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Hoy se presenta “Una cosa descaradamente buena”

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Con un escenario prestado por La Guarida del Coyote, Los Bocanegra compañía teatral presentaron su obra Una cosa descaradamente buena. Con un gran despliegue interpretativo, los acores Daniela Luque y Octavio Dorantes Arroyo no necesitan de una gran escenografía ni vestuario para presentar una obra divertida y apasionante.

La puesta en escena dirigida por Misael Garrido es veloz, contundente y llega a la fibra de todos. Con su propuesta –un tanto inspirada en el cine- nos coloca en los zapatos, o mejor dicho, calcetines, de un protagonista recién abandonado, con un mal día como agua helada. Basada en el ambiente defeño, lleno de horarios y estrés, nos cataliza bomba a una realidad que estalla violenta. A la interpretación del mundo que tiene una persona cualquiera, encerrada en una agenda cualquiera y monótona, como la mayoría de agendas de los países medianamente crecidos. Es la lucha de un hombre contra un sistema que no entiende, contra una broma jugada por alguien donde todo el mundo, incluso la ausencia de su esposa conspira. Esta obra nos traslada de la risa a la rabia tan rápido y sutil como un desmayo. El espectador no acaba de comprender la sucesión de hechos y emociones, cuando de golpe, viene otros, así, arrebatado como los ataques de pánico, de estrés, de mundo; contundentes como un bate.

Alternándose, los actores presentan al personaje externo y a la persona interna. Fomentan un dialogo con una ciudad que olvidamos no está allí. Y no esta, como tampoco la justicia, la veracidad de los medios, la calma, la libertad. “Todos tenemos derecho a soñar” parece una premisa, una sentencia que obliga condena, condena de día a día con ese sueño a rastras. Los actores se funden en su personaje, del cual se desprenden constantemente para tomar aliento, se ven las venas saltadas de rabia agolpándose como empleados explotados en sus frentes. Nos sentimos sumisos y desesperados como el actor, como el personaje; nos rodeamos de un día soleado donde nada puede salir mal, pero sale.

Los actores disfrutan la obra. Daniela Luque señala “es una obra prendida, que habla de la cotidianidad y de la vida”. Octavio Dorantes Arroyo  menciona “es una oportunidad que debía tomar, leí el guion y el planteamiento y tenía que hacerlo”.

Y así, como difícil es el mundo planteado, lo es la actuación. Misael Garrido Director y dramaturgia expresa “esta obra es autofinanciada, el apoyo al arte es escaso… nulo”. Y es que ante su semblante duro al responder, preferimos hablar de los logros de la obra y compañía que dirige “tendremos cuatro presentaciones con esta obra, estrenada en el Estado de México la semana pasada, mañana montamos aquí, y el 26 de julio de nuevo en México”.

En palabras del Director, la obra fue inspirada en dos filmes: Relatos Salvajes de Damián Szifron y Falling Down por Michael Douglas. Surge de la necesidad de expresar el sentir de las personas dentro del claustrofóbico sistema social del país. Con su compañía ha montado otra obra – Manual práctico para inducir el vomito – que trata temas parecidos, por su necesidad de plantear esto, tan cotidiano, como la violencia espontanea y la soledad, en esta también se incluye la temática de las redes sociales como instrumento aislador, por lo que es una obra un tanto más generacional.

La última función de esta obra se presentará hoy a las 19:00 horas. La entrada es libre.

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