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En el magisterio de SL, nepotismo, abuso de poder e inequidad laboral

nepotismo, abuso de poderRicarlos I

El yerno de Vito Lucas Gómez, con sólo siete años de servicio y sin perfil como maestro, tiene asignada en comisión una plaza 21, con el compromiso de ubicarlo antes de septiembre en un municipio cercano, denunciaron profesores inconformes con la reforma educativa. El nepotismo, abuso de poder, inequidad laboral, falta de recursos y olvido institucional, son sólo algunos de los problemas a que debe enfrentarse una escuela diariamente en el estado, con vicios que se repiten en todas las regiones y áreas, lo que volvería injusta una evaluación de sus resultados, afirman.

Rogelio Rodríguez Velázquez, del sistema de primaria desde hace décadas, nos explica cómo funciona normalmente la asignación de plazas: “es muy raro que un maestro empiece a dar clases en la ciudad, sea del sistema que sea, cuando es joven y acaba de ingresar al sistema. Si eres del sistema de secundarias o primarias oficiales, te mandan al área conurbada limítrofe con la rural. Son escuelas que en muchas ocasiones son construidas en las colonias populares, en donde se supone estarían las áreas verdes, pero ante la falta de espacio, muchas veces ni siquiera tienen un terreno o una construcción propia sino que se toman una o dos casas que estén solas, los padres de familia entre todos pagan la renta, y los cuartos de esas casitas de 60 o 50 metros cuadrados, se convierten en aulas”.

“Pero su mínimo tamaño no implica que tengan menos alumnos que un salón promedio. Un solo grado en estas escuelas llega a tener hasta 30 alumnos. Imagínense 30 niños, y ya los de sexto adolescentes, metidos en un cuartito de cuatro por cuatro metros. En esas condiciones debemos trabajar, en colonias que ya, hemos visto, se inundan a la primer llovizna. Y las escuelas que tienen terreno propio no están mejor, porque el Instituto Estatal de Construcción de escuelas sólo les hace un aula o dos, a menos que ya lleven más tiempo, pero es común que una sola aula, amplia, deba ser dividida con tablarroca para poder tener dos saloncitos, y ajustar de espacio”.

Y en estas microaulas debe hacerse todo. Si por casualidad llegaron las computadoras prometidas del gobierno, no suelen ser suficientes, y qué bueno, porque si llegaran todas, tendríamos que prescindir de una de las aulas, y uno de los grupos de niños tendría que tomar clases a la intemperie.

“Con eso, debe trabajar el profesor diario, encargarse de organizar a los padres de familia, de llevar las calificaciones, etcétera. Si tienen la suerte de tener un director trabajador, éste les apoyará mucho con las tareas administrativas, además de tratar con los padres de familia. Pero si no, si el director sólo asiste a marcar tarjeta, como hemos visto a muchos, todo el trabajo, a veces hasta el de intendencia y mantenimiento, recae sobre el o los profesores”.

¿Cómo se llega a ser director? El proceso es mediante evaluaciones y escalafón. El escalafón es un listado en el que todos los profesores estamos, se ve la preparación que tenemos, si alguno sólo es licenciado, si alguno se especializó, si estudió posgrados, una maestría, un doctorado. ¿A qué horas lo estudian? En las tardes y los fines de semana. Y sigue manteniendo la responsabilidad frente a grupo, y administrativa. Se agregan algunos diplomados, cursos de capacitación, por ejemplo, en computación o en inglés, cursos de pedagogía, etcétera. Todos los maestros quieren con el paso del tiempo, que los vayan acercando a sus lugares de origen, así que ya sabemos que para subir en el escalafón, debemos mantener preparación continua, y claro, hacer exámenes para demostrar lo que sabemos.

“Los únicos que se ahorran eso, son los que de alguna manera se meten a la organización sindical. Por deferencia a los sindicatos del gobierno, algunos representantes sindicales logran que se mantenga su salario y su plaza, la cual se otorga hasta varios años después de haber estado trabajando cubriendo “comisiones”, periodos de hasta un año en una localidad diferente, llenando el hueco que otro profesor dejó, ya sea por salud o por jubilación. Pero si logras meterte al organigrama del sindicato, eres libre de eso, porque ahora trabajas para el sindicato, recibiendo sueldo del gobierno. Ah, pero ellos siguen participando en el escalafón, con el que se les van subiendo salarios dependiendo de los cursos que tomen, y como no están frente a grupo algunos la tienen mucho más fácil, tienen más tiempo para estudiar, y sobre todo, se enteran más rápido de los cursos que va a haber, y los toman todos, asegurando un mejor lugar en el escalafón”.

Y es aquí, advierte, donde se ve la corrupción que impera al interior del SNTE: Tenemos el ejemplo del yerno de Vito Lucas Gómez, quien en menos de siete años ya es director, y nunca aplicó dentro del escalafón, ni tomó esos cursos. Se le designó “director comisionado”, en una escuela de la región centro, a la cual puede ir y venir diariamente en auto, porque vive en la capital. Había miles de maestros con más derecho, por su preparación y antigüedad, pero eso no importó, le dieron ese lugar y ese salario. “¿Con qué cara se pone a decir Vito Lucas que todos los maestros debemos aplicar y ser evaluados, cuando ellos mismos son los primeros en violar las reglas?”.

