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Alarma por violencia en el penal de La Pila; conato de riña: versión oficial

La pila

Los familiares de los reos esperaron información a las afueras del penal. Foto: César Rivera

Ricarlos I

Con información contradictoria, horas que no coinciden y ruedas de prensa improvisadas, ayer las autoridades potosinas informaron de un “conato” de riña en los dormitorios 3 y 4 del Centro de Prevención y Readaptación Social de La Pila, en el cual según versiones oficiales sólo hubo cinco lesionados que fueron atendidos en las instalaciones del mismo penal, a pesar de rumores que surgieron entre familiares de custodios y reos, quienes hablaban de dos decesos producto de un enfrentamiento entre cárteles rivales al interior de la cárcel.

El parte oficial sostiene que fue después de las 11 de la mañana cuando se suscitó el altercado, en el que se usaron piedras y palos por parte de los reos del tercer dormitorio contra los internos del cuarto, y que la gresca fue rápidamente controlada por el personal de vigilancia del lugar. De la misma manera, explicaron que los operativos de vigilancia de las policías estatal y federal, así como de Ejército y Marina, son normales en estos casos, al aislar toda la zona para prevenir cualquier incidente mayor.

Al mismo tiempo, se llamó a rueda de prensa a las 12:32, para las 12:35, en la cual el director de La Pila, Raúl Paltón del Cueto Morales, se encargó de tranquilizar a los familiares de los reos, pues al ser día de visitas ya había varias decenas de parientes esperando su turno para ver a los internos, informándoles que todo estaba bien y el protocolo para acceder a sus parientes sería el mismo de siempre, salvo por el perímetro de seguridad extra.

 La versión de Derechos Humanos

Mientras tanto, se supo a través de sus enlaces, que Pablo Loredo Oyervidez, director de quejas de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, estaba en el penal para revisar los procedimientos de la policía y el Ejército, a raíz del altercado mencionado en los dormitorios 3 y 4, y asegurar que no hubiera violaciones a las garantías de los internos y sus familiares, desde las 10 de la mañana, una hora antes de que ocurriera el incidente.

En su comunicado oficial, recorren el tiempo, a las 10:40, lo cual sigue siendo antes del “conato” de riña que en el parte policial se lee. Además, crece el número de lesionados a ocho y establece la cantidad de implicados a por lo menos 20, esto luego de un recorrido directo que su personal hizo en el penal.

Espera agónica

Al exterior del penal la situación de incertidumbre de los familiares de los reos era de gran preocupación, pues se recordaba la gran cantidad de muertos y heridos en el motín del año pasado. A través de pláticas personales entre los custodios y los parientes, además de vías de comunicación que con los meses y años establecen los internos, la información “extraoficial” alarmaba a quienes esperaban afuera, pues en un principio se aseguró el fallecimiento de dos de los internos del dormitorio 4, quienes según los mismos familiares ya habían recibido amenazas.

Igualmente, la sobrevigilancia no hacía sino poner nerviosos a los visitantes, pues el perímetro se localizaba desde la carretera 57 y había puntos de revisión en todas las calles de acceso al lugar. Patrullas del Ejército, la Marina y la Policía Federal se dejaban ver en todo momento, revisando tanto las calles como los lotes baldíos.

Ya se había advertido: Julio Ceballos

Desde la semana pasada, en redes y páginas especializadas en información policiaca, el investigador y ex policía Julio Ceballos Alonso había explicado y previsto que esta semana habría un motín o por lo menos un choque entre los reos del centro penitenciario: “Todo esto se deriva de que al interior del penal hay muchos procesados y sentenciados de diferente cártel, algunos del Cártel del Golfo, otros de Los Zetas, e incluso de grupos que se han escindido de estos dos, quienes quieren mantener el poder entre los reos”.

El problema aquí, señala, viene de que las autoridades policiacas no sólo no controlan el interior de la cárcel, sino que en ocasiones son responsables por omisión de las cosas que suceden ahí. “Diariamente me llegan videos, fotos, grabaciones de audio, tanto de custodios como de presos que se supone no tienen acceso a celulares, en las que se ve que a pesar de las grandes detenciones y los operativos de supuesta depuración y cateos que hacen en las celdas y dormitorios, estas bandas delictivas mantienen su poder al interior de la prisión y su influencia hacia el exterior, a mi me llegaron las advertencias de que ya había violencia desde el lunes por la noche, y nadie hizo nada, salvo Derechos Humanos, que llegó antes y por eso tienen horas diferentes de las que marcan los partes oficiales”.

No deben las autoridades esperar, señala, a que ocurra un motín de las dimensiones del año pasado, en el que no sólo hubo decenas de muertos, sino hasta reos que luego se catalogaron como “desaparecidos”. “¿Cómo puede desaparecer alguien en una cárcel?, un reo se escapa, muere o traslada, pero no se te puede perder un interno en un espacio que, se supone, está controlado por la policía y sobre los que supuestamente se han efectuado exhaustivos exámenes de control y confianza. Sólo por esos desaparecidos debió procesarse a la mitad de los funcionarios, en cambio sólo se removió a la directora y el asunto, los muertos y los desaparecidos, quedaron olvidados”, finalizó.

JSL
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