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¿San Luis pacífico?

éxodo, Coqueteos marcelistas y el ingrato recuerdo

Críticas de madres de migrantes
Preocupación por balaceras
La perito, plazo cumplido
Carencias en telesecundaria

Ricarlos I

CampanaT ras 16 días de camino desde Tabasco, la décima caravana de madres de migrantes centroamericanas Puentes de Esperanza llegó a la Casa del Migrante localizada en San Luis en busca, como desde hace 10 años, de sus familiares desaparecidos en el trayecto desde sus países de origen a Estados Unidos. Y sus declaraciones, pese a los números triunfalistas de los tres niveles de gobierno sobre la inseguridad, no fueron halagadoras.

Criticaron no sólo la indolencia de las autoridades mexicanas y potosinas para investigar las desapariciones, sino también la posible colusión entre ciertos grupos delictivos y la policía, en mayor o menos medida, para usar a los migrantes como moneda de cambio, mercancía qué transportar, como la droga y las armas.

Hoy por la mañana partirán para visitar más ciudades en busca de pistas, en la perenne tarea de encontrarlos. Mientras tanto, su paso por la ciudad deja un mal sabor de boca tanto a la población potosina, que también tiene muchas familias con migrantes, y a las autoridades, que a pesar de sus comunicados, boletines y declaraciones a la prensa, no sólo no han podido ubicar a los migrantes desaparecidos, sino que ya tuvimos la presencia de una banda de secuestradores y asesinos de indocumentados, la cual se dijo oficialmente “desarticulada” con el arresto de cuatro delincuentes el pasado 6 de noviembre.

Este choque de la realidad institucional con la realidad cotidiana amenaza con crear brechas, pues en las últimas semanas los delitos con armas de fuego y que ya han cobrado la vida de al menos una docena de personas, además de la presencia de una banda de extorsionadores y asaltantes denunciada en redes sociales, han vuelto a atrapar la atención y la preocupación de los potosinos.

Balaceras en casas de masaje, peleas en antros, incapacidad de las autoridades para poner orden, todo hace recordar a la sociedad que no somos un estado aislado y pacífico, como el gobierno predica. Ya incluso salió el alcalde soledense, Ricardo Gallardo, a señalar a las autoridades estatales y federales de “entorpecer” su tarea reguladora abriendo o amparando centros nocturnos que su personal cierra por supuestos incumplimientos.

Por su parte, y en el mismo tenor, el procurador Miguel Ángel Covarrubias criticó las marchas y bloqueos que los familiares de la perito Guadalupe González Velázquez realizan para presionar para que haya prontitud en las investigaciones de su desaparición junto con su bebé, mientras se dirigían a visitar al padre del menor, también empleado de la procuraduría. Señaló que las marchas no acelerarían las pesquisas, las cuales de hecho se han alargado, pues apenas hace dos semanas el funcionario dijo que ya habría detenidos por el caso la semana pasada.

El plazo se cumplió, no hubo información sobre detenciones, y la familia ha visto sus temores crecer mientras el procurador sólo atina a sugerir que “estén pendientes”, a pesar de que los mismos parientes han denunciado que a pesar de las promesas y declaraciones a la prensa, los policías no les han dado datos de ningún tipo, desde hace ya varias semanas.

CampanaMientras tanto el gobierno municipal volvió a conversar con los padres de familia de la escuela Morelos, en su tarea de convencimiento para que dejen de oponerse a la edificación de la llamada por ellos “Unidad de Emergencia”, antes comandancia centro. Reunidos nuevamente tanto las autoridades municipales como educativas negaron que hayan presionado, amenazado o intimidado a algún manifestante o a los líderes inconformes, pues incluso aseguran que no hay necesidad de presionar cuando es para beneficio de la gente.

Por su parte, en Derechos Humanos admitieron que sí hay dos quejas por este caso, una de los padres de familia, y otra de un grupo de vecinos, a pesar de las declaraciones oficiales que decían que todos los vecinos estaban de acuerdo con la edificación. Los defensores estatales por ahora se limitan a servir como observadores, viendo que los datos y las cosas que se construyen sean congruentes con lo que se planeó.

Por su parte, los líderes opositores a la obra han preferido guardar silencio, luego de la reunión. Y sin romper la sintonía, Joel Melgar, titular de Seguridad estatal, salió a negar las acusaciones de que se haya intimidado a los estudiantes del Cobach 26 que pusieron mantas en alusión a los desaparecidos de Ayotzinapa.

CampanaQuienes no guardaron silencio fue un grupo de alumnos de telesecundaria quienes junto con sus padres protestaron por las carencias que sufren en su plantel, ubicado en una ranchería de Villa de Zaragoza. Con gritos y consignas se presentaron frente al Congreso del Estado exigiendo se reconozcan sus necesidades, pues no tienen maestro en al menos dos grupos, necesitan más aulas y les falta mobiliario.

Luego de unas horas de pláticas la Secretaría de Educación anunció en un escueto boletín que todas sus exigencias serían resueltas en unos días, aunque no se aclaró la causa del problema, en primer lugar.

 

 

JSL
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