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En el Poder Judicial, nepotismo y compadrazgos, acusa actuario

Poder Judicial

Erik Deulio Aguilar Reta.

Ricarlos I

En el ambiente legal, al Poder Judicial del Estado ya le dicen en estos días el “Poder Familiar”, debido a que el nepotismo y los compadrazgos prevalecen por encima de desempeños y capacidades, acusó Erik Deulio Aguilar Reta, actuario que el pasado viernes presentó ante su sindicato y varias dependencias más una denuncia por acoso laboral por parte de varios altos funcionarios de la Judicatura, entre ellos Antonio Ojeda Palacios, secretario ejecutivo de Vigilancia y Disciplina del Consejo de la Judicatura.

En el comunicado entregado por el actuario quejoso ante el Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Gobierno del Estado y las propias autoridades disciplinarias del Poder Judicial, describe el actuario que a las 9 horas con 40 minutos del pasado viernes 30 de enero, en la central de actuario al término de una presentación efectuada por los consejeros de la Judicatura, fue abordado por el secretario de Vigilancia Antonio Ojeda, quien con actitud violenta le exigía explicaciones por procesos en que se han visto enfrentados.

Le pedía que bajara la mano, explica Aguilar Reta, pues la levantaba de manera amenazante mientras me encaraba a menos de 15 centímetros de distancia. Él simplemente respondía que era jefe y podía levantar la mano, por lo que yo para prevenir cualquier posible altercado, me controlé y me fui a la oficina de la dirección, donde se encontraban tres consejeros de la Judicatura, Juan Carlos Barrón, José Refugio Jiménez y Carlos Alejandro Ponce, pero antes de llegar nuevamente Ojeda se me acerca y ahora me jala del brazo, lo cual no pasó a mayores porque en ese momento el consejero Jiménez abre la puerta de la oficina para ser a su vez advertido por Ojeda con un ‘mañana te arreglo a ti’”.

Una vez acompañado de los consejeros estos sólo “me piden prudencia, pues no quieren que estos asuntos pasen a mayores pues varios de ellos tienen un nombramiento muy reciente y no quieren problemas”.

“Unas horas después, estuve buena parte de la tarde siguiendo el consejo de ellos, evitando cualquier posible encuentro con Ojeda, y tratando de estar en todo momento acompañado para tener testigos, pues en varias ocasiones vi que me estaba esperando en esquinas de pasillos o en dinteles, tratando de provocarme”.

Una vez ocurrido todo esto, señala el denunciante, “envié un resumen de lo ocurrido al sindicato, a los consejeros y a la oficina de Vigilancia y Disciplina, aunque aquí el problema es que es precisamente mi agresor quien dirige esa oficina, por lo que el único apoyo que puedo esperar viene del sindicato o los consejeros”.

“Luego por la tarde, acudí al Ministerio Público, donde me canalizaron a la mesa para delitos cometidos por funcionarios públicos, pues aunque podría ser una simple cuestión laboral, la agresión provino de un servidor público, por lo que de ese enfoque se investigaría si existe un delito.

El Poder Judicial, hervidero de familiares

Una de las causas para que se me quiera provocar, explica el actuario, “respondiendo con un golpe o iniciando yo la agresión, es para dar un pretexto a una nueva amonestación y poder encontrar el modo de removerme de mi plaza, sin tener obligaciones laborales de algún tipo a mi favor. Esto, porque desafortunadamente el Poder Judicial se ha vuelto un lugar donde valen más las relaciones familiares o amistosas que la capacidad o la preparación”.

“El modo de operar de algunos es ese, van, provocan, causan una reacción violenta, les arman un proceso por dicha reacción, y los despiden sin derecho a indemnizaciones de ningún tipo, y entonces ya tienen una plaza nueva para repartir entre algún compadre, pariente o amante. Esto lo vimos perfectamente por los últimos lustros en que Álvaro Eguía mandó, incluso se sabe que su hija, que sólo estudió administración de empresas, hoy labora con un excelente sueldo en Recursos Humanos”.

“Si me preguntan, ese es el único móvil de todo esto, hoy se me sigue un proceso aparte por un caso de hace cuatro años, ya se me amonestó públicamente por ello, a mí y a otros compañeros, a pesar de que no había responsabilidad y hoy sigue el litigio, pero de ahí en fuera soy como cualquier otro actuario, nunca me tocan casos en que afecte a grandes personajes ni mucho menos, pero con esa amonestación que hoy estoy apelando y un posible incidente extra, me les pondría en charola de plata, como reincidente, simplemente quieren mi plaza para dársela a algún pariente”, sentenció.

JSL
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