De san Pedro a san Pollo
19 noviembre, 2015
violencia desaparición propuesta de reparación enfrentamientos Cuajinicuilapa , pensiones ,
El Programa Frontera Sur ha fracasado, dicen nueve ONG
19 noviembre, 2015

Gallardo Cardona, sin méritos para que calle lleve su nombre: historiador

Jaime Nava Noriega

Luego de que el ayuntamiento de Soledad de Graciano Sánchez decidiera cambiar de nombre la avenida San Pedro por avenida Ricardo Gallardo Cardona el día de cumpleaños del ex alcade soledense, en entrevista con La Jornada San Luis el historiador Inocencio Noyola sostuvo que nombrar calles con personajes que todavía viven ha sido muy controvertido, toda vez que los nombres de las calles se otorgan, regularmente, a personas que han tenido un papel destacado que la sociedad considere importante en la historia nacional o regional, además que dicho reconocimiento normalmente se les da a personas que ya murieron.

“Uno de los primeros requisitos (para nombrar una calle con el nombre de una persona) es dárselo a alguien que socialmente le reconozcas su valor, que aparte de ser sobresaliente que haya muerto y que nombrarlo sea un honor”.

Noyola dijo que al otorgarle este tipo de reconocimiento a una persona viva se corre el riesgo de caer en algo “chusco” porque no se sabe si el día de mañana esa persona se convierte en un personaje no querido, lo que provocaría que se tuviera que cambiar el nombre a la calle. Recordó que en San Luis Potosí se registró el caso de una colonia que llevaba el nombre del ex presidente Carlos Salinas de Gortari, razón por la cual quienes habitaban esa colonia pidieron cambiara de nombre.

Cuestionado sobre si Gallardo Cardona tiene méritos suficientes para que una calle lleve su nombre, Inocencio Noyola consideró que no tiene ningún mérito, “yo creo que hay gente de Soledad que tiene más méritos que él y no necesariamente por haber ocupado un cargo público”.

El también director de la Casa de la Cultura Jurídica resaltó el valor histórico de la avenida San Pedro al haber obtenido ese nombre por la conexión que había entre San Luis Potosí y Cerro de San Pedro, “son calles que nos hablan de este pasado geográfico y cambiarle nada más para darle honor a una persona que no tiene un buen presente y tampoco ha tenido un buen pasado entonces es muy cuestionado”.

Finalmente, Inocencio Noyola calificó como un “retroceso y un error del Cabildo” el cambio de nombre de la avenida y dijo esperar que no se haga caso al cambio de nombre y que dentro del común de la gente se le siga llamando avenida San Pedro.

“Es una afrenta, un insulto y una alarma”

En entrevista por separado, el académico y activista en defensa de Cerro de San Pedro, Juan Carlos Ruiz Guadalajara, explicó que los asentamientos humanos se han trazado a partir de referentes concretos en función de nombres específicos que permitían orientar a los pobladores (Calle del Relox, Callejón del Muerto, Calle de los Donceles, Calle del Hospital, etcétera) y mencionó que en la mayoría de los casos, al menos desde la posrevolución, ha existido un consenso en cuanto a las cualidades de un personaje, hombre o mujer, necesarias para recibir como homenaje colectivo la designación de una calle con su nombre, lo que debería representar un gran honor, ya sea como homenaje en vida o posmortem.

El académico sostuvo que la integración de un nombre al trazo urbano es utilizado como ejemplo para la memoria cívica de las nuevas generaciones aunque reconoció que esos espacios también se encuentran en disputa por grupos políticos que pervierten, hecho que, dijo, alcanzó su clímax en la época de López Portillo, o incluso antes. Tan sólo recordemos los monumentos a Hank González en el Estado de México, la avenida López Portillo, el bulevar Ávila Camacho o Miguel Alemán.

Cuestionado sobre cómo afecta el cambio de nombre, Ruiz Guadalajara expresó: “pretende insertar en el trazo urbano que comparten San Luis y Soledad un elemento nefasto de memoria que ahora se le impone a todo el valle de San Luis, aprovechando el clientelismo que los Gallardo cosecharon a través del dinero y la complicidad”; sin embargo, precisó que falta ver si dicha imposición resiste la prueba del tiempo o la caída de la “corruptocracia que nos gobierna en todos los niveles”.

En relación a si Gallardo Cardona tiene méritos suficientes para colocar su nombre en una calle, el investigador de El Colegio de San Luis respondió que no y cuestionó el significado de que el gobierno de un municipio caiga en el culto a un personaje como Gallardo Cardona, de quien dijo: “es un nombre digno para una calle de un país podrido y derrotado, gobernado por una corruptocracia. Sin embargo, para los ciudadanos que hemos decidido pelear para acabar con esta situación, una calle con el nombre de Gallardo Cardona es una afrenta, un insulto y una alarma”.

Ruiz Guadalajara argumentó que el cambio de nombre de la avenida San Pedro se trata de una maniobra de presión del alcalde de la capital, Ricardo Gallardo Juárez, de quien dijo: está moviendo los hilos del poder local para negociar impunidad para su hijo, y en ello se han esfumado las posibilidades de un cambio político en la capital potosina”.

Coincidió con Inocencio Noyola respecto de la importancia histórica de la avenida San Pedro y añadió que “la memoria de lo que fue San Pedro y su prodigioso Potosí ha sido masacrada por acciones asociadas a la delincuencia, por un lado la minería trasnacional que operó como una nueva forma de delincuencia organizada, y por el otro la intención de los leales al clan Gallardo de halagar en su cumpleaños a un individuo que está preso por sus vínculos con la delincuencia”.

Finalmente, dijo que más allá de la ignorancia y prepotencia que manifiestan los miembros del Cabildo, y de todo el PRD local, “es un reflejo de la mediocridad a la que hemos llegado como país, y un indicador contundente de la profundidad del bache moral en el que no han sumido los últimos gobiernos, vengan del partido que vengan. Un agravio más”.

JSL
JSL