con el trascurso del tiempo se supo que existía un distanciamiento entre el legislador y el grupo político que lo llevó a la curul. La anterior circunstancia hizo que Xavier Nava Palacios, mediante escrito que presentó el 15 de noviembre de 2017 ante el Ceepac, registró su intención de competir por la vía independiente a la presidencia municipal de la capital. Pero para el 28 de diciembre del año pasado, Xavier Nava renuncia a esa posibilidad y optó por buscar la candidatura por el PAN, esto luego de que 72 panistas firmaron un desplegado, pidiéndole que busque la candidatura a la alcaldía capitalina por Acción Nacional. La noche de este lunes se anunció que la Comisión Permanente del Comité Directivo Estatal del PAN, aprobó por “unanimidad” de sus miembros la propuesta de Xavier Nava Palacios como precandidato a la alcaldía de la capital potosina, quedando pendiente la ratificación del PAN nacional.

Supongamos que Xavier Nava sea ratificado por el CEN del PAN, la pregunta inmediata sería: ¿podría Xavier Nava rescatar a todos aquellos simpatizantes con sus abuelos ya sean navistas, panistas, frentecivilistas y ex militantes de Nava partido político e inclusive priístas cansados de ser perdedores en la capital, que piensen que este joven podría ser el líder natural para homologar las esperanzas de un cambio o, mejor dicho, que tenga la capacidad para combatir a una corriente política llamada gallardismo que se ha posicionado por todos los rumbos de la capital, mediante medidas populistas, con las cuales sostiene su poderío? ¿Tendrá capital político suficiente para derrotar a Gallardo? ¿O se le sumaran los enemigos de Gallardo? ¿Dónde quedaran los priístas en este juego político?