Critica PAN premura de festejos priístas
8 junio, 2015
Cerradas, las cifras del PREP para elección de gobernador
8 junio, 2015

Talante conciliador

éxodo, Coqueteos marcelistas y el ingrato recuerdo

¿Mano firme o tendida?
Tardanza panista
Avanza Gallardo

E n términos políticos, Juan Manuel Carreras se apropió anoche del escenario en disputa y se proclamó ganador de la carrera por la gubernatura, frente a un Partido Acción Nacional que no respondió con prontitud ni contundencia, dejando un espacio que, como dictan los manuales básicos de política, no puede abandonarse porque alguien más lo llenará, en este caso el priísta que fue secretario estatal de Educación.

En esa instalación como triunfador de facto, a espera de los resultados oficiales, jugó un papel de convalidación el poder televisivo nacional, con noticieros de Televisa dando por bueno el resultado difundido por Mitofsky que adjudica el triunfo a Carreras y siendo entrevistado por Joaquín López-Dóriga.

El tono y el discurso de Carreras se mantuvieron en las connotaciones previas. Nada de triunfalismos ni de rayarle la carrocería al contrincante. Mano tendida a los adversarios y la propuesta general de “trabajar por San Luis”. Ya se verá si ese mismo talante conciliador y amable se sostiene con el paso del tiempo y el agravamiento de los problemas acumulados en una entidad en crisis ya casi crónica. En especial habrá expectativa para ver si tendrá mano firme, y no tendida, hacia el pasado del que proviene, el del torancismo del que tendrá que desmarcarse rápidamente y con hechos, para que no le alcancen los fantasmas de la administración saliente.

Sonia Mendoza y el PAN estaban por fijar postura a horas de la madrugada, pero no fue reivindicatoria la actitud asumida mientras los priístas declaraban sin adversario al frente que habían triunfado. Faltan los números finales y desde luego que pueden cambiar las tendencias y dar una victoria a la panista. Sin embargo, la propia estructura del partido de blanco y azul está menos cohesionada que la de los priístas. Recuérdese que Alejandro Zapata Perogordo y Octavio Pedroza nunca se integraron a la campaña de Mendoza y que hubo resistencia y rechazo a la dominante sombra de Marcelo de los Santos y su historial de contabilidades adulteradas y negocios siempre gananciosos para él y sus allegados.

En el municipio de la capital avanzaba con fuerza Ricardo Gallardo Juárez, a pesar de las objeciones en su contra o justamente a causa de ellas. Una oleada de votos focalizados en esa familia soledense, más que en las siglas del principal partido que la cobija (PRD), instaló ayer la percepción de que las fórmulas tradicionales de poder han cambiado en una ciudad dominada largamente por camarillas pertenecientes a la misma élite aunque se dividieran entre el PRI y el PAN.

La irrupción de los Gallardo en la capital del estado podrá significar el traslado de prácticas y estilos que les resultaron exitosos en Soledad de Graciano Sánchez, pero también les permitirá continuar con una ruta electoral que comenzó en el municipio conurbado, les permitió ganar la dirección absoluta del sol azteca en la entidad y ahora podría llevar al mayor de ese clan a suceder a Mario García Valdez, en un trayecto que desde ahora tendrá como siguiente parada la búsqueda de la gubernatura del estado.

De confirmarse las derrotas de Sonia Mendoza y de Javier Azuara podría entenderse que serían un tropiezo en sus carreras pero, en el caso de su padrino, Marcelo de los Santos, significaría un adiós a sus pretensiones de erigirse en cacique tras los tronos. Habrá tiempo también para que Acción Nacional recomponga su tejido, replantee esquemas directivos y reincorpore a algunas de sus piezas importantes hoy resentidas o simplemente distantes.

JSL
JSL