reforma energética
México SA: Crudo, 53.73 el barril; dólar, 15.10
12 diciembre, 2014
éxodo, Coqueteos marcelistas y el ingrato recuerdo
Cada quien con su cada cual
12 diciembre, 2014

Las expectativas creadas por GM en San Luis siguen sin cumplirse

La inversión anunciada ayer en Los Pinos será de 5 mil millones de dólares.

Ricarlos I

La armadora de General Motors, que se pretendiera fuera el testimonio del primer gobierno panista en el estado, ayer anunció una nueva inversión, en términos estadunidenses “billonaria”, para ampliarse y crear miles de empleos directos e indirectos, al igual que se hizo cuando se fundó en el sexenio marcelista.

La inversión anunciada ayer en Los Pinos será de 5 mil millones de dólares, en los próximos cuatro años y en las cuatro plantas que la empresa tiene instaladas en el país, incluida la de San Luis, sin que se mencionara el desglose por entidad.

Para la instalación inicial de la armadora, el gobierno potosino destinó un presupuesto de más de mil 100 millones de pesos, casi 100 millones de dólares, para comprar el terreno, industrializarlo y capacitar a la nueva plantilla laboral. El plan era que con esta inversión estatal, se conseguirían más de 13 mil 600 empleos directos e indirectos para finales de 2009, bien pagados y con prestaciones. Además, se le dieron múltiples facilidades fiscales para establecerse, condonación de impuestos y otros estímulos.

A pesar de esto, los logros de la empresa en San Luis Potosí fueron magros en los primeros años y hasta ahora. Aunque los dos mil 500 empleos que se prometieron por parte directamente de la armadora se cubrieron, los empleos indirectos no. Las fábricas de partes que se suponía se establecerían en los alrededores para surtir a la armadora, no se instalaron debido a que, por la crisis, le salía más barato a General Motors traer las piezas de otros sitios.

Se pensaba que llegarían al menos 20 compañías, y apenas llegaron 10, que contrataron un mínimo de personal, principalmente para almacenaje y transporte, ninguna manufacturera. Los 330 millones de dólares de inversión por parte de las nuevas empresas, nunca llegaron, ni tampoco los más de 570 millones de dólares en salarios anuales que se tenían estimados. De las 144 mil unidades producidas en el estado, apenas se llegó en 2009 a 68 mil, menos de la mitad

La recesión económica en Estados Unidos fue una de las causas, señalan varios estudios del Tec de Monterrey y algunas revistas especializadas, pero también tuvo que ver la falta de promoción del estado que le dejó la tarea de buscar clientes a General Motors. La industria potosina ya establecida sólo surtía partes menores de hierro y algunas balatas.

Y eso sólo es el efecto desde el punto de vista económico. En el laboral, queriendo evitar recortes de personal que desalentaran la inversión, la empresa comenzó paros temporales, en los que se enviaba a los trabajadores a descansar con la mitad de su salario. Un salario que, además, ha resultado ser el más bajo del país para los obreros del ramo, e incluso dentro de la misma empresa.

Mientras que el salario promedio para el trabajador de General Motors en el país es más de nueve mil 500 pesos, el sueldo mensual de los potosinos apenas pasa de seis mil, y con sólo dos mil 300 obreros.

Si a este gasto cortesía del erario estatal, se agregan las obras extra realizadas, entre ellas la Ciudad Satélite, que se planeaba en un principio como un centro urbano para las “oleadas” de trabajadores que habría en el área de la capital, se puede hablar de una inversión fallida.

Al finalizar 2014, se espera que se alcancen las 128 mil unidades anuales producidas, aún muy debajo de las 144 mil proyectadas. Hoy con la planta de transmisiones anexada, se elevó la cifra de empleos en 600, aunque los salarios siguen siendo los más bajos del país, casi la mitad de lo que reciben los obreros generales en, por ejemplo, Volkswagen.

JSL
JSL