Empleados de Seguro Popular denuncian acoso y abuso laboral
13 mayo, 2015
Populismo Electoral
13 mayo, 2015

¡Que gobiernen los asesores!

Jaime Nava Noriega

E l viernes pasado se encontraron los seis sonrientes que buscan alcanzar el sueño mexicano, que para quienes no lo sepan es el de convertirse, sin importar el tiempo que dure el encargo, en un político incuestionable, poderoso y reconocido. ¿Quién dice que México no es un país de oportunidades? Pocos lugares en el país se escapan de tener dentro de sus territorios a un puñado de soñadores que cobran sueldo por hacer un trabajo que resulta cada vez más fácil: mantenerte a ti alejado de los asuntos públicos.

El encuentro de los sonrientes soñadores estuvo pensado para desarrollarse en forma de debate de ideas, propuestas y, en su caso, que el espacio sirviera para que los aspirantes a la gubernatura explicaran diversos hechos que se les atribuyen. En cambio, los soñadores y promotores del pensamiento mágico, del poder del minuto 11:11 o del “cambio en uno mismo” se enfrentaron a su incapacidad para despegar la vista de los guiones preparados por sus respectivos equipos de campaña que, además, leyeron con bastante dificultad.

Tal vez los nervios fueron los culpables de que su lengua se trabara o su incapacidad para salirse del guión fue un guiño dirigido a los electores para demostrar que se encuentran al nivel del Presidente. Con notable falta de la mínima preparación previa a un debate los, ese día serios, sonrientes convirtieron el pretendido debate en un lamentable concurso de lectura. Respetuosos del “pacto de civilidad”, o dicho de otro modo perro no come perro, evitaron, en su mayoría, confrontarse o responder las escasas alusiones a sus pasados como miembros del grupo de soñadores mexicanos.

El candidato Carreras destacó su trayectoria de más de 25 años dedicados al cobro del erario; ¿25 años? ¿No ha pensado en la jubilación? La candidata del PAN, Sonia Mendoza, buscó, al igual que la recién nombrada candidata del partido Encuentro Social, Ysabel Gómez, apelar al voto femenino. La primera lleva tiempo haciéndolo como parte de su estrategia para ganar preferencias electorales; la recién sumada parece buscar el voto de las mujeres con la aparente intención de restarle ese sector a la panista que no aprovechó el debate para explicarle a los potosinos qué hace dentro de su equipo el neocacique y otrora gobernador De los Santos.

Eugenio Govea quiso debatir, lo intentó y se esforzó por mantener la vista en la cámara y no en su acordeón, no obstante, utilizó su tiempo para atacar al nuevo ciudadano de pasado muy priísta, Calolo; Govea hizo bien al señalarle al ex priísta su incapacidad para reconocer los fallos del gobierno mientras formó parte de este pero, ya entrado en señalamientos, ¿por qué no explicó a detalle y con honestidad la iniciativa que presentó y con la que buscaba pensionarse como diputado?

El candidato de Morena, Sergio Serrano, me pareció el más nervioso de todos y, también, el que buscó de mejor manera debatir los problemas y sus causas. Sergio les puso apellido a los beneficiarios, durante generaciones, de privilegios de gobiernos potosinos y no se equivocó. Sobre la participación del candidato del Partido Humanista, Aniceto Becerra, bueno… ¡se las platico en la siguiente intervención!

Nada más para rescatar de un ejercicio deformado por quienes pretenden darle forma a un Estado que ha perdido su conciencia cívica. Los equipos, seguidores o robots pagados de los distintos equipos de campaña se adjudicaron el triunfo del mal llamado debate. Pena debería darles atribuirle el triunfo de un espectáculo tan lamentable a sus respectivos y ahora sí, fuera del estrés que les causó la lectura en público, sonrientes.

Los que en realidad ganaron el debate fueron los twiteros pagados por Sonia Mendoza para posicionar su imagen durante el debate en twitter. Las cuentas falsas creadas para enviar el mismo mensaje son un insulto a la ciudadanía. Si los candidatos no pudieron hilvanar tres frases continuas sin tener que consultar sus guiones probablemente se debió a que se convirtieron en voceros de sus asesores entonces, lo justo es: ¡Que gobiernen los asesores!

¡Que la UASLP baje los costos de posgrados y licenciaturas! #EducaciónParaTodos

¡Ni un día más en el silencio, ni un día más sin Carmen Aristegui!

@JaimeNavaN

Jaime Nava N.
Jaime Nava N.
Estudiante de maestría en Derechos Humanos por la UASLP. Activista en Amnistía Internacional.