Administración de Mario García dejó sin contestar demanda de Vigue en tribunales, afirma diputado
27 enero, 2016
El cafre asesino de Lomas Cuarta
27 enero, 2016

Israel López Monsivais

El conflicto entre el ayuntamiento de San Luis Potosí y la empresa Vigue Red Ambiental huele mal para los potosinos. Son años de estira y afloja entre las deudas por el pago del servicio y las quejas de los alcaldes por la falta de solvencia económica para estar al corriente. Apesta el problema público local porque el principal afectado es el ciudadano.

La problemática se acrecentó el pasado jueves 21 cuando la empresa privada encargada de la recolección de la basura anunció unilateralmente la suspensión del servicio aludiendo esta decisión a la millonaria deuda que el ayuntamiento tiene con ellos. En un claro individualismo de las reglas del mercado, justificando al día siguiente su decisión con desplegados pagados en los periódicos de circulación local.

Por su parte, la postura de la alcaldía es la rescisión del contrato que le otorgó la concesión a Vigue por considerar que existe incumplimiento del mismo (emergentemente se implementó un servicio en lo que se resuelve el conflicto). Por otro lado, apoyando el argumento principal del artículo publicado en esta casa editorial por Montserrat Balcorta Sobrino, El gran reto de Ricardo Gallardo, se propone la creación de una empresa pública para cumplir con la obligación que indica el numeral 115 de la Carta Magna.

Son estas políticas neoliberales privatizadoras las que nos tienen en esta encrucijada entre lo público y lo privado. Me explico: fue la caída de los precios del petróleo en los setenta, la crisis de legitimidad y representación en el estado de bienestar lo que motivó al capital a replantearse la intervención del Estado en los gobiernos e impulsado por la Comisión Trilateral nació el Estado neoliberal.

Con el golpe militar en Chile (1973) inició el proceso privatizador encabezado por los principios económicos de los Chicago Boys. Los organismos internacionales (FMI y Banco Mundial) presionaron a los gobiernos latinoamericanos para llevar a cabo una reforma de Estado (recomiendo leer: Gobiernos locales y reforma del Estado en América Latina, Willem Assies).

Como consecuencia nació el Consenso de Washington (1989) donde el académico inglés John Williamson expuso diez puntos que pretendían ayudar a los gobiernos latinoamericanos en crisis y estancados. En concreto, en uno de ellos sugería privatizar las empresas públicas. Y así lo realizó el neoliberalismo chafa a la mexicana: Telmex, Pemex, Ferrocarriles, etcétera.

Posteriormente Williamson expresaría: “mi idea era demostrar a un público en Washington que parecía creer que Latinoamérica se había estancado en las ideas de los sesentas y que merecían ayuda. Desafortunadamente, mi prosaica lista de reformas que podía lograr consenso vino a ser interpretada como un manifiesto político de la derecha neoliberal”.

En 1983 con el gobierno de Miguel de la Madrid llegó a México una nueva clase política venida de EU incitada por los juegos bursátiles y las privatizaciones. La plana privatizadora de tecnócratas tiene una fe ciega en el mercado y el individualismo, sin embargo, en nuestro país estas políticas generaron corrupción y riqueza acumulada en unos cuantos. Por ejemplo: Carlos Slim, Germán Larrea, Alberto Bailleres y Ricardo Salinas Pliego, se hicieron multimillonarios con las privatizaciones de los bienes públicos del Estado mexicano, jamás se dio la distribución de la riqueza y la renta que se prometió.

Por lo tanto, Ricardo Gallardo Juárez tiene la oportunidad de crear una empresa pública del municipio de San Luis Potosí que se encargue de la recolección, traslado y procesamiento de la basura. Esto fortalecería la autonomía del municipio, ayudaría a sus finanzas públicas. Incluso este nuevo proceso puede darse cumpliendo con la sustentabilidad y separación de los desechos desde un inicio.

Twitter: @francotiradort1

Mail: [email protected]

Israel López Monsivais
Israel López Monsivais
Abogado y Maestro en Gestión Pública; Catedrático, FCA, UASLP.