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Sentimientos locales
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Universidad excluyente

Jaime Nava Noriega

C on la llegada de nuevos integrantes de los poderes Legislativo y Ejecutivo en el estado, jóvenes universitarios tuvieron la esperanza de que el problema del paulatino encarecimiento de la educación pública en San Luis Potosí se pudiera resolver a través del diálogo y la voluntad política de quienes prometieron atender las necesidades de la ciudadanía con la esperanza de ocupar los cargos por los que, al día de hoy, ya cobraron su primera quincena.

A través de redes sociales jóvenes universitarios están haciendo circular videos en los que ellos mismos dan cuenta de sus realidades particulares y la verdadera hazaña que han tenido que realizar sus familias para mantenerles dentro de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí con la esperanza de modificar sus condiciones de vida por medio de la obtención de un grado de estudios.

El día que tomaron protesta los diputados se les entregó un documento mediante el cual se pidió un incremento al presupuesto anual de la UASLP para que directamente se destine como subsidio al costo de las cuotas que en muchos casos sobrepasan los diez mil pesos en licenciaturas y llegan a pasar los 50 mil pesos en posgrados. Aunque ya lo he escrito anteriormente vale la pena mencionar que el ingreso que obtiene la UASLP por pago de cuotas de estudiantes de licenciatura y posgrado no llega a los cien millones de pesos anuales.

La universidad podría –y debería– ser gratuita o, cuando menos, podría establecerse una cuota general que cualquier familia pueda cubrir sin que deban endeudarse. En los videos mencionados los jóvenes relatan cómo los incrementos en las cuotas además de tomarlos por sorpresa afectaron la dinámica económica familiar, pues tíos o padres tuvieron que pedir préstamos –que todavía no acaban de pagar– para completar los excesivos costos.

Quizá para quienes deciden qué precio ponerle a la educación de los potosinos diez mil pesos no afecta demasiado su cotidianidad pues sólo representa el diez por ciento de sus salarios mensuales; sin embargo, hay muchas personas que viven una realidad distinta en la que no se trabaja con aire acondicionado y en la cual esta privatización de facto les está limitando el acceso a la educación por el simple hecho de tener menores ingresos.

¿Y si fuera al revés? Si el rector, directores, diputados o el gobernador ganaran el mínimo, ¿Dónde estudiarían sus hijos? Probablemente estarían más endeudados de lo que están ahora porque, lo reconozcan o no, tienen una deuda pendiente con la ciudadanía. Quienes intervienen en la toma de decisiones y en el reparto de los recursos son los responsables de las consecuencias que deriven de sus acciones u omisiones para evitar que siga encareciéndose la educación en San Luis Potosí.

Esta situación será insostenible a futuro, no se puede mantener un modelo de incrementos constantes en la educación, no es justo ni moralmente válido limitar el desarrollo del estado y de miles de jóvenes por el simple hecho de no haber nacido con una cuenta en el banco. Tampoco se trata de becar a unos cuantos alumnos mientras otros se quedan fuera de esos beneficios.

Menos aún es válido que intenten justificar los altos costos en la UASLP arguyendo la calidad con la que se cuenta puesto que mientras por un lado dentro de la universidad hay maestros que aportan un valor incuestionable; también y a pesar de las reiteradas denuncias, autoridades han decidido no enfrentar a maestros acusados de acoso sexual, por ejemplo, como en la Facultad de Psicología.

El cierre de las tiendas del ISSSTE es la oportunidad para que la UASLP se plantee la posibilidad de abrir una nueva tienda universitaria para atender a un sector que está siendo captado por grandes cadenas trasnacionales; y la reciente coyuntura política vuelve a poner en la mesa la posibilidad para que la UASLP participe en la construcción de un nuevo hospital para el estado, un hospital que, de ser universitario, podría utilizarse para allegarse más recursos con el objetivo de reducir los costos antes de que quienes están excluyendo a los jóvenes deban pagar las facturas.

¡Que la UASLP baje los costos de posgrados y licenciaturas! #EducaciónParaTodos (271 días)

¡Ni un día más en el silencio, ni un día más sin Carmen Aristegui!

@JaimeNavaN

Jaime Nava N.
Jaime Nava N.
Estudiante de maestría en Derechos Humanos por la UASLP. Activista en Amnistía Internacional.