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Ya se está viendo la postura de dignidad

María Elena Yrízar Arias

Con relación al anuncio que se hiciera oportunamente sobre las negociaciones que deberá hacer nuestro país con el nuevo equipo de gobierno estadunidense, Teófilo Torres Corzo advirtió, en su carácter de senador potosino por el PRI, que deberán ser con firmeza y dignidad, y agregó que incluso los representantes de México podrían pararse de la mesa de negociaciones de ser necesario.

Ojalá resulte así, aunque parece que los primeros convencidos deben ser los propios miembros de la representación y los hombres del Presidente, porque efectivamente, el secretario de Economía Guajardo coincidió con el senador, de que se va a Estados Unidos con la intención de pararse de la mesa si no hay propuestas positivas para los mexicanos, pero otro del gabinete anda cabildeando con el empresariado nacional comprensión para la política del nuevo presidente del vecino país, que ya dijo, primero él.

La anterior declaración tiene que ver primero con las posturas que se dieron respecto a varios temas tratados en el mismo Senado y que fue trasmitido en el canal del Congreso de la Unión, en el segundo día de la celebración  del foro Donald Trump Presidente: el día después, a donde concurrieron varios especialistas académicos y analistas políticos, conocedores del tema, quienes advirtieron que México no cuenta con una estrategia que permita defender a los migrantes mexicanos en Estados Unidos de posibles deportaciones masivas, lo que podría generar un “escenario catastrófico” para nuestros compatriotas y para el país. http://comunicacion.senado.gob.mx/index.php/informacion/boletines/33838

En la mesa donde se hizo el análisis del tema de los derechos humanos, migración y seguridad, el secretario del comité directivo del instituto Belisario Domínguez, el senador Roberto Albores Gleason, dijo que México es un socio indispensable para la economía y sociedad de Estados Unidos, ya que nuestro país ha enviado a esa nación, de 1965 a la fecha, 16.2 millones de migrantes. Además indicó que, durante la última década, los temas que se han tratado más relevantes para ambas naciones han sido la seguridad fronteriza, el combate al narcotráfico y sus delitos conexos; esa convivencia diaria, dijo, implica también un reto para el respeto a los derechos humanos.

Por su parte, el ex secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Emilio Álvarez Icaza, advirtió que para México viene un tsunami, debido a la ausencia de una estrategia para defender a los migrantes mexicanos en Estados Unidos e impedir su deportación; además, agregó, existe la percepción generalizada de una falta de defensa, de firmeza y de dignidad. Precisó que existen muchas posibilidades de desarrollar estrategias de litigio contra las deportaciones como en algunos momentos se ha hecho; inclusive se han contratado despachos para defender a mexicanos en territorio estadunidense.

En su turno, el académico Sergio Aguayo Quezada aseguró que el crimen organizado busca y enriquece el poder político y usa la violencia de múltiples formas; y eso ya lo tenemos interiorizado, no hay negación al respecto. Hizo hincapié en que el tamaño de influencia de los cárteles está determinado por la fortaleza de las instituciones del Estado y lo adecuado de las políticas. También reconoció que la delincuencia requiere de una base social que justifique su existencia y le permita renovar sus filas.

En el inicio de una estrategia contraofensiva desde Los Pinos, los secretarios de Relaciones Exteriores y Economía, Luis Videgaray e Ildefonso Guajardo, hicieron ver por separado a la administración de Donald Trump, que México podría abandonar el Tratado de Libre Comercio y sumarse a las reglas de la Organización Mundial de Comercio en su relación con Estados Unidos, “porque no vamos a aceptar cualquier renegociación del TLC’’.

Ayer, según The Associated Press, el presidente Mexicano Enrique Peña Nieto está evaluando la posibilidad de cancelar su visita al país vecino del norte, por el decreto del gobierno de Trump de construir el muro fronterizo.

Este momento histórico es de suma importancia para México, ya que tiene la gran oportunidad de reivindicarse en su propia dignidad ante la falta de respeto que ha recibido del presidente estadunidense Trump. Es el gran momento de darle una cátedra de política de altura, como al parecer ayer a las doce del día la delegación mexicana, después de que se reunió con personal del presidente Trump, abandonó la Casa Blanca sin hacer ningún comentario sobre el encuentro, evitando a la prensa. Lo que da como una primera señal de que debió de haber habido alguna inconformidad de la delegación mexicana, ya que las negociaciones tienen temas de discusión que ameritan múltiples horas de trabajo. Ese retiro es la primera señal de dignidad.

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