habitantes
Habitantes de Santo Domingo reiterán su rechazo al confinamiento de residuos tóxicos
3 diciembre, 2015
Alerta de género
3 diciembre, 2015

Disimulan enfrentamiento de escoltas de Carreras y Gallardo

fuerzas municipales

La temprana reedición de los riesgosos episodios de rivalidad en el entorno de las dos principales figuras políticas de la entidad, el gobernador del Estado y el presidente del municipio de la capital, fue disimulada por la parte municipal con la versión de que los guardaespaldas involucrados en un forcejeo frente a sus jefes, el pasado martes, ya fueron reconvenidos.

El director de las Fuerzas Municipales del ayuntamiento de la capital potosina, Antonio Garza Nieto, argumentó que ya se les llamó la atención a los agentes involucrados en el altercado que se dio entre un escolta del alcalde Ricardo Gallardo Juárez y otro del gobernador Juan Manuel Carreras, el pasado martes primero de diciembre a las afueras del evento de la feria del empleo metropolitano.

Las versiones hasta ahora difundidas señalan diferencias de criterio entre guardaespaldas de los dos políticos, Carreras y Gallardo, lo que llevó a enfrentamientos físicos que cada uno de los bandos atribuye como responsabilidad al otro. Golpes directos, manotazos e incluso cabezazos se produjeron en ese incidente, luego del cual el gobernador y el alcalde capitalino terminaron su participación en el acto y se retiraron con rapidez, sin conciliar posturas o juntos emprender una revisión de los hechos y una eventual corrección inmediata.

Ya un día después, el titular de las Fuerzas Municipales señaló que fue un “hecho lamentable”, en el que hubo “mala comunicación de trabajo” entre los cuidadores del gobernador y del presidente municipal, pero “no pasó a mayores, no es nada de gravedad, ya hubo una plática de coordinación entre los mandos para poder seguir trabajando cuando se vuelvan a encontrar”, aseguró.

Dijo Garza Nieto que hubo una llamada de atención por el trabajo y la falta de coordinación nada más, en ambas partes, tanto con el jefe de escoltas del presidente municipal, como ya en su área, los de ayudantía de Gobierno del Estado (aunque no aportó ninguna prueba de que en la parte estatal también se hubiera producido tal “llamada de atención”). Indicó que los escoltas deben tener siempre presente la coordinación, pues cada quien sabe la asignación y tarea que tienen para cuidar a sus principales, para poder actuar y no interferir en el trabajo.

El incidente, que afortunadamente no pasó a mayores, tiene como referencia los constantes roces entre los equipos de seguridad del anterior presidente municipal de Soledad de Graciano Sánchez, Ricardo Gallardo Cardona (hijo de quien ya había ocupado ese mismo cargo en el vecino municipio, y ahora preside el de la capital) y los escoltas del entonces gobernador, Fernando Toranzo. Los funcionarios estatales se quejaban de la excesiva e intimidante cobertura armada que se asignaba el presidente municipal ahora preso bajo acusaciones de presuntos actos relacionados con el crimen organizado. La misma tendencia aparatosa es seguida por el sucesor de Mario García Valdez. Aún cuando provinieran de partidos políticos distintos, o aún perteneciendo al mismo pero teniendo evidentes distanciamientos políticos graves, nunca los equipos de seguridad de un gobernador habían disputado órdenes y espacios a los correspondientes al alcalde la capital.

JSL
JSL