stps
Se deslinda STPS de menores fallecidos en accidente de jornaleros del año pasado
27 febrero, 2015
éxodo, Coqueteos marcelistas y el ingrato recuerdo
Obras en veremos
27 febrero, 2015

Represión generalizada

Ignacio Betancourt

T antas cosas ocurren en un país como el nuestro, cuyo gobierno se desmorona ante su propia incapacidad para atenuar (no se podría decir desaparecer) los increíbles grados de corrupción propiciados por los propios gobernantes durante muchas décadas, que optar por un tema u otro se vuelve una difícil elección. Será conveniente señalar cómo ante el fracaso de la política sólo queda la represión generalizada, que por cierto nunca en la historia de ningún país ha sido solución para los problemas sociales. ¿Cuánto puede resistir un gobierno reprimiendo a millones de ciudadanos hartos de la impunidad de sus servidores públicos? ¿Cuánto puede resistir un gobierno los reclamos de la comunidad mundial? ¿Qué gobierno puede sobrevivir a niveles de desconfianza entre la ciudadanía, de más del noventa por ciento en la policía, los ministerios públicos y las procuradurías estatales? No es gratutito que el titular de la Defensa Nacional (que hasta ahora lo único que defiende es la corrupción) deba salir en defensa de los soldados acusados de violar derechos humanos diciendo que se les acusa “sin agotar los cauces legales o sin pruebas serias, para tratar de desprestigiarnos”. ¿Por qué en lugar de inventar justificaciones no resuelven los problemas reales?

En el informe titulado Política pública de seguridad, elaborado por la Auditoría Superior de la Federación, se destaca el decrecimiento de las fuerzas del orden, hace cinco años se tenían registrados un total de 569 mil efectivos, incluyendo Ejército y Marina, pero en 2013 la cifra había descendido a 544 mil, en contraste el personal de empresas de seguridad privada, estatal y nacionalmente, se incrementó en casi 26 por ciento (en lugares como Nuevo León, Puebla y Sinaloa el crecimiento de la seguridad privada es del orden del 400 por ciento); por otro lado, las estadísticas indican una disminución de la efectividad (si alguna vez la tuvieron) del MP federal respecto a las denuncias, así como un aumento de las averiguaciones previas devueltas por la autoridad judicial, es decir, un auténtico caos en la procuración de justicia. Paradójicamente en los estados con mayor inversión para seguridad (estado de México, Baja California, Jalisco) la violencia aumenta de manera exponencial.

Paralelamente al desbarajuste en la seguridad para el ciudadano (donde lo único seguro es la toma de nuestros impuestos para seguridad), el ingreso de los trabajadores durante los dos primeros años del actual gobierno ha descendido 6.6 por ciento. Como lógica consecuencia la caída en los ingresos de los trabajadores implica una reducción en la demanda interna y un aumento de la presión sobre los precios al consumidor, y para completar el desolador panorama el consumo privado lógicamente sigue sin presentar mejoría, según el Banco de México el saldo del crédito al consumo el pasado diciembre sólo creció 1.7 por ciento cuando en el mismo mes del 2013 crecía a una tasa anual de 6.7 por ciento. Habría que destituir a todo el gabinete federal y formar un gobierno de salvación con ciudadanos honestos y aptos ¿Será?

Cambiando de tema, el Colectivo de Colectivos del Centro Cultural Mariano Jiménez invita a la primera de las mesas redondas sobre el tema de votar o no votar en las próximas elecciones y a quién beneficia el voto o su ausencia. Disertarán el próximo sábado 7 de marzo a las doce horas Enrique González Ruiz, Yuri Nahmad, Michel Hernández y Javier Maisterrena; se invita a la población interesada y se aceptan propuestas para  futuras participaciones. La finalidad de tales mesas de reflexión pública no va tras la promoción de un único punto de vista, simplemente se aspira a dotar de argumentos para una toma de decisión más informada del ciudadano.

De lunes a viernes, en El Colegio de San Luis se publica internamente una sinopsis de notas periodísticas locales y cada viernes aparecen las primeras líneas de esta columna, sin embargo, la pasada semana desapareció Reficciones ¿podría ser esto un acto de censura?

Pasando a la infaltable Secretaría de Cultura y su consuetudinarias atrocidades el Colectivo de Colectivos informa que ya entregó la solicitud escrita para que la Secult dé a conocer los nombres de quienes elaboraron en secreto el reglamento de la Ley Estatal de Cultura que excluye  toda participación ciudadana, y si acaso llega a considerar su participación la reduce a la difusión y la promoción de lo que Conaculta o la propia Secult impongan, reduciendo de esta manera la participación ciudadana a la de un simple burócrata sin sueldo. ¿Dónde el espacio para las propuestas independientes y los proyectos ciudadanos? ¿Dónde una clara política pública, inclusiva y racional? También se solicitó por escrito (dice el artículo octavo constitucional que están obligados a responder) den a conocer, según lo dispone su autoritario reglamento, la propuesta anual de presupuesto alineada a los ejes y sectores del Plan Estatal de Desarrollo, como lo señala el artículo cinco fracción octava del recién impuesto reglamento; asimismo que cumplan con la obligación de dar a conocer de inmediato la convocatoria para la instalación de la Comisión Estatal de Consejos Ciudadanos para el Desarrollo de la Cultura Municipal, como lo ordena la fracción décimo primera del mismo artículo quinto.

Del poeta austriaco Hermann Broch (1886-1951), va un fragmento de su poema Voces: (…) Descubre y piensa en las víctimas./ Pues sólo el que siente la soga en el cuello/ se da cuenta de la brizna de hierba/ que se agita en el viento/ por entre los adoquines que hay bajo el cadalso./ ¡Oh, aquellos que disfrutan con el derramamiento de sangre!/ Lo demoniaco es ciego,/ lo prohibido es ciego,/ los espectros son ciegos,/ están ciegos ante lo que germina/ porque ellos carecen de crecimiento./ Y sin embargo, cada uno de ellos/ fue niño una vez./ No alabes ni premies nunca más a la muerte,/ no premies la muerte que los hombres se infligen unos a otros,/ no alabes lo indigno./ Ten, en cambio, valor para decir ¡mierda! cuando alguien/ excite a los hombres a matar a su prójimo./ En verdad que el asesino sin dogmas/ es el mejor de los hombres:/ ¡oh llamada humillante y envilecedora,/ la llamada al verdugo, la llamada del miedo más secreto,/ la llamada de todos los dogmas que carecen de fundamento!/ Hombre, ¡descúbrete y piensa en las víctimas!/ El mal vuelve siempre su rostro hacia el mal:/ ¿quién consuma el sacrificio humano y espectral?/ Un espectro. (…)