Cuidado con el maligno
24 junio, 2015
Cuentas inconsistentes e impunidad anticipada
24 junio, 2015

Protesta con acordes

Israel López Monsivais Elizondo

S iguiendo los acordes de la melodía 17 años de los Ángeles Azules cantaron en protesta los integrantes de la Orquesta Sinfónica del Estado de San Luis Potosí: “Ya son 15 años… No tenemos plaza… Somos de la Orquesta… Queremor… tocar… tocar”. Así concluyó la singular manifestación de los músicos potosinos exigiendo derechos laborales adquiridos que le son negados por la administración estatal.

A principios de junio del 2015 los integrantes de la Orquesta Sinfónica del Estado iniciaron su protesta frente a Palacio de Gobierno. La principal razón es que la Secretaría de Cultura pretende descentralizar al organismo musical, y con este cambio orgánico dentro de la institución cultural algunos integrantes perderían una antigüedad de hasta 15 años, quienes a pesar del tiempo trabajado no tienen base laboral ni mejoras en las condiciones generales. Se les contrata por tiempo determinado, contratos que van de los tres a los nueves meses, sin estabilidad y con el constante pendiente de su futuro laboral.

Contrapongamos esta situación con la que se dio en el DIF estatal donde aseguraron trabajo cuatro escoltas de la esposa del gobernador, Fernando Toranzo, así lo dio a conocer el periódico Pulso en una nota publicada el 2 de abril del presente año (http://pulsoslp.com.mx/2015/04/02/aseguran-chamba-a-guaruras-en-el-dif/). Interesante saber cuáles son los criterios para otorgar la base laboral a unos trabajadores sin los méritos necesarios y los que cumplen con la meritocracia como trabajadores al servicio del estado, negárselas.

Días después de la protesta inicial de los músicos potosinos se endurecieron las manifestaciones al solidarizarse el Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Estado (SUTSGE), porque a la multigalardonada orquesta no le habían dado respuesta a sus demandas. Por el momento la líder sindical Bernardina Lara Argüelles es quien lleva las negociaciones con el gobierno del estado, donde se incluyeron algunas otras peticiones del sindicato.

Admitamos que el principal afectado con los recortes presupuestales es la cultura, así como lo llevó a cabo el vicepresidente Luis Videgaray a comienzos de año. La música es el lenguaje mundial de hermandad. Los gobiernos latinoamericanos deberían seguir el ejemplo de Venezuela y el apoyo a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar que está celebrando cuatro décadas de su fundación.

La Orquesta Sinfónica Simón Bolívar fue creada el 12 de febrero de 1975 por el maestro José Antonio Abreu, sus integrantes son originarios de distintas ciudades venezolanas. Es considerada el producto más acabado, con su método “El Sistema”. El modelo del maestro Abreu es envidiado y deseado por las naciones. La orquesta desde 1999 es dirigida por Gustavo Adolfo Dudamel Ramírez. Resaltando que desde el inicio de la Revolución Bolivariana el gobierno ha aportado mayores recursos económicos al desarrollo musical de la orquesta.

Mundialmente conocida y reconocida, destacando en 2007 una presentación en Londres en los conocidos Proms (paseos musicales) organizados por la BBC. Dejando la etiqueta se enfundaron en una chaqueta sport que mostraba la bandera venezolana e interpretaron El Pajarillo, Alma Llanera (música tradicional de Venezuela) para finalizar con un mambo de origen cubano. Considerada como la mejor presentación de la historia de estos eventos (https://www.youtube.com/watch?v=uweppfmx4EE).

Al lado de ello Grupo Salinas ha promovido la música clásica en México, fundando Esperanza Azteca. Proyecto social enfocado en niñas, niños y jóvenes de escasos recursos, de entre 5 a 17 años de edad. Impulsado por Ricardo Salinas Pliego y operado por Fundación Azteca, recibiendo recursos de la Cámara de Diputados, SEP, Conaculta y privados.

Desde 2009 se han integrado ochenta y nueve orquestas sinfónicas y coros; 79 en el interior de la República Mexicana, dos en El Salvador y una en Estados Unidos. Con un total de 16 mil niños y mil 300 maestros. Llegando a la cumbre al tocar un recital el pasado 5 de mayo en la Casa Blanca, con la presencia del presidente Barack Obama.

Concibo, pues, que en el ejemplo de Venezuela es digna de aplaudir la intervención del gobierno para el impulso de la cultura musical. De igual forma desde las aportaciones de capital privado, Esperanza Azteca nos enseña que los programas de integración musical alejan a los niños y jóvenes de la delincuencia, marginación y falta de oportunidades. Aquí vale la pena hacer una pequeña pregunta: ¿Por qué el gobierno estatal se niega a reconocer los derechos laborales ya adquiridos y apoyar en mayor magnitud a la Orquesta Sinfónica del Estado?

Aquí vale hacer una pequeña explicación de la situación de los trabajadores de la Orquesta Sinfónica: en el artículo 116 de la Carta Magna en su fracción VI da origen a la legislación laboral estatal: “Las relaciones de trabajo entre los estados y sus trabajadores se regirán por las leyes que expidan las legislaturas de los estados con base en lo dispuesto por el artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y sus disposiciones reglamentarias”.

Esta disposición constitucional da nacimiento a la Ley de los Trabajadores al Servicio de las Instituciones Públicas del Estado de San Luis Potosí, que contempla tres tipos de trabajadores: base, eventuales y confianza. El ordenamiento no señala un procedimiento o criterios específicos para otorgar la base a los trabajadores eventuales que sumen un tiempo de antigüedad y adquieran derechos laborales establecidos en la Constitución.

Sin embargo, podemos interpretar con base en la Ley Federal de Trabajo y en jurisprudencias, al considerar que si a un trabajador eventual se le da continuidad en la fuente laboral puede ser considerado indefinido. Si la autoridad no justifica el contrato eventual, este puede convertirse en un trabajador base por la permanencia de la actividad realizada. Esperando que a los trabajadores de la Orquesta Sinfónica se les reconozcan sus derechos y lleguen a un acuerdo beneficioso para que siga la difusión de la música como lenguaje universal.

Israel López Monsivais
Israel López Monsivais
Abogado y Maestro en Gestión Pública; Catedrático, FCA, UASLP.