Hasta ahora, son sujetos de evaluación todos los maestros, profesores, directores y supervisores. Si eres maestro y repruebas, te quitan de grupo y mandan a administrativo o algún puesto por mientras. Si eres director, y repruebas, te regresan de profesor, pero si eres supervisor, no, te cambian de lugar o te dan un puesto semejante pero con el mismo salario. “Eso lo hicieron para tener siempre a los supervisores de su lado, y que así obedezcan cualquier orden, aunque vaya en contra de sus propios compañeros”

 

La vida en las escuelas rurales

Imelda Rodríguez ha laborado como profesora del sistema de Telesecundaria desde los años 90, en algunas de las rancherías más apartadas de las sierras de la zona Media, como San José del Corito o Adjuntas de Bagres. Rancherías a las que sólo acceden una o dos combis por día, a través de caminos de terracería que serpentean entre voladeros y barrancos, y que en cuanto empiezan las lluvias, quedan incomunicadas por los pasos de agua.

“En esos lugares, no es sólo el problema de las instalaciones inadecuadas, sino también el nivel de vida pésimo de las familias. Buena parte de los niños sólo conviven con uno de sus padres, ya sea por que trabajan en la ciudad o en Estados Unidos, o por abandono de hogar. No tienen fosa séptica siquiera en sus casas, a lo mucho letrinas, solamente los que tienen parientes en Estados Unidos, llegan a mejorar un poco su casa. Pero si hay crisis en Estados Unidos como en los últimos años, ni siquiera con eso pueden contar”.

Por eso, las pocas familias que llegan a permaneces en el lugar, se muestran reacias a enviar a sus hijos e hijas a la escuela, para que ayuden en las pocas zonas de siembra y pastoreo existentes. “He tenido alumnos brillantes, que han tenido que abandonar sus estudios para apoyar en la casa, sólo los que consiguen beca, que no son todos los que la merecen, sino sólo un pequeño número, pueden seguir estudiando. Los demás, dicen sus padres, con que aprendan a leer, escribir y hacer cuentas”.

Y a eso, agrega, se deben sumar las malas influencias que existen, como el alcoholismo, la drogadicción y el narcotráfico, ¿cómo convences a un niño de que tiene un mejor futuro estudiando, si ven a su compañerito manejando una camioneta, con dinero, joyas y pistola al cinto?

Y la televisión no ayuda. Son ranchos pobres, con apenas electricidad, pero todos tienen televisión y una buena parte hasta sistema satelital, de una u otra forma consiguen para eso, porque no tenerlo significa entre ellos extrema pobreza, y nadie quiere ser catalogado como tal. Así que con la telebasura a que diariamente están expuestos, con telenovelas que les enseñan a las niñas a sólo estar a la moda mientras los niños quieren ser exitosos a costa de, literalmente, lo que sea, y otro tipo de programas que sólo promueven lo peor de las actitudes sociales como modo de hacer fama y dinero, pues sí se dificulta mucho el trabajo de los profesores de todos los niveles.

“Además, a eso se agrega la grilla interna entre maestros y sindicato, con supervisores (hombres o mujeres) acomodando parientes y amantes, forzándolos algunos meses en ciertas plazas y generando inestabilidad, sólo para que hagan algo de antigüedad y poder justificar cambios a la comodidad de la ciudad. Eso es cosa de todos los sistemas, a veces incluso en Conafe, que no es completamente responsabilidad del Estado, y que por ser casi todos jóvenes debería estar menos maleado”.

“En los últimos cuatro años, ya pude bajar un poco más cerca de mi ciudad (Rioverde) aunque eso no quitaba complicación al asunto. Seguía estando en una ranchería, por lo que debía tomar el transporte a las seis de la mañana, y regresar a casa a veces hasta las 5 de la tarde. Y siendo ranchería con más servicios, los distractores a los niños eran mucho mayores, aunque por lo menos la deserción también era menor. En esa comunidad (El Capulín) el mayor riesgo era la drogadicción y el crimen organizado, pues los vendedores de droga llegaban y entraban sin preguntar, vendían sus cosas y se iban, y ni quien dijera nada, porque andaban armados”.

En una ocasión, explica, incluso balearon la escuela. Ya tarde, sin que hubiera estudiantes ni personal, sólo por diversión rafaguearon los edificios más cercanos a la puerta. Aún así, la mayoría de los padres de familia son muy participativos, cualquier cosa que se quiere agregar para mejorar la escuela, apoyan al menos con su propia mano de obra, ya que no todos tienen dinero para cooperar.

Los daños de la reforma educativa reciente

Es por eso, advierte, que lo que quieren hacer, de que sean los padres los únicos encargados de la escuela, es prácticamente condenar a muerte a las escuelas públicas. Un aula no sólo necesita ser construida, necesita ser remozada cada cierto tiempo, las puertas, pupitres, todo, se desgasta con el uso diario, y en todas es necesario poner protecciones extras en las ventanas, porque al tener aparatos electrónicos y una nula vigilancia, es fácil entrar y robar.

También la cuestión de las becas, si se retiran o se atrasan en su pago, los niños no tienen modo de seguir estudiando. Aunque una escuela esté en una ranchería, no atiende sólo a los niños locales, sino a los de varias localidades a la redonda, algunos incluso se llevan una hora a pie caminando entre cerros y cañadas, para llegar a estudiar. ¿Con qué cara le dicen a un niño que no alcanzó el promedio para una beca, cuando vive en esas condiciones?

Si a eso se agrega la inestabilidad laboral de los maestros, siempre con el temor de que podrían ser mal evaluados con todos los vicios que son secretos a voces en el sindicato, ¿Qué clase de educación de excelencia esperan obtener? En las primeras comunidades que estuve, del 98 hasta 2008, prácticamente en ninguna tenían electricidad, y aún así se encontró el modo, ¿cómo esperaban que funcionara una telesecundaria sin electricidad?

JSL
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