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“Sin voto no hay dinero” un primer paso para re-legitimar la política

capital

Héctor Alonso Vázquez

Tanto en SLP como en el resto del país la actividad política en general y quienes nos representan en los partidos e instituciones acarrean una profunda ilegitimidad popular. No es casualidad, al menos como se ve nuestro estado, que las noticias políticas versen sobre asuntos escandalosos del comportamiento de los políticos locales, las rencillas internas de facciones en los partidos políticos que se disputan espacios de poder, o los actos incongruentes de los legisladores locales.

Lo anterior con claridad deslegitima todo aquello que tiene que ver con política. Y no es para menos, pues ante los actos irresponsables de los políticos, al ciudadano solo le queda la indignación y que después de algunos días de enterarnos de tales incongruencias y cinismos, se nos pase el coraje y nos olvidemos de lo que en la noticia queda como un mero escándalo. Alguno que otro ciudadano no olvidará tales abusos por parte de los políticos y los castigará con su voto, eligiendo a candidatos diferentes. Aunque bien pueda saber que esto no es garantía de que los nuevos políticos que eligió le rindan mejores cuentas y resultados.

En este orden de ideas, es muy válido preguntarse ¿si tenemos a muchos políticos que realizan actos corruptos e incongruentes, entonces cómo estos siguen sin rendir cuentas de sus actos y porqué los partidos políticos no mejoran la calidad de sus candidatos y futuros representantes?

A pesar de que podemos formular muchas hipótesis para responder a esta pregunta, un punto ineludible para responderla pasa por observar el proceso de financiamiento público a los partidos políticos. Pues hoy en día los partidos políticos se reparten una bolsa de ¡cuatro mil millones de pesos! Que resulta de multiplicar el número total de personas en el padrón electoral (85 millones) por el 65 por ciento del salario mínimo –sujeto a cambios y actualizaciones– (45 pesos).

Como consecuencia, los partidos políticos tienen garantizados por ley ingresos anuales millonarios del presupuesto público que proviene de los ciudadanos trabajadores, y ya que los partidos tienen la certeza de que sus ingresos siempre serán millonarios y no disminuirán, esto es un incentivo negativo para que no respondan por la gente que eligen como candidatos y para que su opacidad y malos resultados se sigan reproduciendo.

La respuesta a este esquema de financiamiento, que resulta injusto a la luz de los pobres resultados y falta de legitimidad con la que hasta ahora se han comportado muchos actores políticos, se encuentra en la iniciativa “sin voto no hay dinero” y que propone el cambio a la fórmula del financiamiento público de los partidos políticos. Tal iniciativa propone que en vez de que se multiplique el 65 por ciento del salario mínimo por el total del padrón electoral; se multiplique ese 65 por ciento del salario mínimo por la cantidad de votos válidos emitidos menos los votos nulos y en blanco que se obtengan por elección.

Con la nueva fórmula que propone la iniciativa habría un ahorro de dinero público de más de dos mil millones de pesos anuales. Y lo más importante es que esta regla del juego, obligaría a los partidos a ganarse ese dinero público si estos colocan a personas con mejores perfiles en sus candidaturas. Pues si mejoran la calidad de las políticas públicas que proponen, elevan el nivel de sus candidatos y responden con mejores resultados y mejores prácticas, entonces sus ingresos serán en función de los niveles de participación electoral que estos motiven. Y no dependerán como hasta ahora del número total de personas con credencial para votar.

Si bien el que mejore la calidad profesional de los políticos y mejore el nivel general de la calidad política, depende de muchos factores. Este factor institucional de la iniciativa “sin voto no hay dinero” es un primer paso para exigir que los partidos y sus políticos se comporten de una forma más decente y congruente ya que estos utilizan recursos públicos. Es en síntesis un primer paso para re-legitimar la actividad política. Y recordemos que eso no se logra solo de manera artificial, pagando propaganda desde el gobierno y los partidos. Sino que se logra cuando las acciones de los políticos son congruentes con lo que propusieron y siguen principios que no vulneren a la sociedad.

Esta iniciativa en SLP es impulsada por la organización Wikipolítica que tiene un nodo local. A nivel nacional esta organización impulsó la exitosa candidatura independiente del joven jalisciense Pedro Kumamoto, quien es ahora legislador en el estado de Jalisco. Tal iniciativa fue aprobada en Jalisco por su Congreso Local, fue mandada al Congreso de la Unión para su deliberación nacional y ahora está en ese proceso.

La conveniencia de sumarnos como ciudadanos a esta iniciativa es muy importante, pues si los partidos y sus políticos no rinden cuentas, solo la organización civil entre todos puede hacer suficiente presión como para que los políticos modifiquen esa regla que solo juega a su favor pero no juega en favor del beneficio de la mayoría de los ciudadanos.

Aquí tenemos un tema muy concreto para impulsar como ciudadanos. Queda claro que en el caso de SLP los políticos locales con sus funestos comportamientos no impulsarán nada que vaya en contra de sus injustas prebendas. Todos podemos ser partícipes de impulsar esta iniciativa de cambio con la difusión de estas ideas. Esta es pues, una propuesta concreta que puede iniciar más cambios que urgen en nuestra esfera pública. No podemos quitar el dedo del renglón en exigir una mejor calidad en la actividad política, en combatir la corrupción y buscar mayor igualdad.

La reflexión final es que si a los políticos con las mañas desleales y groseras de siempre, aquellos que descalifican y les aburren los “rollos teóricos”, aquí tienen una propuesta concreta y argumentada surgida de la ciudadanía y la academia, que bien les serviría para por primera vez hacer algo de provecho y utilidad social desde sus espacios de decisión local. Y si no están dispuestos les cueste su carrera política y mejor se dediquen a otra cosa. La política es muy importante como para dejarla reservada a sus auto interesadas decisiones.

 

Hector Alonso Vázquez
Hector Alonso Vázquez
Politólogo por la UCEM; Candidato a Maestro en Asuntos Politicos y Políticas Públicas, por el COLSAN.