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19 enero, 2015

Se cae la fachada

éxodo, Coqueteos marcelistas y el ingrato recuerdo

Fuera máscara
Críticas a la cúpula panista
ASE se la toma con calma

Ricarlos I

L uego de que a nivel nacional el PAN dejara ver sus divisiones por la negativa a que Margarita Zavala, esposa de Felipe Calderón, fuera parte de las plurinominales, los panistas locales decidieron quitarse la máscara y han acaparado los portales con sus críticas duras a su propio partido político.

Esta fractura ya se veía venir, pues desde meses antes tanto Octavio Pedroza como Alejandro Zapata habían anunciado sus respectivas declinaciones por supuestas faltas de garantías y de democracia en el partido albiazul. Aunque al final uno de ellos se desdijo y hoy sigue compitiendo por la candidatura al gobierno estatal, el otro se ha dedicado a reclamar el reparto de posiciones entre los allegados a la cúpula nacional.

Y a pesar de esta emergencia interna, la dirigencia estatal sigue sin dar muestras de firmeza o solidez, manteniendo a su líder, Héctor Mendizábal, alejado de la acción, y conservando a Jaime Galván como líder en funciones. Si bien esto mantiene vivas las esperanzas (pocas, pero que ahí están) para Octavio Pedroza, de que el PAN decidiera usarlo para encabezar una posible coalición, lo cierto es que el regreso de la dirigencia oficial podría acabar de enterrar las aspiraciones del senador.

Ya en entrevistas anteriores con La Jornada San Luis Pedroza había señalado que, aunque no se imaginaba que la gubernatura potosina estuviera “acordada” previamente, tampoco tenía elementos para negar una situación semejante, y que de comprobarse dudaría de su permanencia en el PAN.

Y es que, de mantenerse esta tendencia de la cúpula nacional a mantener a sus favoritos en la carrera, implicaría que incluso Sonia Mendoza, con todo y su trabajo interno, podría despedirse de sus aspiraciones, pues fue de las principales operadoras políticas de Cordero realizando giras con militantes del estado, mientras que Alejandro Zapata es conocido por su cercanía con Gustavo Madero, cercanía que le valió no ser expulsado del PAN a pesar del escándalo de las bailarinas desnudistas en Vallarta.

Por su parte, Mario Leal sólo cuenta con el apoyo de la vieja guardia panista, la cual a nivel local sigue manteniendo algo de poder, pero que bien podría optar por la autodisciplina si consideran que hay riesgo de cisma albiazul.

Si a eso se agregan las críticas de Alejandro Lozano, luego de su fallida intentona por colarse en la contienda, la impugnación de la elección del candidato a la alcaldía capitalina por parte de Miguel Maza, o la declinación de varios panistas por diferentes puestos, como Enrique Trejo Azuara que buscaba una plurinominal, o una de las aspirantes a diputada por el quinto distrito federal, que se queja de que el propio partido les estaría saboteando las campañas imponiéndoles topes excesivamente bajos, la fachada de unidad y civilidad que querían mostrar los panistas comienza a caerse.

Campana

Mientras esto sucede, la Auditoría Superior del Estado se tomará las cosas con calma, afirmando que están a tiempo aún para terminar de revisar las cuentas de todos los ayuntamientos del estado, antes de que inicien los procesos electorales, y así evitar que alguno de los aspirantes o parte de sus planillas pretendan buscar un nuevo puesto de elección popular, sin haber subsanado los “detalles” de sus trabajos previos en la administración pública.

Y al mismo tiempo, el arzobispado se pone crítico otra vez, pidiendo se evite la existencia de chapulines, como coloquialmente se llama a los funcionarios electos que, previa solicitud de licencia, buscan conseguir otro puesto de elección popular inmediatamente después del anterior y sin terminar incluso el periodo del que están usando de trampolín. Aprovechando la crítica, deploró la falta de vocación de los políticos, quienes en lugar de ver por la mejora de la sociedad, sólo piensan en la “próxima chamba”.

Cabe recordar que la semana pasada los cinco diputados federales priístas pidieron licencia para buscar contender por otro puesto, ya fueran legislaturas locales, presidencias municipales o adherirse a los proyectos políticos de alguno de los precandidatos a la gubernatura.

JSL
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