Decadencia
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Dignidad zapatista
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Su retórica los delata

éxodo, Coqueteos marcelistas y el ingrato recuerdo

Azuara tiene su filón
Meme y la transparencia
Debate sí, debate no

Ricarlos I

C on el pasar de los días va configurándose más el perfil que las campañas de los candidatos a la alcaldía de la capital potosina manejarán. Y también, apenas a unos días de iniciada la carrera, ya se empiezan a ver los rivales que, según los encargados de manejar las campañas, deberán vencer para aspirar a ganar la ciudad.

Xavier Azuara, de Acción Nacional, por ejemplo, ha concentrado su retórica en las cosas que dejó por hacer tanto la administración de Victoria Labastida como la de Mario García Valdez. Detallando principalmente las situaciones del mal estado de las calles y otras quejas generalizadas de la ciudadanía. Le apuesta también al voto duro panista por lo que ya se sumaron, al menos de palabra, Mario Leal y Alejandro Zapata a su campaña.

Luego está Manuel Lozano, el candidato del Revolucionario Institucional, y quien en principio se creía sería el blanco de todas las críticas, al menos hasta hace unas semanas, debido a ser del partido en el poder. Hasta ahora, ha mantenido un discurso de “rendición de cuentas y transparencia”, e incluso ha afirmado que perseguirá a todos los funcionario corruptos, aún si pertenecieran a su partido.

Al mismo tiempo, y en ese mismo tema de las administraciones pasadas, Jaén Castilla Jonguitud advirtió que no es la tarea del ayuntamiento “perseguir”, pero que de ganar apoyaría a las autoridades competentes para resolver los casos de posibles quebrantos al erario, que han dejado a la capital endeudada y en bancarrota.

Por su parte, Ricardo Gallardo se ha convertido en el objetivo de las baterías de buena parte de los contendientes, quienes continuamente ponen en duda el origen del dinero que gasta en su campaña, de la misma manera que cuestionaban los fondos para los programas sociales de su hijo Ricardo Gallardo Cardona, aún recluso en Hermosillo.

Precisamente esta situación ha sido manejada por sus asesores, pues ahora están manejando la figura del Pollo como la de un perseguido político, e incluso Gallardo Juárez lo mencionó durante su discurso de arranque, en la plaza de toros Fermín Rivera. Además, a sabiendas de que en estos momentos es una suerte de pararrayos de acusaciones, ha manifestado abiertamente que no acudiría a un debate con sus competidores, pues opina que sólo lo usarían para ataques personales.

Sólo si es un debate ordenado por el INE aceptaría, pero también exige un “pacto de civilidad” que le asegure que no se usarán cuestiones personales en el propuesto debate.

Una discusión que de hecho ya ha sido aceptada por casi todos los contendientes, lo que dejaría a Gallardo en una situación incómoda en caso de no presentarse, semejante a la que tuvo Andrés Manuel López Obrador en 2006, y que le causó, según expertos, una considerable baja en la intención de voto. En aquella ocasión, el Peje tuvo ese descalabro porque los votantes no distinguieron si dicha negativa se debía a “soberbia” de sentirse ganador, a temor a discutir en vivo o a incapacidad de defender las ideas que proponía.

Joaquín Muñoz, por su lado, está apelando a lo que podríamos llamar “el voto duro” de López Obrador en la capital, comúnmente activistas sociales, gente no afiliada a partidos o a asociaciones ligadas ellos. Entre las filas de Morena, pueden verse desde antiguos navistas hasta izquierdistas desencantados junto con algunos colectivos culturales y juveniles.

Por su parte, Lucy Lastras tratará de hacer una campaña semejante a la que llevó a Victoria Labastida al poder en 2009, apoyándose más en la red de amistades y contactos que mantiene con los años, que en la presencia de Movimiento Ciudadano, el partido que representa. Hasta ahora ha preferido mantenerse alejada de las críticas a los demás contendientes.

Luego se encuentra Belinda Badillo, del naciente Partido Humanista, quien busca una campaña semejante a la de Lastras, de puerta en puerta, dados los fondos comparativamente menores a los de los demás partidos.

Mientras tanto, los aspirantes del partido Conciencia Popular y el debutante Encuentro Social han brillado por su falta de movimiento. Jorge Vera sólo tuvo una pequeña actividad de volanteo el domingo, sin un arranque oficial de campaña, mientras que Gerardo de la Rosa Jourdain sólo tuvo una reunión con vecinos el mismo día, en el jardín de Tequis. La difusión de ambos por parte de sus equipos, vía electrónica o impresa, ha sido casi nula.

Badajazos

Resultado de los señalamientos que en este diario se hicieron contra el posible mal uso de la Casa de Gobierno, dada la situación de que el empresario Luis Fernando Toranzo Ramos, hijo del gobernador Fernando Toranzo, hace uso de las instalaciones como propias, varios políticos y candidatos a gobernador aprovecharon para opinar al respecto e incluso proponer la desaparición de dicha residencia. Esta casa fue fundada en tiempos de Carlos Jonguitud Barrios, quien pretendiendo emular a Lázaro Cárdenas cuando creó la residencia oficial de Los Pinos, se ha visto en otros años en el centro de la polémica, pues por ejemplo el gobernador anterior, Marcelo de los Santos, a petición de su esposa, además de los servicios y empleados con que contaba de planta en la casa, contrataba mediante outsourcing a decenas de trabajadores más. Hasta la fecha, es difícil saber cuánto se gasta a ciencia cierta en dicho lugar, pues por lo menos en el presupuesto de egresos no figura en qué partida se incluyen sus gastos, calificados por muchos como onerosos, en un estado con el grado de marginación como San Luis Potosí

JSL
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