Gobernantes de mal humor
7 agosto, 2015
Lo más natural
7 agosto, 2015

Que lo lleven al siquiatra

Ignacio Betancourt

E l mayor ejemplo de inmoralidad y fariseísmo lo da la iglesia católica, apostólica, romana (y potosina), a través del arzobispo Jesús Carlos Cabrero (por cierto denunciado nacionalmente como protector de pederastas) quien en privado pide a sus “hermanos y sacerdotes” apoyar una caminata por el “matrimonio natural” (ese que provoca miles de divorcios cada día y envenena la cotidianeidad familiar y desconoce como sustento económico a la mujer) y públicamente declara que los clérigos no debían participar en manifestaciones. Quizá lo que deba decir es que el respeto a los derechos humanos es obligatorio, especialmente para curas y funcionarios. En documento firmado y sellado por la Arquidiócesis declaró permitir a su rebaño: “hacer la invitación a los fieles al final de cada celebración eucarística a las puertas de sus templos” para que convoquen a las mentalidades más retrógradas a oponerse a los criterios emitidos por la Suprema Corte de Justicia y al punto de acuerdo suscrito por la Cámara Federal de Diputados que exhorta a los congresos estatales a igualar sus legislaciones a favor del llamado matrimonio igualitario.

Quienes participan en tan fanáticas e hipócritas protestas han sido siempre omisos para denunciar la miseria de millones de seres humanos (los llaman sus hermanos), la explotación infantil, las perversiones de diversos funcionarios eclesiásticos; del mismo modo han sido siempre incapaces de oponerse a las llamadas reformas estructurales que condenan a la pobreza y al desempleo a millones de católicos mexicanos, son indiferentes a la impunidad de delincuentes explícitos o encubiertos e igualmente indiferentes al racismo, al despotismo de políticos y grandes empresarios, a la desvergüenza de jueces y policías y generales, a la muerte por enfermedades curables, al aumento de la pobreza, a la privatización de la educación y los servicios públicos de salud, etcétera. ¿Por qué entonces les indigna tanto el que dos personas del mismo sexo formalicen su relación? ¿Por qué todo lo demás no les importa aunque su religión les pida amar a los otros como a sí mismos?

Para culminar con broche de oro sobre el tema, va lo dicho por el vocero del arzobispado potosino, un enfermo mental llamado Juan Jesús Priego Rivera: “La especie humana se ve amenazada si se generalizan los matrimonios igualitarios”. De inmediato uno se pregunta ¿qué hace tal energúmeno para impedir la corrupción en la iglesia católica? ¿qué, contra la impunidad de los políticos? ¿qué, para impedir la contaminación del planeta? ¿qué, como practicante de una religión del amor para atenuar su homofóbico odio? Yo estaría de acuerdo en que con parte de las “limosnas”, lleven a tal sujeto urgentemente al siquiatra.

Y pasando al comic de las autoridades de El Colegio de San Luis (por igual blanqueadas sepulturas), estas tendrían que difundir las disposiciones del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt (SIN), cuyo consejo nacional aprobó el pasado lunes 3 de agosto expulsar del Sistema a Juan Pascual Gay (investigador del Colsan) “quien reconoció haber incurrido en plagio académico”, por lo que además decretó que el acusado no podrá regresar al SIN hasta dentro de veinte años: En la reunión, la instancia ratificó de manera unánime la recomendación hecha hace unos días por la junta de honor del Sistema para aplicar dichas sanciones, (según informó La Jornada –nacional– en su edición del martes 4 de agosto, p. 33).

De tal manera las peripecias de la historieta se incrementan y aparecen nuevas caricaturas, si el Colsan dio por concluida la relación laboral con el plagiario ¿en qué terminos lo hizo? La comunidad de El Colegio de San Luis aún desconoce tales datos ¿se ocupará de solicitar dicha información? Como puede verse, aún hay mucha tela de dónde cortar para la elaboración del prolongado comic (de humor involuntario), una historieta de aventuras que poco a poco deriva en cuento de terror ¿Habrá venganza interna contra quienes divulgaron las peripecias del prominente transgresor? ¿Qué vicisitudes para sus cómplices y encubridores dentro del comic? Habrá que estar pendientes de los próximos tenebrosos capítulos.

Muy concurrida la inauguración de la muestra plástica del pintor David Contreras ayer jueves 6 en la calle de 5 de Mayo 610 (hasta inicios de septiembre se mantiene Ensueños y realidades). Sin duda un acierto del Colectivo de Colectivos Mariano Jiménez su notable (y seguramente extenso) ciclo de exposiciones dedicado a creadores independientes cuya única exigencia es el talento, el que afortunadamente abunda en decenas de jóvenes y no tan jóvenes excluidos y ninguneados por la nefasta burocracia estatal, los participantes ya no tendrán que andar pidiendo favores a funcionarios urgidos de aceptación, bastará con que envíen su solicitud a la asamblea permanente de los colectivos, y se podrá constatar que a los empleados de la Secult se les paga para servir a los creadores, no para convertirlos en sus porristas incondicionales.

Por cierto, el Congreso del Estado sigue sin responder al oficio del Colectivo de Colectivos solicitando ser incluidos en la discusión sobre el secreto intento de modificar la Ley Estatal de Cultura; han transcurrido más de tres semanas y el artículo octavo constitucional (derecho de petición) se lo siguen pasando por el arco del triunfo.

Del poeta nicaragüense Manolo Cuadra (1907-1957), va el principio y el final de su texto titulado Poema a Hachazos: Los déspotas nos atan los pies y las manos/ y traban nuestros dientes con alambre,/ porque los impotentes tienen miedo a la palabra./ Con nosotros barren el suelo de las ciudades./ Pero este será el año de los grandes milagros.// Porque la libertad no está en la letra de imprenta/ ni nace de diez bandidos que discuten en una mesa,/ ni viene libertad de los carneros que mugen en el parlamento/ esa palabra se aferra muy dura a nuestras conciencias.// He aquí que un pobre roe su pan seco,/ he aquí que una niña no sacia su pequeño deseo,/ he aquí que muere de cólera un obrero,/ un sacerdote, un reportero,/ pero arriba danza ebrio el dinero/ y he ahí la otra cara de la moneda (…) Para alcanzar la dicha siempre siempre nos hace falta una pulgada/ y está la culpa en nuestra medrosa mirada,/ en el barniz que engaña a nuestro tacto,/ en los vergeles donde se embriaga el olfato./ La culpa es de nuestros puercos sentidos,/ desde que nos hizo saber el señor ministro/ que dos más dos son igual a cinco./ Por fin sabemos que dos más dos son cuatro.// Cuando bajen al pueblo estas simples verdades/ el mundo ha de tornarse súbitamente claro/ como un cuchillo volado por el aire/ en pleno día sobre los duros escenarios.