Gobierno y policía, sin confianza alguna
17 abril, 2015
Ritmo de campaña
17 abril, 2015

¿Qué pasa con los fabulosos resultados?

Ignacio Betancourt

L uego de las vacaciones llega la agitada calma de la cotidianeidad, ese día a día lleno de acechanzas en donde millones de mexicanos se destruyen o se construyen pese a todo, porque a fin de cuentas tanto en la naturaleza biológica y mineral como en la sociedad (que es la naturaleza de los humanos), hay fuerzas indetenibles ¿quién impide un tsunami? ¿Quién una insurrección social?

Un país secuestrado por las fuerzas más siniestras de un gobierno que se empeña en la voracidad de las rapiñas y los asesinatos bajo un aura de impunidad sacralizada por el propio poder, incuba en sus entrañas su propia destrucción, pero el desarrollo de tal posibilidad depende de los ciudadanos. Es indudable que el horno no está para bollos puesto que la confrontación entre el poder político y económico y los intereses de la mayoría de los mexicanos son irreconciliables, es pues en ese contexto de exacerbada polarización en donde cada instancia se vuelve una trinchera para la acción de hombres y mujeres de las más diversas edades y condiciones sociales. Justamente en este momento crítico adquiere relevancia el actuar contestatario pues ya no sólo se trata de enfrentamientos ideológicos o económicos sino de la propia sobrevivencia de quienes lo construyen todo (hasta a los gobiernos que los victimizan con el pretexto del progreso y el orden).

¿Qué pasa con los fabulosos resultados de los que México disfrutaría luego de las devastadoras reformas estructurales impuestas desde el Congreso con la complicidad de grandes empresarios y partidos políticos? Como prueba del fracaso de tan institucionales mentiras se puede afirmar que los capitales extranjeros comenzaron a retirarse de los bonos gubernamentales, ya para inicios del pasado marzo habían sacado del país 70 mil 500 millones de pesos pese a demagogia y reformas gubernamentales y a la generalización del llamado outsourcing y la desaparición de plazas para los nuevos ingresos. Y qué decir de la desnutrición crónica (declarada por el propio Instituto Nacional de Salud) que afecta a un millón y medio de niños mexicanos menores de cinco años, un problema de salud pública mucho mayor en México al de países con ingresos económicos similares al nuestro como Brasil o Chile; o qué pensar de las declaraciones de la directora adjunta de investigación para México, el Caribe y Centroamérica de Amnistía Internacional cuando señala que: No es suficiente comprometerse a luchar contra la tortura, cuando un país como México tiene apenas siete condenados a escala federal desde 1991, a pesar de que hay más de 7 mil quejas. Somos un país tan desdichado que los robos de funcionarios y políticos pretenden ser resueltos con los ahorros de los trabajadores; aquí mismo en el estado de San Luis Potosí, las pensiones de los empleados estatales fueron birladas por funcionarios y narcotraficantes institucionalizados.

Pero pasemos a otros territorios. Agradezco las llamadas y los correos de quienes preguntan sobre mi confrontación con las autoridades de El Colegio de San Luis, puedo escribir que he entregado mi denuncia al Órgano de Control Interno de la institución y sólo resta esperar los resultados. Indudablemente la impunidad y el autoritarismo aniquilan toda lucidez en los impunes y los autoritarios, la costumbre de pese a todo hacer lo que se quiere, sea justo o no, provoca insensibilidad e irracionalidad en quienes deciden sin justificar ante nadie su proceder. Las peripecias de esta historieta se irán mostrando cada viernes y así serán contadas a los lectores interesados en esta clase de aventuras, que no corresponden sólo a un caso particular pues hay situaciones que se vuelven paradigmáticas y por lo tanto útiles para una reflexión general sobre ciertos modos de operar.

En cuanto a la Secretaría de Cultura (“dirigida” por un familiar de la Dra. Isabel Monroy, presidenta del Colsan) el asedio contra el Centro Cultural Mariano Jiménez se mantiene a través de Mauricio Gómez y Juan Carlos Díaz, aunque la resistencia del Colectivo de Colectivos (artistas y académicos) ha logrado frenar hasta hoy, luego de seis meses, sus burocráticas arbitrariedades. Las torpes contradicciones entre el secretario de Cultura y Salvador Castro de la Rosa, su jefe de la Unidad de Información Pública son caricaturescas pero sintomáticas del estado de descomposición en que se encuentra la Secult. Habrá noticias.

Para el próximo sábado 25 de abril a las 12 horas el Colectivo de Colectivos ya anuncia la segunda mesa con el tema de las próximas votaciones, en esta ocasión con las participaciones de Santiago Cardoso, Noé Yair López y el autor de esta columna, con la moderación de Carlos López Torres y por supuesto las opiniones de quienes asistan. Se trata de un ejercicio ciudadano en donde las diversas miradas sobre el tema se discuten sin ningún ánimo promocional, se trata simplemente de pensar en forma colectiva sobre asuntos que atañen a la ciudadanía por lo que resulta indispensable la discusión que desde distintas perspectivas ofrezca argumentos para volver más consciente e informada la decisión para el próximo 7 de junio. Dentro de las diversas actividades que semana a semana se realizan en el Centro Cultural Mariano Jiménez ayer jueves se presentó el libro de poemas Liturgia, escrito por el toluqueño Benjamín Araujo, quien comentó y leyó parte de la obra publicada recientemente.

Del poeta japonés Shigueharu Nakano (1902-1979) va su poema Adiós a la madrugada: Hemos de trabajar/ hemos de discutir nuestros asuntos./ Siempre que nos reunimos/ nos asaltan los gendarmes/ y nos golpean la nariz/ nos golpean los ojos./ Por eso nos cambiamos a este segundo piso/ con salida a callejones y atajos de refugio.// Aquí duermen seis adolescentes./ En la planta baja, un matrimonio y un niño de pecho./ No conozco a estos adolescentes/ sólo sé que son mis camaradas./ No conozco el nombre del matrimonio/ sólo sé que nos han prestado su segundo piso/ con buena voluntad.// Pronto amanecerá/ nos mudaremos otra vez/ cargaremos la maleta/ discutiremos minuciosamente/ realizaremos bien nuestro trabajo/ mañana por la noche dormiremos en otro colchón prestado.// Ya empieza a amanecer/ este cuarto de seis metros cuadrados/ pañales colgados del cordón eléctríco/ el foco tiznado y desnudo/ los juguetes de plástico/ los colchones prestados/ las pulguitas.// De todo esto me despido/ hay que continuar el trabajo/ para hacer florecer/ nuestras flores:// la flor del matrimonio/ la flor del niño de pecho/ para que pronto florezcan estas flores/ plenamente.